4 de diciembre de 2021
Situación de mercado
Hace tiempo que no escribo y hoy creo que es un buen día. Ya digo que estos artículos no son consultoría para nadie, sino una forma de ordenar mis ideas.

Lo que veo en el mercado es que el tapering va a desencadenar caídas persistentes en todas las bolsas y en los criptoactivos. No creo que haya un lugar donde esconderse, ni tan siquiera en el efectivo. Cuando comiencen las llamadas de margen, los que estén apurados lo van a vender todo, los broker endurecerán los criterios de crédito (que hoy son ultralaxos) y todo seguirá bajando y bajando.

Lo que está ocurriendo está perfectamente en el guion, el QE desató una muy clara burbuja que se viene a pinchar ahora, al amainar ese QE. Es una situación de manual que sólo puede sorprender a los que andan adictos consumiendo noticias, discursos y gráficas, viviendo "la bolsa al segundo". Si un inversor sensato se aleja un poco del ruido, verá la cosa muy clara.

Como ya expliqué en septiembre, mi estrategia va a ser quedarme invertido en activos que ya están baratos y que van a recuperarse fácilmente, aunque no creo que se libren de las caídas a corto plazo. La otra estrategia, que es salirse y ponerse en efectivo, ya la seguí en 2020 y vi lo difícil que es luego volver a entrar. Hay que pagar impuestos y comisiones y hay que atinar con la reentrada. Entre ver un número en rojo pero no tomar ninguna decisión o preservar un poco más de efectivo al principio pero estar con la tensión del cortoplacista, prefiero la primera opción.

Así que sigo teniendo Berkshire Hathaway, Neinor y Catalana Occidente a partes iguales.

No creo que haya un sitio mejor para pasar estas situaciones que Berkshire Hathaway, cuando se pongan las cosas a precio Buffet va a batear, y hace tiempo que tiene ganas.

Neinor ha bajado más de un 10% desde máximos y ha sido la peor de su sector, a base de hacer estupideces. Primero fue la quiebra de Evergrande, que sólo metió miedo y nada más. Luego llegó la regulación del Gobierno y Neinor sacó una nota de prensa diciendo que "exigía" una explicación, es decir: "Estamos cagados y no sabemos qué va a pasar", estrategia inteligente de comunicación. El 18 de noviembre se descubre que la dirección había comprado un gran paquete de acciones propias a 11€ a un inversor que se quería salir. La acción cotizaba en ese momento a 11,56€ y se cayó inmediatamente casi un 5% hasta los 11€ clavados. Luego saltó el circo de Vía Célere, se iban a comprar una empresa del mismo tamaño que la suya sólo con deuda. Esta operación le venía claramente grande a Neinor, los vendedores querían efectivo y no acciones, y encima el precio que pedían no daba margen de seguridad. Pienso que los fondos que controlan Neinor le dijeron al consejero delegado que se estuviese quieto, y en la decepción los minoritarios siguieron vendiendo.

Neinor tiene que dedicarse a incrementar el rendimiento sobre el capital empleado, a ser lo más eficiente posible, independientemente de su tamaño. Si hay que fusionarse, que sea con canje de acciones a su valor intrínseco, no a cotizaciones deprimidas, y que sea para tomar carteras buenas de suelo y mejorar el ROE.

Con todo, Neinor cotiza hoy por debajo de PER 10 y tiene crecimiento por delante. Cuando se pegan bofetadas por comprar el poco suelo disponible, es porque ven demanda y los precios van para arriba.

Ayer la acción estaba cayendo un 4% y se me ocurrió mirar el volumen negociado. Casi al final de la sesión, se habían negociado 225.000€ en total, sólo eran las migajas de unos cuantos particulares que se habían cagado. Justo antes del cierre, entró una orden de 800.000€ que hizo subir la cotización casi el 1%.

Catalana Occidente cotiza también por debajo de PER 10 y sus beneficios van a seguir creciendo. La variante Ómicron sólo es un resfriado y el ciclo económico va a ser muy favorable, España ya está marcando máximos de empleo y veo a la gente animada, no paran de moverse. Ya he explicado otras veces que el ciclo actual arranca de la administración Biden más que de la pandemia, y lo que hay es una reversión del camino deflacionario de Reagan. Los salarios van a subir, el gasto público va a seguir muy alto y el consumo va a ser muy fuerte, el dinero se va a mover más y esto va a dar un crecimiento sostenido en toda esta década. Obviamente, todo esto implicará subidas de tipos moderadas y los beneficios de las aseguradoras aún subirán más.

Tanto en Neinor como en Catalana Occidente veo crecimientos de beneficios y PER al mismo tiempo, aunque ahora estén sufriendo la volatilidad. Pero es un error estar ahora con miedo si se tienen cosas objetivamente baratas.

Entonces, pienso que las caídas van a ser irrecuperables para algunos activos y fácilmente recuperables para otros. Así veo yo el riesgo bursátil ahora mismo, de mayor a menor:
  1. Criptoactivos (hoy cayendo ya el 15%, y esto no es más que el principio).

  2. Tecnológicas chorra tipo Docusign (ayer -40% así alegremente), Zoom, Etsy, Twitter y basurilla con tecnología de segunda.

  3. Tecnológicas con productos maduros tipo Facebook, Google y Amazon.

  4. Tecnológicas con productos más fuertes, tipo Microsoft y Apple.

  5. Empresas tipo bono con el PER alto.

  6. Otras empresas de PER alto que necesitan crecer mucho.

  7. Los índices.

  8. Cualquier empresa que no esté barata.

  9. Empresas baratas que se van a ver arrastradas.

  10. Materias primas.
Si alguien argumenta que las caídas bursátiles siempre desencadenan una crisis de consumo, le diría que esto me lo imagino más para EEUU pero no para Europa. Si esto comienza a suceder allí, la FED no tendrá ya que subir tipos, el crash de la bolsa hará un efecto subida de tipos. En Europa, ni hay tanta sobrevaloración ni el consumidor está tan hasta las trancas de acciones.

Enlace permanente   



12 de octubre de 2021
Sobre la Ley de Vivienda
Quien venga leyendo este blog desde principios de siglo, creo que recuerda la burbuja inmobiliaria y sus personajes pintorescos, los concejales que recalificaban suelo, los gañanes metidos a promotor, los "pasapiseros", los directores de sucursal. La crisis que aún arrastramos se fraguó en el control político del suelo, un sector financiero "semipúblico" absolutamente corrupto y unas promotoras atomizadas y compuestas prácticamente de aficionados y advenedizos. Esto se cayó completamente y los escombros fueron recogidos por algunos fondos, que crearon las SOCIMI con la idea de profesionalizar el sector y darle eficiencia.

Pero todavía se sigue arrastrando el gorrineo en el sector del alquiler, con una cantidad de listillos regateando en las webs, alquilando habitaciones por semanas y dejando los pisos vacíos durante todo el año para que los ocupen decenas de turistas durante tres meses.

Cuando invertí en Neinor, lo hice porque vi que estaban atacando uno de los problemas grandes de la vivienda en España, que es el subdesarrollo del alquiler y la práctica ausencia de arrendadores profesionales que traten al inquilino como un cliente y busquen contratos largos. He vivido durante más de dos décadas de alquiler, y nunca he tenido la misma comodidad que un propietario, siempre ha habido gente metiendo prisas, queriendo meter posibles compradores en la vivienda, haciendo llamadas no deseadas y gitaneando.

Pues, con todo esto, ha venido el Gobierno a arreglar la carestía de la vivienda con una ley de vivienda que parece ideada por Nicolás Maduro, y que confisca directamente las rentas a los "grandes propietarios".

Esta ley va a tener para mí personalmente un doble efecto, en mi condición de inquilino y como inversor en Neinor.

Como inquilino, es claro que el bono de 250€ mensuales para los que cobran un poco menos que yo va a aumentar la demanda de los inmuebles que suelo alquilar, por lo que la subida de precios será inmediata. Han limitado este bono a alquileres de hasta 600€, de modo que los más adinerados no notarán mucho esta presión, aunque también lo harán indirectamente. Yo pago 550€ al mes, y por lo tanto en la próxima renovación del contrato tendré que competir con jóvenes que se gasten apenas 300€ de su salario. No quiero pensar lo que le ocurrirá a una persona que cobre incluso menos que estos jóvenes, pero tenga más de 35 años.

La limitación de los precios a los "grandes tenedores" en las "zonas tensionadas" se va a implantar mucho menos de lo que algunos creen porque los ayuntamientos van a tener una fuerte oposición de los vecinos. La bajada artificial de los alquileres disminuiría automáticamente la demanda de compra, dado que ese activo rinde menos, y haría bajar en general los precios, pero sin que se arreglara realmente el problema de que hay más personas que viviendas. Todo acabaría en largas colas y listas de espera para conseguir un alquiler, el tercermundismo que tanto gusta a Podemos.

La reserva de suelo para VPO sí que puede ser una medida adecuada para aumentar realmente la oferta de vivienda e ir reduciendo los precios, aunque yo no tuviese acceso a esas VPO. Todo lo que sea construir más es una buena medida, aunque el camino para construir más debería pasar por recalificar más suelo, impedir la especulación de los ayuntamientos (que es la que hace más daño) y abastecer la demanda lo antes posible.

No hay ahora mismo una especulación con la vivienda, lo que hay es que se ha juntado una cierta recuperación del empleo joven con el auge del alquiler vacacional y con un menor interés por las hipotecas en favor del alquiler. Esto ha pillado con el pie cambiado a un sector anticuado y atomizado, que se había acostumbrado al piñón fijo del financiar-construir-vender, esperando que fuesen siempre particulares los que comprasen y luego ofreciesen en alquiler.

Entonces, como inquilino hay una medida que me perjudicará, otra que difícilmente me afectará y otra que probablemente me pueda beneficiar. Ya veremos el balance final.

El problema de la vivienda en este país nunca se va a solucionar mientras vivan todos apiñados en un único punto, porque es obvio que no van a caber todos. Se podrá seleccionar por renta, por menor edad o por mayor número de hijos, pero muchos se quedarán fuera. La única solución real a largo plazo que yo veo es la mayor dispersión de la población, y ahí hace falta una planificación más transversal. La propuesta de Sánchez de ir disgregando las instituciones públicas y no ponerlo todo en Madrid me parece un buen comienzo.

Y luego está la afectación a Neinor como empresa. Neinor ha sido de las que más ha querido apostar por el alquiler y ahora le pegan el cañazo como "gran tenedor", como enemigo del pueblo. Pienso que no hay nada más necesario en el sector de la vivienda en España que lo que quiere hacer Neinor: construir urbanizaciones en el extrarradio, con pisos y adosados con muchos más metros y terrazas, con buenos precios y buenas comunicaciones. Si esto lo ofrecen en alquiler, con un rendimiento justo, pues mejor que mejor. Si Neinor construyese más, mejores precios habría para todos.

Es claro que todavía no se sabe la afectación real que esa ley va a tener en el negocio de Neinor, pero en principio el tope a las rentas de alquiler no le debería afectar, yo no me creo que hayan ido a comprar las viviendas a los puntos calientes de Barcelona. De momento lo que ha pasado es que Ada Colau se ha ido a buscarlos a ellos cuando ha visto que sus medidas "sociales" habían bloqueado el inicio de nuevas promociones.

Pero la ley que prepara el PSOE no coincide con las actuaciones de Colau en Barcelona, porque la ministra Raquel Sánchez ya ha dejado claro que ese 30% de suelo que se les quita a las promotoras se les tendrá que pagar a precios de mercado. Lo más probable es que pretendan que las promotoras construyan de más para luego comprarles una parte. Por tanto, yo lo que veo es que las promotoras van a tener más trabajo, van a recibir mucho dinero público. No va a ser el 30% ni de lejos, esto es un límite, pero siempre va a ser más de lo que hoy tienen.

Hay también algún mierdecilla, creo que consultor o algo así, que se queja de que los compradores de viviendas de lujo tendrán que convivir con los compradores de VPO. Esto a mí me preocupa cero, hay hoy en día en España una cantidad de gente joven con grados e idiomas que cobra una mierda, hoy en día en España ser pobre no implica un bajo nivel de formación.

Hay que esperar a leer la redacción final de la ley, pero no veo la afectación al negocio de Neinor, salvo en una posible bajada de rendimiento de la parte de vivienda que explota en alquiler en las zonas tensionadas de las comunidades autónomas que decidan aplicar la medida. Es decir, nada o casi nada.

Ahora mismo Neinor es una oportunidad de compra absolutamente cojonuda, tiene suelo a buenos precios, los sueldos van a subir, las políticas expansivas van a seguir. Hay un nuevo ciclo macroeconómico que arranca de la administración Biden, que tiene que ver con el fin del neoliberalismo y una mayor intervención pública. Pienso que habrá también una concentración en el sector promotor, una orientación hacia la eficiencia y el músculo financiero. Así que, de momento, voy a seguir invertido, tengo unas leves pérdidas, porque mi entrada fue a buen precio, y si tengo ahorro en los próximos meses lo normal es que lo coloque ahí.

Enlace permanente   



10 de octubre de 2021
Por qué me he ido del IES de Pedreguer
En los dos cursos anteriores he estado dando clase en el IES de Pedreguer, y en este curso he cambiado al IES Historiador Chabàs de Dénia. El cambio ha sido voluntario, porque en Pedreguer podría haber seguido ocupando la misma plaza. Como, al llegar a Dénia, algún alumno me ha preguntado el motivo del cambio, pues lo voy a explicar ahora.

En el IES de Pedreguer hay un director llamado José Miguel Mut Ronda, que pasó a director en el curso 2019/2020 después de estar muchos años en el centro como profesor. Este director creo que tiene 45 ó 46 años, prácticamente los mismos que yo. Nos conocemos desde hace mucho tiempo, porque él también imparte Lengua Castellana y coincidimos en ese centro en los cursos 2009/2010 y 2012/2013.

José Miguel Mut Ronda es el director más ideologizado que yo he conocido, y he trabajado en 14 centros distintos. El grado de politización de la educación que hay en ese centro no lo he conocido en ningún sitio. Nada más se entra por la puerta principal, ya hay una bandera morada feminista y en el recibidor hay allí dos paneles hasta el techo con todo tipo de propaganda feminista, incluyendo panegíricos de la terrorista Dolores Ibárruri. Los pasillos están forrados de papelitos exactamente en el mismo sentido, y al final en las puertas de las aulas ya colgaron cartelitos arcoiris promoviendo la homosexualidad. Cuando hizo este director su discurso para proponerse ante el claustro para ocupar el cargo, la única propuesta suya que recuerdo fue "mejorar el Grupo de Acción Feminista". Un "grupo de acción" que se compone de muchachas menores de edad que reciben instrucciones suyas.

Por poner un ejemplo previo a la pandemia, me manda un día acompañar a mi grupo de tutoría de 4º de ESO al salón de actos a escuchar unos testimonios de la Guerra Civil. Había allí como mínimo cuatro o cinco políticos de unos determinados partidos, y no de los otros, que venían directamente del Ayuntamiento y que habían invitado a unos personajes variopintos que estuvieron explicando cómo a sus abuelos los habían matado en el 36, y curiosamente no había ningún muerto del bando nacional, ni tan siquiera familiares del sacerdote de Pedreguer, al que habían asesinado en los meses previos al golpe. Sólo se impuso allí la versión del PSOE, sin ningún tipo de crítica ni debate.

Mirad cómo hacen los concursos literarios en mi asignatura en ese instituto:
6. La temática del microrrelato se basará en una narración libre y original sobre el tema de la igualdad de género y/o la diversidad afectiva y sexual, este año deberá tener un desenlace positivo.
¿Entendéis el concepto de "narración libre" que se tiene en el IES de Pedreguer? Me obligaron a difundir en mis clases las bases de este concurso, el número de alumnos míos que participó fue de cero.

Claro, en estas condiciones ya estaréis imaginando cómo habrán sido las reuniones en el despacho de esta persona. La primera reunión fue por mis explicaciones sobre la Guerra Civil, que a él no le parecían adecuadas y que habían generado quejas de algunas alumnas. Esas alumnas (que, por otra parte, a mí me trataban muy bien) eran muy probablemente las integrantes de los "grupos de acción feminista" que él va promoviendo. Ese curso se cortó por el confinamiento y no dio tiempo a más discusiones, aunque sé que las tenía preparadas, porque me lo confesó en el curso siguiente.

El acoso a un profesor interino no deseado por la dirección se suele intensificar en el segundo curso, porque es ahí cuando existe la duda de que pretenda tomarse ese destino como pseudodefinitivo, sobre todo si su posición en la bolsa de trabajo es muy alta. En muchas ocasiones, lo más sencillo es reducir el número de profesores de ese departamento suprimiendo asignaturas optativas o asignando la docencia de 1º y 2º de la ESO a profesores de otros departamentos, sobre todo si se empaquetan dos o tres asignaturas en los llamados "ámbitos". En este caso, esto no era tan fácil, porque ya el departamento estaba muy reducido.

La segunda reunión de amedrentamiento se dio ya en el curso 2020/2021. Me notificaron muy oficialmente la convocatoria y allí me encontré al director, la vicedirectora y una profesora que no formaba parte del equipo directivo, pero era la responsable de "igualdad". Allí se me dice que yo en el aula he hecho "afirmaciones sexistas", pero cuando le pregunto cuáles son esas afirmaciones no me las puede concretar, ni tampoco identifica a las alumnas reclamantes. Sólo menciona que yo he defendido las relaciones abiertas en el aula (el mismo tío que hace concursos literarios para defender la "diversidad afectiva y sexual"). Me insiste en que dedico excesivo tiempo de mis clases a tratar aspectos no relacionados con el temario, aspectos preguntados directamente por los alumnos. La responsable de "igualdad" dice: "Tú aquí vienes a dar clases de lengua y literatura, nada más". Se redacta allí solemnemente un acta, que me obligan a firmar y que sirve a modo de amonestación, como paso previo a informar a la inspectora y proceder ya con acciones subsiguientes que no se concretan.

Cuando vuelvo al aula, pregunto a los alumnos si he dedicado excesivo tiempo a tratar aspectos de fuera del temario y me responden que soy el único profesor que cumple con la programación. Y, de hecho, al final de curso dejé impartidas todas las unidades didácticas.

Mientras tanto, en el patio se organizaban en algunas clases unos corros de alumnos sentados en el suelo con una profesora hablando. Alguna vez, al terminar mis clases, yo pasaba caminando hacia el aparcamiento y oía alguna frase: "Y, por supuesto, al quedarse embarazada fue despedida inmediatamente". No sé qué temario allí se estaba impartiendo. En un artículo anterior ya expliqué también cómo se meten en las aulas a dar su doctrina directamente sin ninguna cortapisa.

Pasan unas semanas y vuelve el director a la carga. Habíamos tenido en el departamento un arduo proceso de negociación a principio de curso para decidir los libros de lectura obligatoria en los diferentes cursos. Había una profesora que quería imponer en 4º de ESO un panfleto político de violencia de género, uno de esos libros de autoras desconocidas que imitan a las novelas para poner todas las moralejas del programa electoral del PSOE y que sólo se venden cuando se prescriben en las aulas, que en una librería no encontrarían salida. A esto me negué, pero le dije a esta profesora que el libro lo pusiera ella, pero se negaron porque era absolutamente imprescindible que todos los alumnos leyesen el mismo libro. Entonces, puse como condición que fuese un libro del temario y acabaron poniendo La casa de Bernarda Alba, porque no encontraron otro más feminista.

Pero esto no era suficiente para José Miguel Mut, de modo que apareció en la reunión del departamento "proponiendo" que nos sumásemos a un acuerdo general, decidido en la "Comisión de Coordinación Pedagógica", que preside él, para incluir en el curso siguiente una lectura obligatoria como mínimo, de las tres de cada curso, con autoría femenina o temática LGTBI, entre otras opciones muy parecidas. El truco era que aquello se había decidido en la llamada COCOPE, que incluye a todos los directores de departamento y que suele decidir muchas cosas. Pero, en este caso, le informé de inmediato de que mi programación de aula es mi trabajo, y que la COCOPE no tiene competencias para decidir mis lecturas obligatorias. Esto lo aceptó a regañadientes y ya quedó ofendido.

Otro de los grandes eventos para mejorar la formación de los profesores fue obligarnos a acudir a un claustro por la tarde a escuchar a un representante del colectivo LAMBDA. Aprendí allí que los transexuales nos llaman a los demás "cisgénero", igual que los gitanos nos llaman payos. No te acostarás sin saber una cosa más.

Y así es como pasó el curso, con esa continua mejora educativa, hasta que nos plantamos en las calificaciones finales y aquí vino lo mejor. Había una alumna en 4º de ESO que había obtenido conmigo una nota media superior al 9,5 pero inferior al 9,75. La jefa de departamento, en su afán por normativizarlo todo, había puesto el umbral del redondeo al punto superior al 9,75, y esto lo había especificado muy claro en la programación, que había sido luego aprobada por la inspección educativa. Yo me había atenido a la programación y había puesto como nota final a esta alumna el 9.

Pues ya con las clases acabadas y con todo el mundo de cara a la playa, aparecen los padres de esta alumna y exigen reunirse conmigo presencialmente, aunque la normativa de ese curso era tener todo el contacto con los padres por teléfono o webcam. Accedo a la reunión y básicamente lo que me dicen es que su hija tiene un 10 en todas las asignaturas y que el no haber obtenido también un 10 en la mía sólo puede ser culpa mía. Y habla esta señora muy severamente y diciéndome cómo hacer mi trabajo, y explicando que "matemáticamente un 9,5 es un 10", y tirando por tierra mi trabajo, y diciendo que los exámenes estaban mal puestos. En realidad, es muy fácil explicar por qué alguien tiene menos de un 10, porque los errores cometidos son tan pocos que no hay mucho que discutir. Esta alumna tenía una nota inferior al 9,75 por dos motivos: el haberme entregado una redacción en formato digital con dos tamaños de letra distintos en el cuerpo del texto, aparte de usar una letra de tamaño inferior a 11, que es el que yo indiqué como mínimo, y sobre todo el haber suspendido el control de lectura de El árbol de la ciencia, un control de lectura que era tipo test y que no tenía subjetividad en la calificación. Este control lo volvió a realizar días más tarde y yo le acabé poniendo un 5, porque, según nuestra programación, las recuperaciones de las lecturas darían una nota máxima de 5.

Pero esto no convencía a aquella señora, y exigía el 10, porque en algún lugar debía estar mi error. Me explicó también que lo que buscaba era el premio extraordinario al rendimiento académico de la ESO, un premio que a mi entender no merecía porque ya en ese mismo grupo había otra alumna mejor que ella.

Entonces, yo me niego a prevaricar y manipular una nota que ya ha sido puesta con total objetividad, y si sólo se van a dar 100 premios extraordinarios en toda la Comunidad Valenciana, pues otra persona tendrá más merecimiento que esta alumna, y de ahí que se pase al Bachillerato y a ver qué hace.

Pero como esta persona sigue insistiendo en que cambiemos la programación, en que es la programación la que está mal hecha, yo voy a buscar a la jefa del departamento para que defienda mi postura, pero esta señora lo que hace es lo contrario, y comienza a presionarme para que redondee la nota, saltándome la programación que ella misma ha hecho. Ahí me levanto, les digo que pongan reclamación por escrito y me voy.

Una vez puesta la reclamación, la jefa del departamento, que es la encargada de tramitarla, en todo momento va por ahí diciendo que va a intentar subir la nota por todos los medios. Me piden de todo, cada examen, cada trabajo, y no encuentran forma de subir más que unas décimas poniendo un 10 a la redacción en la que las letras cambian de tamaño conforme vas leyendo. Pero no se atreven a subir la nota del control tipo test, para hacer ya la prevaricación completa, porque ahí se rajan al final.

De modo que la reclamación pasa a José Miguel Mut en estos términos: la nota se sube un poco, pero no llega al 9,75 y por lo tanto no puede subir a 10.

Y a mí me llega por e-mail la resolución del director estimando la reclamación y subiendo a 10, y aparte me convoca para una reunión el día siguiente en su despacho.

Yo, al ver la convocatoria, pienso que va a darme explicaciones de su incomprensible decisión, pero me siento allí y vuelve a la carga con unas supuestas afirmaciones sexistas mías en el aula, hechas seis meses atrás. No me indica quién realiza la reclamación, pero esta vez se lo pregunto directamente y, claro, la reclamación la hace la señora con la que me reuní, que ya ha obtenido su 10, pero además quiere tomar venganza.

Parece, entonces, que yo hice dos afirmaciones sexistas y homófobas como las siguientes: la primera tuvo que ver con una cita mía en el Tinder, por la que algunos alumnos me preguntaron antes de empezar la clase, sin que estuviésemos dando el temario. Parece que yo respondí que la señora tenía más edad de lo que aparentaba en las fotos y que estaba "vieja y arrugada", por lo que rechacé tener más citas. Esto era la afirmación sexista y el "contar mi vida sexual en clase". Estoy hablando de alumnos de 15-16 años. La afirmación homófoba era que "los que acuden a los gimnasios son todos maricones". Esto era lo que había apuntado esta alumna, se ve que a lo largo de los meses, o lo que la madre había inventado en la reclamación. Yo en ningún caso dije esas palabras, lo que hubo fue una pregunta de un alumno antes de empezar la clase, mientras los demás se estaban sentando, sobre si yo había ido alguna vez al gimnasio, y mi respuesta fue que había ido una vez siendo jovencito y que me había encontrado a unos señores vestidos de licra haciendo pesas mientras se miraban al espejo, y ya no volví más. Es decir, que no era mi ambiente.

Entonces, parece que a lo largo de un curso académico entero hay que apuntar cada conversación informal que tenga ese profesor, aunque sea con otro alumno completamente distinto, para ver si se puede tergiversar, sacar de contexto o directamente falsificar para presionarlo al acabar el curso para subir ilegalmente las notas. Ésta es la educación que se está dando en ese instituto, todo correcto.

José Miguel Mut es cierto que nunca dice nada fuera de sitio, tiene una personalidad plana y monótona, blindada ante estos scandalizaturi que proliferan por el sistema educativo. En el curso 2012/2013 me llamó el padre de una de sus alumnas de 2º de Bachillerato para que le diese clases particulares de preparación de Selectividad, porque pensaban que con este profesor se iban al despeñadero. ¿Pero esto a quién importa? El Colectivo LAMBDA aprueba su gestión.

Cuando, ya al final de la reunión, después de más amedrentamientos y advertencias de que la inspectora andaba ya tras mis pasos y que a la próxima exigiría reunirse personalmente conmigo, le pregunté por el motivo de haber estimado la reclamación de nota, directamente respondió con un "bueno, vale" y no explicó nada.

Ante esto, yo contacté con la inspectora de zona para que me diesen al menos una explicación, porque las notas no las puede cambiar el director, y las reclamaciones han de tener un fundamento claro. No se puede, bajo ningún concepto, un profesor inventar las notas, y menos las que no son suyas. Es claro que hicieron un trato de favor muy claro, y sobre todo hicieron aquello que más me pudiese molestar a mí, que era la intención primera.

La inspectora contacta con el director y le obliga a enseñarme su motivación, que es ésta:
  1. Aunque es cierto que la nota que establecemos como última no llega al 9,75, que es una condición reflejada en la programación del departamento de Lengua Castellana para poderla redondear al 10, la alumna obtiene como nota final un XX. [Inferior a 9,75].

  2. Por tanto, ha de tener una calificación de 10 en la evaluación final ordinaria en la materia de Lengua Castellana y Literatura, porque se han tenido en cuenta su evolución y las notas a lo largo del curso.
Y ahí acaba su argumentación, reconoce que no se puede subir la nota pero luego la sube sin más justificación que la "evolución" a lo largo del curso. Directamente se inventa la nota y aquí no pasa nada, la inspección está informada, pero este tío sigue siendo director del centro y el malo y el culpable soy yo, porque uso más palabras de las estrictamente necesarias.

Leed, si tenéis curiosidad, la ORDEN 32/2011, en la que se regulan estas reclamaciones. Es una normativa muy clara, sólo hay dos formas de cambiar una nota:
  1. La aplicación incorrecta de los instrumentos de evaluación y calificación, según la programación del departamento y la normativa.
  2. La inadecuación de algún instrumento de evaluación a los objetivos y contenidos establecidos en la programación o el resto de la normativa.
No se ha demostrado, ni tan siquiera argumentado, ni una cosa ni la otra, yo veo aquí un acto completamente ilegal y nulo de pleno derecho, no hay por donde cogerlo. Entonces, no he tenido más remedio que poner una denuncia en el juzgado de Dénia, porque no sé si estos actos se deben a su ignorancia de la normativa o a su arbitrariedad, no sé si hubiese actuado igual si fuese yo una de las feministas que dan charlas en el patio, porque si se trata del segundo caso estamos ante un delito de prevaricación, con inhabilitación de nueve a quince años.

Yo no he visto en 17 años una cosa igual, no he visto un tío que por la misma inquina personal, por el deseo de dejar en mal lugar a su subordinado y desacreditarlo, llegue a manipular sus notas ilegalmente. No es que instrumentalizan ideológicamente la educación de todos, no es que incentivan y magnifican las reclamaciones de unos padres, mientras minimizan las de otros, es que directamente, si el profesor no es de izquierdas, manipulan hasta sus notas.

Yo creo que aquí la Conselleria de Educación debe actuar, yo ya informé a la inspectora de zona de la situación, y no parece haber ocurrido nada. Tienen que hacer algo, emitieron una normativa en 2011 y están obligados a hacerla cumplir, el acto administrativo a mí me parece completamente nulo, y José Miguel Mut tiene que dar explicaciones muy claras, si las tiene.

Y luego está la madre, que se cree que ha hecho algo grande, pero lo único que ha hecho es educar a su hija en la delación, la denuncia falsa y la obtención con malas artes de un premio académico indigno.

De modo que por eso no estoy en el IES de Pedreguer, porque me niego a trabajar con esta persona como director y porque no se han respetado mis derechos, aunque los alumnos son los mejores que he tenido.

Y creo que estoy mucho mejor en el Chabàs, que es donde yo hice el Bachillerato a principios de los 90, y donde decidí estudiar Filología Hispánica y hacerme profesor. Pues ya estoy aquí, aunque sólo quede en activo un profesor de los que yo tuve. De momento, la jefa de departamento ya me ha dicho que ponga los libros que me dé la gana, y en 2º de Bachillerato directamente he obviado el libro de texto y he preparado un dosier con todas mis explicaciones, con textos seleccionados por mí, porque ése es el derecho de todo profesor, reconocido en la Constitución, enseñar de la forma que honestamente crea que es mejor, sin injerencias políticas ni presiones externas.

Y, en la próxima reunioncita de amedrentamiento, responderé como Al Pacino en Esencia de mujer.


Enlace permanente   



3 de octubre de 2021
Entendiendo las cadenas de bloques
Ayer me quedé con las ganas de explicar bien las cadenas de bloques y ahora voy a hacerlo. Voy a empezar por la explicación técnica de su funcionamiento, lo que parecerá obvio para algunos lectores pero aclarará mucho las ideas de otros.

La primera cadena de bloques fue el Bitcoin, todas las demás derivan de él. El Bitcoin es un protocolo, no es un programa, es decir, son las reglas mediante las cuales cualquiera puede hacer un programa que quede integrado en la red de programas que cumplen ese protocolo.

Os pongo el ejemplo del parchís. Alguien inventa las reglas del parchís y las publica, de modo que cualquiera pueda fabricar tableros de parchís y llamarlos tableros de parchís. Se podrán fabricar tableros de juegos parecidos al parchís, pero si no cumplen estrictamente las reglas del parchís no se podrán llamar parchís. Entonces, el creador del parchís no ha fabricado ningún tablero, sólo ha puesto unas normas de un juego y le ha dado nombre, y a partir de ahí se podrán cerrar las fábricas de parchís en un país, se podrá meter en la cárcel a quien fabrique parchís, pero el juego nunca puede dejar de existir mientras haya un solo tablero que sea capaz de ejecutar el juego.

El Bitcoin es sólo un juego, como lo es el parchís, pero tiene una particularidad: que los tableros se comunican entre ellos para llevar las cuentas de las fichas que tiene cada uno, de modo que igual empiezas la partida en un tablero y la acabas en el otro. Realmente, el Bitcoin es una partida que no acaba nunca, tú tienes ahí dentro tus fichas y las tienes para siempre. No es posible hacer trampa, porque los tableros se vigilan entre ellos, y cuando hay uno que no cumple las normas es expulsado de la red y no puede recibir ni pasar datos, queda inutilizado.

Entendido este simple concepto, se puede hablar de cómo se ha hecho la implementación técnica. El Bitcoin es simplemente una base de datos distribuida, esto existe ya desde los años 70 y se ha usado, por ejemplo, para el registro de los nombres de dominio. No hay un registro central de a qué IP debe apuntar albertonoguera.com, es un registro que se ha replicado miles de veces en otros tantos servidores y por eso se asegura que ese dato está siempre disponible y nunca se puede perder.

Voy a poneros un ejemplo muy simple de base de datos distribuida. En un pueblo de Soria resulta que sólo quedan cinco paletos sin mujeres: el Ramiro, el Venancio, el Ambrosio, el Evaristo y el Isidoro. Si le pregunto al Ramiro qué habitantes hay en el pueblo me responde que el Venancio, el Ambrosio, el Evaristo, el Isidoro y él. Si le pregunto al Venancio, me va a responder lo mismo, la información está replicada en cada uno de los habitantes, y aunque se muera el Ambrosio, los otros cuatro seguirán manteniendo la información. Mientras quede un habitante en el pueblo, seguirá manteniéndose el registro del nombre de todos los habitantes del pueblo. Ahora resulta que en Zaragoza hay un taxista que se queda en el paro y lo desahucian de su piso y decide irse al pueblo de sus padres ya muertos, a ocupar la casa que quedó deshabitada. Ese ex taxista se llama Anselmo y llega un día y ocupa su casa. Como en el pueblo se respeta la propiedad privada, y se sabe que Anselmo es el hijo del Anacleto, que tuvo la panadería en la plaza, se considera legal su llegada y se le tiene que aceptar, según las reglas. El Evaristo, que tiene la casa al lado, lo ve por primera vez, lo saluda y le hace unas preguntas. Automáticamente, se da cuenta de que el pueblo ha crecido en un paleto y lo acepta en su registro.

Ahora, si yo le pregunto al Evaristo los nombres de los habitantes del pueblo, me va a decir que el Ramiro, el Venancio, el Ambrosio, el Isidoro y el Anselmo, aparte de él. Pero si yo le pregunto al Ramiro, me va a decir que el Venancio, el Ambrosio, el Evaristo y el Isidoro, aparte de él. Y aquí viene el problema, porque ya no hay una integridad de los datos, para el Evaristo el pueblo tiene seis habitantes, pero para todos los demás tiene cinco. Aparte, el Anselmo sólo tiene registrados dos habitantes: el Evaristo y él. Ahí es cuando entra en acción la propagación de los datos, y el Evaristo le dice al Ambrosio, cuando lo ve, que ha venido el Anselmo al pueblo, y el Ambrosio se lo dice al Isidoro y al Ramiro, y el Ramiro se lo dice al Evaristo, que ya lo sabe, y el Evaristo se lo dice al Isidoro, que lo sabe también, y el Isidoro se lo dice al Venancio, y el Venancio le pasa la lista de todos los habitantes al Anselmo, por haberse incorporado ahora. Cuando termina la propagación, la base de datos vuelve a tener integridad y está replicada exactamente en cada uno de los nodos de la red.

El Bitcoin funciona exactamente igual que estos paletos, si quieres poner un servidor de Bitcoin te descargas alguno de los que ya están hechos y lo pones en funcionamiento, o bien escribes tu propio servidor asegurándote de que cumpla las normas del protocolo. A partir de ahí, lo enchufas y los otros servidores comprobarán primero que cumples todas las normas y luego te pasarán los datos y esperarán que tú se los pases a ellos cuando tengas conocimiento de algún cambio. Nada más, no hay mayor secreto. No hay nadie que controle el servidor de Bitcoin, cualquiera puede escribir el suyo, y no hay nadie que controle los datos ni los centralice, es una red totalmente horizontal que se sostiene a sí misma. Del Bitcoin no manda nadie, y no hay forma de acabar con él mientras exista internet.

No hace falta explicar cómo funciona la arquitectura cliente servidor. Básicamente, los programas informáticos se dividen en dos: los que se ejecutan cuando tú los inicias, y los que se quedan siempre en marcha. Los programas que se quedan siempre en marcha se llaman servidores porque esperan una petición de alguien y rápidamente sirven el resultado. El que pide es el cliente y el que responde es el servidor. Esa petición puede llegar por internet y desde dentro del mismo ordenador, esto es indiferente, al programa le da igual pasarle los datos a la pantalla que pasarlos al cable de fibra. Si el servidor hace a su vez de cliente para otros servidores análogos a él, entonces se habla de una red de servidores.

El Bitcoin es un protocolo que se implementa mediante una red de servidores que mantienen una base de datos distribuida. Ahora se entiende, ¿no?

En otro artículo podría extenderme sobre el tema criptográfico y el sistema de clave pública y clave privada, que tampoco los economistas entienden bien, pero este tema no es necesario para entender lo que quiero explicar hoy, que son las posibilidades de las cadenas de bloques como medio de producción.

Las cadenas de bloques: Marx 2.0
En 2013, un chaval de 19 años llamado Vitálik Buterin decide que el sistema que usa el Bitcoin se puede usar para cualquier otra cosa y comienza el desarrollo de Ethereum, con ayuda de muchos otros programadores que se suman al proyecto. Ethereum no es una cadena de bloques, es una plataforma que facilita la creación de cadenas de bloques, básicamente lo que presta es la infraestructura que necesita toda cadena de bloques para funcionar, y luego cada programador decide cómo va a actuar esa cadena de bloques mediante "contratos inteligentes". Es ese concepto de contrato inteligente el que va a permitir a las cadenas de bloques disrumpir todas las actividades productivas en las próximas décadas.

Si yo, en lugar de poner normas para asignar y transferir bitcoins, pongo normas para llevar cuentas bancarias en dólares o para dar hipotecas, ¿esto funciona igual de bien? Funciona perfectamente, con la misma descentralización y seguridad del Bitcoin, sin que nadie pueda saltarse las normas en ningún momento porque el software no va a funcionar de otra manera. Ahí es cuando han saltado las DeFi, las "finanzas distribuidas", en las que, por ejemplo, se están dando créditos en los que el ahorrador recibe el 100% de los intereses que paga el prestatario, porque no hay en medio un banco que se queda con una parte.

Por tanto, el sector financiero ya está sufriendo la disrupción directa de Ethereum, pero pronto va esto a extenderse a cualquier actividad productiva.

Pero antes de seguir con más ejemplos, hay que entender qué es un ether y en qué se parece y se diferencia de un bitcoin. El ether es el criptoactivo en el que se pagan los recursos de hardware que usa la red de Ethereum. Todas las cadenas de bloques basadas en Ethereum han de pagar, cuando realizan transacciones económicas, una comisión a las empresas o particulares que prestan sus ordenadores y sus conexiones a internet para que se ejecuten las cadenas de bloques.

Porque Ethereum lo que hace es plantear, de partida, una serie de roles: unos ponen sus servidores, y cobran una comisión, otros desarrollan el software, y se asignan los criptoactivos inicialmente, y otros simplemente usan esas aplicaciones. Planteados esos roles, la gente elige lo que quiere hacer y se une al proyecto. ¿Cuánto capital ha costado financiar la creación de Ethereum? Cero. ¿Cuánto capitalizan hoy todos los ether? Se acercan a los 350.000 millones de euros.

Por tanto, Buterin lo que hace es describir su proyecto, crear de partida un número de ether e ir dándolos a los que colaboran con él, a modo de acciones de la empresa. Si Ethereum va para arriba, pues el ether irá para arriba. Si Ethereum no llega a valer nada, pues el trabajo se pierde. Pero en ningún momento hay una transferencia de moneda fiduciaria, el ether se basta a sí mismo.

La pregunta es cómo consigue el ether tener valor real, más allá de la reserva de valor tan cacareada por el Bitcoin. De entrada, aceptamos que una aplicación que permita dar crédito o llevar cuentas bancarias tiene un valor intrínseco, una utilidad, y por lo tanto la aplicación en sí misma es un activo productivo, no una reserva de valor. Pero la pregunta es cómo se produce el vínculo entre el valor intrínseco de Ethereum y un supuesto valor intrínseco del ether. La respuesta es que el protocolo de Ethereum obliga a usar el ether a todas las aplicaciones, al menos para pagar los recursos de hardware, aunque esas aplicaciones puedan desarrollar sus propios criptoactivos para cobrar sus servicios.

Voy a poner un ejemplo. Pongamos que Mercadona decide que, para comprar en su supermercado, hay que cambiar los euros por unas fichas de "mercadonas". La gente tranquilamente llena el carro, cambia sus euros por esas fichas y paga en caja con esas fichas. Los precios de los productos, obviamente se muestran en "mercadonas", no en euros. ¿Qué pasa si Mercadona dice que el número de fichas es rígido, que sólo tiene un millón de fichas para todos los supermercados? Obviamente, el precio en euros de esas fichas será el resultado de dividir la facturación de todos los supermercados en el tiempo medio de posesión de esas fichas por parte del cliente por el número de fichas disponibles. ¿Qué ocurre, entonces, si el número de supermercados se multiplica por dos, mientras que el tiempo de posesión de las fichas por parte de los clientes se queda igual? Pues que el precio de las fichas ha multiplicado por dos. ¿Hay alguna forma de que Mercadona pueda abrir más supermercados y aumentar sus ventas sin que suba el precio de las fichas? Obviamente no, es una cuestión matemática. Eso es el ether.

Por tanto, un ether se sitúa a medio camino entre una acción de una empresa y una materia prima. Su valor está vinculado a la marcha real del negocio, pero su cotización no depende de la valoración de los otros inversores sino de la facturación real del negocio. En ese sentido, es mejor que una acción. Además, no puede haber ampliaciones de capital ni otras gorrinadas, porque el protocolo ya especifica desde el principio cuántos ether va a haber durante toda la vida del negocio. Tampoco puede el negocio quebrar, porque no va a tener deuda.

Por tanto, ya podemos hacer una distinción muy clara en los criptoactivos:
  1. Las reservas de valor: Bitcoin, Litecoin, Bitcoin Cash, Dogecoin, etc.

  2. Los activos productivos: Ethereum, Cardano, Polkadot, Solana, etc.
Los primeros no tienen valor intrínseco, los segundos claramente sí. Pero cuidado, eso no significa que sea el momento de invertir en ellos, lo normal es que pinchen en los próximos meses y sea después, cuando ya la euforia haya pasado, cuando alguno de ellos se ponga silenciosamente a crecer y a tener una facturación cada vez mayor. También es posible que la cadena de bloques llamada a ser la primera con un uso general aún no haya sido creada. Pero el concepto es claro, y quien dice que los criptoactivos carecen de valor intrínseco sólo demuestra su desconocimiento.

Ahora voy a ponerme a imaginar las cadenas de bloques que van a venir.

De entrada, quiero explicaros cómo trabajo yo en los institutos. Yo no tengo un jefe directo que me diga lo que tengo que hacer, yo lo que hago es aplicar normativas que vienen de arriba, y que tienen varias capas. La primera normativa es la ley de educación que haya en ese momento, en la que se establecen los principios generales sobre los que cada comunidad autónoma desarrollará el llamado "currículo oficial", que es la segunda normativa. El currículo oficial ya especifica asignatura por asignatura qué temas hay que dar en cada curso, qué contenidos incluirán esos temas y qué cosas los alumnos tienen que saber cuando se saquen el título. Aparte, hay otras normativas sobre el funcionamiento general de los centros, los derechos de los usuarios del servicio, sean alumnos o padres, el régimen disciplinario de los trabajadores e incluso la forma de contratación de nuevos profesores. Con todo esto, yo desarrollo la llamada "programación de aula", que es una normativa que me impongo yo a mí mismo al principio del curso, que es pública y que tengo que cumplir. Esta programación, obviamente, es supervisada por la jefa del departamento, en primer lugar, y luego por la inspección educativa.

En resumen: yo no recibo órdenes de nadie, yo aplico una normativa previa, y lo mismo hacen todos los demás profesores, y el sistema funciona cada día perfectamente. Si el Estado fuese una cadena de bloques, la Constitución sería el protocolo y las distintas normativas serían los contratos inteligentes, los legisladores serían los programadores, y luego estarían los roles de inspector, director, jefe de estudios, jefe de departamento y profesor, entre otros.

Pero una cadena de bloques no es un servicio público, de momento, porque tiene que competir con otras cadenas de bloques y con empresas privadas, lo que la obliga a tener una marca propia y una estrategia comercial. Esto la acerca a las franquicias, por cuanto una serie de trabajadores comparte ese molde que externamente puede parecer una empresa, aunque sólo es un colectivo horizontal de empresas.

Pero una cadena de bloques no es una franquicia, en el sentido de que no se opera mediante empresas privadas, porque todo el beneficio recae en los trabajadores, no existe un empresario que extraiga una plusvalía. Esto las acerca a lo que serían las cooperativas.

Pero una cadena de bloques tampoco es una cooperativa, porque no hay una dirección centralizada.

Entonces, una cadena de bloques aplicada a la productividad es un cruce entre un servicio público, una franquicia y una cooperativa, o dicho de otro modo, una organización horizontal de trabajadores que funciona con la misma eficiencia que una gran empresa.

Si Marx levanta ahora la cabeza, nos explica que por fin se ha producido la libertad del proletariado, porque, aunque el trabajador no es directamente propietario de los medios de producción, sí que tiene unos derechos inamovibles asociados a esos medios y es dueño de la parte que le corresponde en el rendimiento de esos medios, y además no es directamente despedible, salvo por las causas establecidas previamente en el protocolo.

Claro, decidme quién va a querer trabajar para una empresa privada cuando puede tener esas condiciones en las cadenas de bloques. Lo normal es que el talento joven derive hacia ahí y luego las empresas privadas se vean incapacitadas para competir. El empresario es una figura que sobra, que ya no es necesaria.

El ejemplo final:
Voy a montar ahora una cadena de bloques para el sector de la peluquería. Yo soy un programador y elijo los distintos roles:
  1. Programadores.

  2. Peluqueras.

  3. Supervisores de peluqueras.

  4. Responsables de contratación de peluqueras.

  5. Dueños de los locales.

  6. Proveedores de productos.

  7. Proveedores de utensilios.

  8. Proveedores de muebles.

  9. Responsables de decoración de los locales.

  10. Responsables de control de calidad.

  11. Responsables de publicidad y creación de marca.
Y me pongo a plantear las relaciones entre ellos:
  1. Los programadores desarrollarán las webs para que los clientes reserven citas y para que las peluqueras gestionen internamente su actividad y manden los datos a la cadena de bloques, porque haremos big data igual que Inditex.

  2. Las peluqueras cortarán el pelo y harán el trabajo.

  3. Los supervisores de peluqueras actuarán como falsos clientes o visitarán los locales para asegurarse de que los contratos inteligentes se están cumpliendo.

  4. Los responsables de contratación de peluqueras diseñarán pruebas para seleccionar a las trabajadoras o trabajadores con criterios objetivos y demostrables.

  5. Los que tengan locales en propiedad y los quieran alquilar a esta cadena de bloques firmarán un contrato inteligente y recibirán un alquiler, que será un porcentaje de la facturación de ese local.

  6. Los proveedores de productos negociarán de manera centralizada el precio de esos productos y los servirán con unas condiciones, y cobrarán su precio de mercado, que será incluido, en la parte proporcional, en el precio que se le cobre al cliente.

  7. Los proveedores de utensilios actuarán de manera análoga a los proveedores de productos.

  8. Los proveedores de muebles cobrarán un alquiler por ellos, que será un porcentaje de la facturación, igual que los dueños de los locales.

  9. Los responsables de la decoración de los locales elegirán entre las varias ofertas de los proveedores de muebles.

  10. Los responsables de control de calidad recibirán información de los clientes y puntuarán a las distintas peluqueras, cuya remuneración estará en parte vinculada a estas puntuaciones.
Con todo esto bien programado, esa cadena de bloques puede empezar a funcionar con una inversión cero, porque cada rol aporta inicialmente su trabajo. No hay un empresario ni un propietario del negocio, y cada peluquera cobra sin duda mucho más que trabajando por un salario, diría que prácticamente el doble.

Claro, todo esto está por hacer y tardará años, pero que no digan los jóvenes que no hay empleo para ellos, porque ellos van a crear sus propios empleos y van a arrumbar todo el capitalismo sin pegar un solo tiro. El capital fiduciario no va a valer nada, el mundo va a ser de los programadores, es ahí donde estarán las nuevas élites que sustituirán a la burguesía.

Enlace permanente   



2 de octubre de 2021
Lo que queda del liberalismo
Hace tiempo que la oligarquía madrileña, una vez superado el trauma de la Transición, se viene autodenominando "los liberales". A mí esto del liberalismo nunca me ha preocupado, porque antes de estudiar la economía estudié la historia y la literatura, no he caído nunca en disquisiciones filosóficas, he tenido bastante con la realidad. Pero anoche estaba cenando en el sofá viendo mi AppleTV y me saltó Juan Ramón Rallo respondiendo preguntas en el Tik Tok. Parece que todos los problemas de España se van a solucionar llenando más los bolsillos que ya están llenos.

Voy a intentar resumir cómo yo concibo la economía y a repasar brevemente la historia del liberalismo.

Para mí, la economía es un juego que la sociedad se da a sí misma para distribuir los recursos y organizar el trabajo. Ese juego puede ser el feudalismo, cuando unos se especializan en la seguridad, otros en la artesanía, otros en el mundo espiritual y otros en la producción de cereal. Ese juego puede ser también el capitalismo, con una mayor diversificación de tareas. Pero no existe una situación "natural" que tenga una lógica propia ni unos derechos inherentes a la condición humana. Toda economía es artificial y está impuesta por algo parecido a un estado. Ya el mismo estado es algo artificial y está impuesto por la fuerza, porque al final todo acaba ahí. Se entiende, entonces, que una economía funciona bien cuando es aceptada por el conjunto de la sociedad, y funciona mal cuando se produce lo contrario.

Pero tampoco creo que cualquier juego económico pueda funcionar, porque hay una base genética que nos condiciona. Sabemos que el ser humano es un simio que ha vivido en tribu y que se mueve siempre en un equilibrio entre lo individual y lo colectivo. No van a funcionar bien los sistemas económicos que repugnen a nuestros instintos, será siempre un error intentar apoyarse demasiado en lo colectivo o en lo individual.

El liberalismo de la Revolución Francesa parte de un análisis certero de la realidad, el Antiguo Régimen ya no sirve a los intereses colectivos y está perpetuando una desigualdad injusta. Pero hay un pecado original en este primer liberalismo, que voy a llamar liberalismo romántico, y es su fuerte rechazo de la Ilustración. Porque el liberalismo no es un movimiento económico sino político, y en esa lucha política han encontrado enfrente a los ilustrados, que se han refugiado bajo el paraguas borbónico. El liberalismo romántico rechaza la racionalidad y la planificación ilustradas y acaba defendiendo una especie de autoorganización, un "dejar hacer" muy anglosajón.

El capitalismo se impone por las armas en toda Europa en el ciclo revolucionario burgués, no es algo a lo que se llegue por un estado natural de las cosas. Cambian las reglas del juego, pero sigue siendo un juego.

La segunda fase del liberalismo es el liberalismo anglosajón, que ya no se preocupa tanto de hacerse con los recursos de la nobleza sino de obtener mano de obra barata. Empieza aquí toda una cultura del engaño, apoyada en el sufragio universal y en la exaltación de la individualidad. Se le dice al pueblo que él es el que manda, pero se reduce el estado al mínimo y se deja libertad máxima al capital, que se va concentrando en unas pocas manos. No se ha conocido una época de mayor explotación de unos por parte de otros en una sociedad. No hay reparos en colonizar África y en seguir explotando mano de obra esclava. Se importa un gran número de esclavos a EEUU sin ningún problema. Aparecen inmediatamente las crisis cíclicas, producto de esa desregulación y ese estado mínimo: el Pánico de 1825, la Larga Depresión de 1873, la Gran Depresión de 1929 y la Crisis Financiera de 2008. Cualquiera que analice mínimamente estas crisis puede ver que se debieron simplemente al absurdo del multiplicador bancario y a la falta de control del crédito, pero la preocupación de los liberales no era solucionar estos problemas, sino aprovecharse de ellos para aumentar su concentración de poder.

Hay una tercera fase del liberalismo que comienza con la administración Reagan y que coincide con la decadencia ya terminal del Imperio Soviético. Esta tercera fase coloca ya el crédito en los obreros mismos, al tiempo que reduce los salarios y busca la mano de obra en Asia. El estado mínimo pasa a ser el estado como emisor de deuda para mantener el consumo y captar inmigración. El sistema injusto pero sostenible pasa a ser un sistema injusto e insostenible que implosiona en 2008.

Para mí, el capitalismo termina en 2008 porque el capital pierde su libertad, los estados lo intervienen y lo controlan, el sistema financiero deja de funcionar por sí mismo. Si se hubiese seguido la ortodoxia liberal, pues tendrían que haber quebrado todos los bancos, y de ahí hubiesen los ciudadanos perdido los ahorros, las empresas habrían quebrado en gran medida, la deflación habría aumentado el valor de las deudas, lo que habría multiplicado los impagos, lo que habría disparado la deflación, y así en una espiral descendente al estilo de las Torres Gemelas, hasta tocar fondo en una especie de Mad Max. Obviamente, esto no se pudo permitir y se dio por inválido el sistema.

Los 13 años siguientes, hasta hoy, han estado marcados por la expansión monetaria y la asignación pública del capital, el mercado ya no funciona por sí mismo. La adopción de las monedas digitales, cuando ya desaparezca todo el sistema financiero liberal, marcará el paso al nuevo sistema, que aún no tiene nombre. Después, desaparecerá también la democracia, porque sin el capitalismo carecerá de sentido.

Y luego están los liberales españoles. Aquí sí que hubo liberales desde 1812, pero les pudo el centralismo, la intención de usar la capitalidad de Madrid para succionar del Mediterráneo, y así se aliaron con gente tan poco recomendable como los Borbones y acabaron mal. No voy a explicar ahora la merienda de negros del siglo XIX, pero básicamente mueven dos guerras civiles para acabar imponiendo una democracia de corrupción y pucherazos y un capitalismo de amigos. A partir de Marx, el liberalismo se fragmenta y se divide en derecha e izquierda. En España, la derecha del siglo XX tiene un 10% de liberal, un 10% de monárquica y un 80% de católica y reaccionaria. Franco es un nacional-católico, y ahí dentro van carlistas, falangistas, monárquicos y liberales. La Transición la diseña Torcuato Fernández Miranda para ir "de la ley a la ley y pasando por la ley", y el Ministro de Información y consejero nacional del Movimiento monta un partidito en el que se agrupa todo el bloque derechista, en el que algunos quieren reetiquetarse como "liberales", después de haber sido niños devotos y católicos e hijos de grandes franquistas. Eran y son la misma oligarquía con una etiqueta algo más moderna, como cambiar de Telefónica a Movistar. Y ahí, dentro de ese cogollito, es donde hay que ubicar al Instituto Juan de Mariana y a Juan Ramón Rallo, uno de sus fundadores.

El sistema que propongo:
No hay que aceptar apriorismos ni soluciones "naturales", ni "sistemas menos malos", ni transiciones. El liberalismo siempre dio problemas, se agotó muy pronto y ya ni existe. Si se quiere un modelo económico nuevo, hay que diseñarlo ex novo desde la racionalidad y la planificación. Tiene que haber un equilibrio entre lo individual y lo colectivo, y tiene ese sistema que adaptarse a la realidad cultural de cada país.

Aquí, en España, yo implantaría un modelo a medio camino entre la Unión Soviética y el liberalismo clásico, con los sectores estratégicos nacionalizados y la iniciativa privada reducida a aquellos sectores que realmente funcionen mejor con ella. Por ejemplo, la alimentación y la ropa funcionan bien en manos privadas, mientras que la energía no lo puede hacer peor. Las infraestructuras y las telecomunicaciones han funcionado muy bien en manos públicas, salvo cuando esas manos han sido de liberales interesados en que todo fuese mal y así tener excusa para privatizar. La educación y la sanidad deben ser servicios públicos, ahí no creo que nadie tenga duda. Los sectores tóxicos para la sociedad, por ejemplo, los medios de comunicación, deberían regularse fuertemente. Otros sectores deben también regularse si derivan en oligopolios, como por ejemplo el software o las redes sociales.

Por supuesto, nada de esto se puede hacer con sufragio universal, enseguida empezarían los medios a manipular y mentir, las oligarquías activarían sus resortes de inducción del voto y volveríamos a la casilla de salida. El sufragio universal para un estado mínimo puede medio funcionar mal que bien, pero un estado fuerte que controle áreas grandes de la economía debe elegir a sus dirigentes por criterios meritocráticos y de capacidad, no por la opinión de jubilados y menopáusicas. Conforme China aumente su hegemonía económica, su modelo político comenzará a exportarse a otros países, y pienso que entre ellos puede estar España.

Pero el camino hacia este nuevo modelo tendrá que pasar necesariamente por las cadenas de bloques, que yo veo como la defunción ya final del capitalismo. Voy a preparar un artículo explicando bien el funcionamiento de esto, incluso con explicaciones técnicas, pero de momento lo voy a explicar por encima: una cadena de bloques aplicada a la productividad es un cruce entre una franquicia, una cooperativa y un servicio público. El programador diseña previamente todas las relaciones entre las personas que formarán parte de la organización, estableciendo una serie de roles y unas normas de conducta, y luego esa organización se va llenando por su propia cuenta de trabajadores y clientes, facturando dinero, sin que nadie tenga el control ni pueda extraer una plusvalía, pero con una perfecta coordinación y la eficiencia de una gran empresa. Es el sueño de Marx, y también algo muy ilustrado. En el próximo artículo os voy a ir explicando con ejemplos concretos cómo eso va a funcionar.

Enlace permanente   



26 de septiembre de 2021
El problema de los índices
Desde hace tiempo he venido oyendo que la llamada "inversión pasiva" estaba provocando una concentración de las inversiones en las grandes tecnológicas, que cada vez ponderaban más en los índices. Yo pensé que esto era un error, porque cuando alguien compra el S&P500 está colocando el dinero en todas las empresas proporcionalmente, y el aumento desproporcionado de ese tipo de inversión lo único que puede provocar es la subida de todas las empresas que componen el índice, pero no una variación de las ponderaciones.

Había otros que argumentaban que, con más de un 70% de la inversión comprando el índice, cada vez eran menos los que ponían realmente precio empresa por empresa, lo que dificultaba el adaptar las ponderaciones a los cambios que se iban produciendo. La realidad es mucho peor que esto.

La realidad es que la gente compra el S&P500 o el Nasdaq, pero esos dos índices se solapan, hay una serie de empresas que figuran en los dos. Por tanto, las empresas que figuran en sólo uno de los dos índices reciben dinero por una vía, mientras que las empresas que figuran en los dos índices reciben dinero por dos vías. Entonces, la ponderación en los índices de las empresas que figuran en los dos índices crece y crece sin que nadie haga una valoración, los compradores son absolutamente ciegos y sólo ponen el dinero en "la bolsa".

Vamos a ver datos concretos. Los seis ETF más grandes del mundo son SPY (S&P500), IVV (S&P500), VTI (bolsa mundial), VOO (S&P500), QQQ (Nasdaq) y VEA (mercados desarrollados). Sus activos totales suman un billón y medio. En todos ellos figuran Microsoft, Apple, Amazon y compañía, da igual lo que compres, el dinero va a caer al mismo sitio.

No hay nadie que esté vigilando el PER ni los fundamentales, la cotización de estas empresas se ha retroalimentado, no es un problema de los bonos, de los tipos ni otras historias, es un problema de "echar" el dinero a los índices sin mirar nada.

De modo que, si los índices se ponen a bajar, lo que tendrán estas empresas infladas es el proceso inverso, en lugar de entrarles el dinero por varias vías les saldrá el dinero por varias vías, se pondrán a bajar más que la media y su ponderación se irá reduciendo. Por el camino, se llevarán todo el índice y se acabará ese "auge" de la "gestión indexada".

Enlace permanente   



25 de septiembre de 2021
La regulación de los activos digitales
Ha prohibido China completamente las transacciones en criptomonedas, que yo prefiero llamar activos digitales. La prohibición es ya total, no se puede minar, no se puede comprar y no se puede vender. Las valoraciones han bajado un poco, pero esta comunidad de inversores ha respondido en plan Joe E. Brown en Con faldas y a lo loco: "Nadie es perfecto".

Obviando a estos necios, que se van a dar la hostia del siglo en pocos meses, lo que me pregunto yo es si tiene razón China en estas prohibiciones y si los próximos serán EEUU y Europa.

Pongamos por ejemplo los NFT, la gente hace un muñequito con Photoshop y lo pone en el mercado. Luego aparece un comprador que le da 100.000€ por el muñequito. Sale luego un experto económico y se escandaliza de lo mal que se ha puesto la burbuja. Llamadme malpensado, pero yo no veo ahí ninguna burbuja, yo lo que veo es que el comprador y el vendedor son el mismo tío, que está blanqueando dinero. No creo que haya un mercado real de NFT, creo que lo que hay es la mayor lavadora de dinero negro de la historia.

La regulación que ha hecho Hacienda, tratando los activos digitales como cualquier otro activo, es completamente insuficiente, porque los otros activos se compran por el sistema bancario, y ahí el dinero se puede rastrear. Los activos digitales no son rastreables, hay incluso una especie de cajeros automáticos en los que cualquiera mete los billetes anónimamente y los cambia por bitcoin.

Entonces, yo soy un mafioso que secuestra, extorsiona, trata con blancas, vende drogas o recalifica suelo y lo tengo claro: acaba el año fiscal, llegamos al mes de marzo, miro qué dogecoins o pepeíllo-coins han subido más, y le digo a Hacienda: "Mire usted, yo compré el 1 de enero este xxcoin, que ha subido el 10.000% y lo vendí el 31 de diciembre con estas plusvalías, mire qué bueno soy que pago impuestos". Y ya he blanqueado un buen pellizco. ¿Cómo va Hacienda a rastrear si efectivamente yo tenía xxcoin el 1 de enero? ¿Y cómo va a rastrear mis transacciones? Lo único que puede rastrear Hacienda es el precio público del activo a 1 de enero y a 31 de diciembre, ni tan siquiera puede rastrear el volumen de negociación. Lo digo porque si se trata de un activo con muy poco volumen, hasta ese precio es completamente manipulable.

También puedo ser un listo que obtiene plusvalías durante años y años especulando con estos activos y cuando quiero sacar algo simplemente me invento un NFT, o me invento transacciones sólo para ese año y declaro sólo lo que me interesa. Puedo estar dos décadas componiendo sin pagar nada, como si tuviese una SICAV.

De modo que a mí las cadenas de bloques sí que me gustan, y las veo completamente disruptivas, pero creo que necesitan un paso más en su evolución, porque así por fuera de la legislación no van bien. Lo que está fuera de los estados nunca va ser bueno, lo malo se acaba imponiendo. La evolución lógica serán cadenas de bloques creadas por los estados, que tengan en sus protocolos ya contemplada la capacidad de las autoridades para rastrear y fiscalizar las transacciones, y luego acuerdos entre los distintos estados para que se pueda operar con esos activos desde cualquier lugar del mundo, pero siempre tiene que haber detrás un responsable que integre esa actividad en una legislación mínimamente aceptable.

Enlace permanente   



20 de septiembre de 2021
Actualización de mi cartera
Hace ya algún tiempo que no escribo sobre mi cartera. Hoy es un buen día, con todo cayéndose. He querido seguir este verano la estrategia Rip van Winkle, olvidándome un poco de las cotizaciones y dedicándome a nadar en el pantano de Guadalest y leer libros literarios.

Pero antes de esa estrategia puse tres valores más bien defensivos en mi cartera: Berkshire Hathaway, Neinor y Catalana Occidente. Estuvo la cosa subiendo durante bastante tiempo y en los últimos días se ha venido para abajo. Tengo un tercio, aproximadamente, en cada valor.

La idea ha sido no comprar nada que esté caro para seguir ninguna tendencia, evitar las empresas tipo bono y los índices.

Berkshire Hathaway:
Berkshire Hathaway la tengo comprada a $278,03 desde finales de julio. No digo que sea un chollo tirado de precio, ha subido un 35,4% desde los niveles anteriores a la pandemia. También es cierto que por el camino se ha gastado 31.600 millones en recompras de acciones, sobre un 5% de la empresa. Si le quito alrededor de un 7% en inflación en este periodo, pues la subida estaría sobre el 21%, que no es poco. Lo que busco en Berkshire es una especie de antiNasdaq, un conglomerado de empresas viejas y pasadas de moda que aseguren un rendimiento. Lo cierto es que en esas fechas de julio Buffett estuvo comprando sus acciones muy agresivamente, sobre todo cuando bajaban de $280.
Valorar Berkshire no es que sea muy fácil, pero básicamente hay que dividirla en tres bloques: el efectivo, las acciones cotizadas y las no cotizadas. El efectivo lo voy a valorar descontando los $30.000 millones que Buffett reconoce como la garantía para sus obligaciones en GEICO. Digamos que Berkshire ahora tiene $110.000 millones en el balance que se pueden atribuir a los accionistas.
La parte cotizada la valora Buffett en $307.942 millones en su último informe trimestral, según su valor de mercado.
Entonces, Berkshire capitalizaba $653.970 millones cuando la compré, menos $110.000, menos $307.942, me salen $236.000 millones por la parte no cotizada. Ahí dentro están GEICO, BNSF y BHE, principalmente. De esto, Buffett saca cerca de $30.000 millones al año, aparte la revalorización de las inversiones. Hay que restar de ahí lo que ha cobrado de dividendos de las cotizadas, pero redondeando le voy a poner que las empresas no cotizadas de Berkshire andan por debajo de PER 10 de media.
Entonces, esto y el criterio de Buffett para colocar su efectivo correctamente cuando vengan las bajadas, pues pienso que da una buena protección.

Neinor:
Mi otra compra ha sido Neinor, empresa que ya tuve un par de meses antes y que sigue estando a precios de ganga. La compré al mismo tiempo que Berkshire, a 11,49€. En ese tiempo capitalizaba 958 millones y en pisos, chalets y suelo urbanizable tiene 1.500 millones. Si se resta la deuda de 700 millones, pues quedan 800 millones netos sólo de inversión inmobiliaria directamente vendible, no de "valor en libros" de una maquinaria que luego nadie la quiere. Y 158 millones sería lo que se paga por el negocio, un negocio que fácilmente va a dar 90 millones de beneficio este año. La jugada de adquirir Quabit ya la comenté en otro artículo, creo que ha sido muy clara, se han hecho con mucho suelo con descuento y han refinanciado la deuda de Quabit en mucho mejores condiciones.
Neinor creo que cotiza barata por las gorrinadas que se estuvieron haciendo en los meses de salida a bolsa, con los directivos llevándose crudos 14 millones en acciones sólo por preparar la salida a bolsa y los fondos que crearon la empresa saliendo sin muchos miramientos. Todo esto ha cambiado, el consejero delegado es otro y los pagos en acciones están reducidos casi a nada. El consejero delegado es Borja García-Egotxeaga y ha cobrado de fijo 450.000€ y de variable 355.000€ como consejero delegado y 340.000€ como consejero ejecutivo. En total, se lleva 1.145.000€ según mis cálculos. Jorge Pepa, que es el segundo de a bordo, se ha llevado el fijo de 450.000€, que yo sepa. Todo esto a mí me parece muy bien, porque el que lleva la empresa tiene que cobrar mucho, sobre todo si produce mucho, pero tiene que cobrar en dinero, no diluyendo mis acciones, y menos asignándose opciones. Ahora que estoy invertido en Berkshire, me estoy haciendo muy Buffett.

Catalana Occidente:
He comprado Catalana Occidente ya el 19 de agosto, porque no me supe aguantar con el efectivo. Estuve dudando y al final acabé comprando. No me atrevo a decir que haya sido un error, pero desde luego que el momento no ha sido el mejor. Pagué 32,40€ por acción y mientras escribo esto está ya en 29,90€.
Catalana Occidente, como todas las aseguradoras, tiene un float que puede invertir para sacar dinero. El problema es que con la inversión no gana nada, la mitad son bonos, muchos de ellos soberanos en rentabilidad negativa, y la otra mitad se reparte entre bolsa e inmuebles. No demuestran mucha pericia en las inversiones bursátiles, que digamos, y el resultado inversor de 2020 han sido pérdidas de 11 millones. Dicen que están reduciendo el porcentaje de renta variable, no sé con qué intención. Desde 2014, que es el año más antiguo que he mirado, todos los ejercicios han perdido dinero con las inversiones.
Luego está el negocio asegurador propiamente dicho. Ahí sí que demuestran más pericia y van ganando todos los años bastante, en 2020 unos 376 millones, un 14,18% de la facturación. Esto han sido unos 2,2€ por acción, que daba un PER de 14,7 cuando yo compré.
En cuanto al balance, quitando provisiones técnicas, lo que tienen de libre disposición son unos 2.331 millones, un 59,76% de la cotización el día que yo compré. Entonces, de los 32,4€ que yo pagué, 19,36€ son efectivo, bonos, inmuebles o acciones de otras empresas. 13,04€ es lo que se paga por el negocio asegurador, es decir, un PER de 5,92. Si, además de esto, consiguiesen sacar algo por las inversiones, que no creo que costara tanto, pues parece difícil aquí perder dinero. Esta empresa tiene mucho de corto en los bonos, pienso que cuando llegue el tapering nos la vamos a ver subiendo. Pero de momento tiene la querencia para abajo, no lo niego.

El pinchazo inmobiliario en China:
Hoy toca hablar también de la quiebra de Evergrande y el pinchazo inmobiliario que va a tener China.
De entrada, hay que leer mi boletín financiero de marzo para recordar que el gobierno chino pinchó todo el burbujón que venía arrastrando el día del año nuevo lunar, reduciendo la liquidez en el mercado repo. Esto se llevó por delante a la bolsa en un primer momento, y ahí saltó Archegos Capital y se vieron pillados Nomura, Credit Suisse y otros. Ahora ya empiezan a caer peces más gordos, como éste Evergrande.
Se dice que puede ser un Lehman Brothers y desencadenar una crisis mundial. Esto ni hablar, la crisis de 2008 tuvo como titular más vistoso el de Lehman Brothers, pero no fue Lehman Brothers el que hizo que aquí en Pedreguer se quedasen las promociones sin vender, ni el que se llevó por delante a las cajas de ahorros. En 2008 la burbuja era general y cada uno purgó sus propios pecados.
Lo primero que hay que ver para entender esto es este vídeo de Luisito Comunica:



Y luego compararlo con mis reportajes de Polaris World, United Golf Resorts, Ciudad Valdeluz o Monte Pego.

Es claro que en China hay una burbuja inmobiliaria ya pinchada. No es un problema puntual de una mala gestión de Evergrande, es un mercado con problemas graves. La pregunta es si nos vamos a un Japón año 1991, España año 2008 o un pequeño pinchazo más, porque el sector inmobiliario siempre es cíclico. Si nos fijamos en la deuda hipotecaria privada, está ahora mismo en China en el 36% del PIB, que es aproximadamente lo que tiene ahora España. EEUU hoy tiene una deuda hipotecaria del 49% del PIB y España superó el 100% en 2007. Entonces, la cosa no creo que dé para llevarse por delante a toda China, porque su economía es industrial, pero sí que va a dar para que salten impagos en muchos bancos y fondos occidentales, para que la bolsa china siga con sus bajadas durante bastante tiempo y para que el crecimiento del PIB se modere.

Otra consecuencia va a ser el hundimiento de las materias primas, porque el burbujón inmobiliario chino consume hierro, acero, cobre y de todo. Como además ha habido cuellos de botella en la producción, pues ahora tendremos producción en aumento y consumo en descenso, por lo que hay que evitar absolutamente acciones mineras y similares.

La afectación de esto a Neinor o al sector inmobiliario español creo que es nula, no tienen nada que ver las constructoras chinas con las españolas, aquí el sector está más bien barato y todavía a medio gas.

Catalana Occidente sí que podría tener alguna afectación si la crisis china es muy profunda y el consumo de allí se resiente. La mitad de la facturación de esta empresa es el seguro de crédito. Pero realmente creo que la afectación va a ser poca, salvo que los clientes de Catalana Occidente sean chinos, o que los chinos que importan productos no paguen. No me creo ni una cosa ni la otra. Tampoco creo que se reduzca el comercio con China, no creo ni que China vaya a entrar en recesión.

Así que el daño lo van a tener las inmobiliarias chinas, hasta ahí llego, luego estarán los que hayan comprado bonos de hipotecas chinas, y aparte de eso creo que la afectación va a ser muy pequeña.

Sobre la intervención del gobierno chino, pienso que una burbuja inmobiliaria pinchada no se puede intervenir y todo tiene pinta de impago total. No van a querer pagar las pérdidas de los "malvados especuladores" occidentales con dinero chino. Yo tampoco lo haría.

Enlace permanente   



30 de agosto de 2021
Que veinte años no es nada
Me he dado cuenta en estos días de que hace ya veinte años que empecé a escribir en este blog. No tengo los primeros articulitos que puse en internet, que son de 1999, pero el primero de los artículos de este blog es del 25 de agosto de 2001.

Yo acababa de cumplir 25 años y había encontrado un trabajito precario en el periódico Superdeporte corrigiendo la ortografía de los artículos. Estaba viviendo solo durante ese verano, en el piso de estudiantes de mi hermano, y acababa casi todos los días de trabajar a las doce de la noche, aunque entraba a las seis de la tarde. El dueño del periódico me dijo: "Tú vienes aquí, te lees el periódico y te vas a tu casa". El periódico era de fútbol y me interesaba más bien poco, de modo que yo en los tiempos muertos me dediqué a escribir articulitos en la aplicación de Blogspot.

Este periodo 2001-2021 corresponde casi exactamente al periodo de Tauro, las dos décadas mediocres y decadentes de "recaída en tierra", como la llaman los astrólogos. Acababa de pinchar el Nasdaq y yo ignoraba los años oscuros que se nos venían encima. Primero fue la fiebre de las hipotecas, luego la fiebre feminista, la corrupción política, la crisis, la miseria, el recorte de libertades, la cultura de la cancelación y la mierda en general. Todo lo he ido contando aquí artículo a artículo, hasta sumar cerca de 2.000, aunque en estos días he borrado unos 600.

En estos veinte años he dado clases en once institutos, he vivido en trece pisos de alquiler, he tenido seis parejas y he cobrado unos 550.000€, de los cuales aún retengo cerca de 100.000€. No ha sido todo como yo quería, especialmente en lo relativo a las relaciones afectivas, pero sí que he desempeñado el oficio que yo elegí y he tenido una vida parecida a lo que me imaginaba, sin librarme de la mediocridad general.

En el blog he ido evolucionando desde un joven más bien inmaduro, que tendía a lo chistoso, hasta un ensayista más serio y cuadriculado. He estado repasando por encima en estos días todo lo que he escrito. Hasta 2006 no me reconozco a mí mismo, antes de los 30 años soy una especie de adolescente.

En 2006 es cuando llega el aluvión de lectores, con mi relato sobre la burbuja inmobiliaria. Seguí ejerciendo el periodismo, después de mi breve paso por dos periódicos más bien lamentables, porque entendí que ya no había periodismo libre en España, que los periodistas no iban a cumplir esa función. Pero no quiero que nadie piense que soy una especie de periodista frustrado, yo estudié Filología Hispánica para ser profesor de Lengua Castellana, y eso soy. No quise nunca ser periodista, lo llegué a ser por casualidad, por un trabajo de verano. Desprecio absolutamente a los periodistas de España, pienso que son las personas más deshonestas y menos útiles de este país.

Hubo un momento en el que se me borró de los medios, aproximadamente alrededor de 2010, cuando escribí a favor de la independencia de Cataluña. Antes de eso, los medios de derechas, e incluso el Meneame, a veces me enlazaban algún artículo. A partir de ahí, quedé en tierra de nadie, me convertí en demasiado facha para la izquierda y demasiado catalanista para la derecha. Soy, en general, un elefante en la habitación, que es una posición con la que me encuentro muy a gusto. El tiempo siempre corre a favor de ese tipo de escritores. Mi madre, cuando publiqué mi primera novela y vio que no salía a promocionarla, me dijo: "Tú quieres ser escritor, pero escribir por un agujerito y que no te vea nadie". Yo creo que lo estoy consiguiendo.

Esta gente que va por las tertulias y las ferias literarias no se da cuenta de que va a durar menos que una fallera mayor. No se puede hacer literatura prostituyéndose políticamente.

Cuando pincha la burbuja en 2008 se confirman todos mis vaticinios y empiezo a tener problemas de acoso laboral en los institutos. Esto se agrava tras la caída de Zapatero y el comienzo de los recortes de Rajoy. Esos recortes a mí me perjudicaron bastante, porque por mi situación de interinidad tuve que volver a moverme de unos institutos a otros.

A veces pienso que hablan de mí en la tele o en algún YouTube, pero sin decir mi nombre. Dice una amiga mía que eso no es más que narcisismo por mi parte. En los tiempos en los que yo veía las tertulias de Intereconomía, justo tras dimitir Zapatero, apareció un tertuliano indignado diciendo que lo que no se podía era escribir "Zapatero ya no está" insultando al presidente. Mi artículo de esos días se titulaba exactamente así, "Zapatero ya no está". El presentador le hizo un gesto para detenerlo y acallarlo, y aquél obedeció. Yo pensé que aquellos tíos se pasaban horas hablando de mí detrás de las cámaras y luego tenían prohibido citarme. Mucha gente aprende de mí y repite mis ideas como un loro, pero nunca me cita.

Sólo una vez me han invitado a la tele. Era un programa sobre las citas on line y me tenía que entrevistar la sobrina de Manolo Escobar. Me estuvieron insistiendo bastante por teléfono, aunque me negué. Realmente, hubiese estado divertida aquella charla, pero yo vivo demasiado lejos de Madrid.

En una charla en la Biblioteca Nacional, Sergio del Molino habla de, entre otras muchas cosas, "autores que te estomagan pero los lees". Y cuenta luego una escena un poco quijotesca en la que está expurgando su biblioteca durante la mudanza hacia su nuevo piso falangista de Zaragoza, y su mujer, que hace de barbero, quiere tirar dos libros de un "autor español" al que califica de "sinvergüenza". Del Molino aquello lo detiene y dice lo siguiente: "Es un sinvergüenza, no me voy a ir con él ni a tomar café a ningún lado, pero los libros son buenos". Por más que le insiste el presentador, él se mantiene firme y dice: "No voy a decir quién es". No hace falta que diga nada, es claro que ese autor es alguien a quien lee desde hace años y va a seguir leyendo. Creo que me lee él a mí desde bastante antes que yo a él. Yo lo descubrí a partir de La mirada de los peces y le iba a mandar un e-mail para hacerme amigo suyo pero enseguida vi que para elogiar a su amigo Andrés Barba en una reseña mala se dedicaba a ir tirando mierdecilla sobre mi novela 2016 en Dénia. Entonces, en lugar del e-mail amigable, acabó saliendo este artículo, que parece que no le gustó. Claro, Andrés Barba está ya bastante acabado y a él no le puede hacer sombra.

En otras entrevistas literarias he visto a Antonio Orejudo diciendo que él no quiere cometer los abusos de la generación anterior a la suya, que nunca citaba a los más jóvenes, y aprovecha para citar a una chica que había sacado una "autoficción" titulada Para español, pulse 2. Sale luego en otra charla quejándose de que la autoficción es un género narcisista, de autopromoción, porque al final el autor se vende como "un tío muy molón". ¿Pero no decías que eran las chicas las que pisaban fuerte en autoficción? ¿No ibas a dar generosamente la alternativa a la generación posterior a ti? Este Orejudo no es como Del Molino, al que al final siempre acabo leyendo. Éste es un peso ligero que no tiene huevecillos para nada.

Yo creo que lo más útil de lo que escribo es la reflexión sobre la economía, no creo que yo llegue nunca a ser un buen novelista. Cuando empecé me identificaba un poco con Larra, ahora me considero un Feijoo, un ilustrado. Pienso que el tiempo se llevará a estos personajillos del suplemento y, en cambio, algunos de mis artículos permanecerán.

No sé decir qué plan tengo para los próximos 20 años, aunque voy a seguir escribiendo porque me ayuda a ordenar mis ideas. No me gusta escribir libros, lo encuentro pesado, aunque para 2026 quiero escribir otra autoficción, y puede que antes un libro de ensayo. Pienso a veces en saltar al audiovisual, que sería en todo caso en forma de podcast, nada de dar la cara. El formato del blog está viejo.

También podría hablar de los perjuicios que el blog causa. El más grave, el suspenso de las oposiciones de 2019, donde me tomaron la matrícula enseguida. Un tío marcado y estigmatizado como yo habría que ver dónde puede buscar trabajo. Lo normal es que en España acabemos mal en pocos años, el clima social no es respirable.

Pero no quiero acabar con amargura ni con mala leche, yo me lo he pasado muy bien escribiendo y creo que me quedan muchas décadas por delante. Puede que en 2041 haya que volver aquí a hacer balance.

Enlace permanente   



29 de agosto de 2021
Comprar o alquilar: el estudio definitivo
He hecho hoy el cálculo ya definitivo y quiero zanjar el debate sobre la compra o el alquiler de vivienda.

Primero, para facilitarme el cálculo, voy a suponer lo siguiente:
  1. La inflación se va a mantener constante en el 2% en los próximos 30 años.

  2. El valor de la vivienda se mantendrá nominalmente, perderá sólo la inflación.

  3. El coste de compra de la vivienda es de 100.000€, más un 15% entre impuestos y gastos varios.

  4. El rendimiento bruto por alquiler anual será de media el 5% del coste de la vivienda.

  5. Entre IBI, comunidad, reparaciones, actualizaciones y derramas se gastará el 1% del valor de la vivienda al año.
Todos estos presupuestos admiten discusión.

El punto 1 pienso que se quedará corto, porque los salarios van a tender a subir, no habrá otros 40 años deflacionarios con crecimiento basado en crédito, más bien lo contrario.

El punto 2 lo tengo demasiado comprobado, un piso de 30 años aquí en la costa se vende a mitad de precio que un piso nuevo, para redondear pongo que recuperas el mismo valor nominal, aunque en esto van a influir muchos factores demográficos, macroeconómicos e incluso regulatorios. Si estás en la costa o en una zona que va a más, es posible que ganes, pero si estás en una gran ciudad o en alguna ciudad de provincias que se va despoblando, pues perderás mucho. Igualmente, si compras en pico de ciclo, pierdes la mitad en cinco años, y si compras en el momento bajo del ciclo sí que puedes tener mejor rentabilidad. Hay que tener también en cuenta que la tendencia a la industrialización de la vivienda dejará obsoletas las actuales edificaciones más rápido de lo previsto, y además los certificados energéticos serán cada vez más difíciles de obtener, las calefacciones de gas o gasoil las van a prohibir, y es posible que acaben tirando abajo bloques y bloques de pisos en las próximas décadas con un valor residual casi de cero. Soy pesimista en cuanto al futuro de las actuales edificaciones, creo que estamos construyendo aún como en el siglo XIX y ese sector va a sufrir una evolución tecnológica muy rápida. En todo caso, estoy aquí calculando, yo pongo que la vivienda mantiene su valor nominal a 30 años.

El punto 3 no hace falta discutirlo: Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (10% en la Comunidad Valenciana), notaría, registro, gestoría, agencia y gastos de la hipoteca.

El punto 4 va variando, pero de media es difícil que ese rendimiento supere el 5%. Ahora mismo, según la aplicación de Idealista, en la Comunidad Valenciana de media se está ofertando el metro cuadrado de vivienda a 1.493€, mientras que por alquiler se piden 93,6€ al año. Esto es el 6,2%, pero porque los precios siguen deprimidos. En tiempos de la burbuja se pagaba el 2% de alquiler. Hay un cierto cuello de botella ahora mismo en el alquiler, pero eso no creo que dure mucho.

En el punto 5 calculo unos 1.000€ al año entre IBI y otros gastos, es difícil saber la cifra exacta pero por ahí rondará.

Con todo esto, me pongo a calcular.

Lo que he comprado me rinde un 4% al año nominal. En 30 años voy a tener los 100.000€ que puse más 224.339€ netos. Si realmente he pagado 115.000€ con los gastos, he sacado en ese tiempo el 195% de mi inversión. Esto es un 3,54% anual compuesto, o dicho de otro modo, un 1,54% sobre la inflación.

Esto presupone que el piso te lo alquilas a ti mismo, es decir, que te ahorras el pago del alquiler siempre todos los meses. Si tuviésemos que hacer un cálculo del alquiler como rendimiento que te aporta un tercero, habría que consultar los datos históricos de morosidad y ver que es difícil que baje del 4-5% de media a largo plazo, lo mismo que las hipotecas o más. Si se contrata un seguro, es claro que el del seguro va a querer cobrar por encima de esa media. Se puede también esperar a que llegue un jubilado con buena pensión o un funcionario aún no hipotecado, pero ahí hay que tener la vivienda vacía hasta que se encuentre a esta persona.

Los seguros de impago de alquiler están entre el 3% y el 5% de la renta anual, aparte los meses en los que la vivienda esté vacía. Así que si le quito esto al rendimiento, nos ponemos en un 1,39% sobre la inflación. Todavía hay rendimiento real.

Sería una larga discusión sobre si esto es mejor o peor que un bono. Es obvio que es mucho peor que invertir ese dinero en renta variable con un mínimo de eficacia, pero parece mejor que un bono español a 30 años, que te da hoy el 0,98% nominal. Los riesgos que se asumen para obtener ese 2,56% sobre el bono ya los he descrito antes.

Y luego queda el cálculo de la inversión apalancada, que es lo que casi todo el mundo quiere hacer. Aquí el tema se estrecha más. Si se pide a crédito el 80% de la vivienda, es decir, 80.000€, esto representa un apalancamiento de 2,28 veces. El rendimiento, entonces, sobre el capital invertido es del 8,07% compuesto a 30 años. Si la hipoteca se da a Euribor + 1, con el Euribor hoy casi en el -0,5% habría que pagar en total 6.406€ de intereses si se mantuviese constante durante todo el periodo. Esto a mí me parece imposible, pero no sé cuándo el Euribor va a subir. Luego hay que sumar el 2% de la comisión de apertura, que serían 1.600€ a sumar al capital inicial.

De modo que con hipoteca el rendimiento sobre los 36.600€ sería de 226.195€, un 7,75% compuesto.

Claro, alguien puede también apalancarse en la bolsa con futuros o directamente con crédito, sabiendo que el beneficio será mayor y también la pérdida. En el caso de comprar con hipoteca, se sabe que las pérdidas no se pueden ver en una gráfica día a día pero no por eso dejan de existir, antes o después aparecerán al intentar salir de la inversión. Alguno habrá que no llegue nunca a salir y les pase a los hijos el ladrillo devaluado, pero lo perdido está perdido.

Si en lugar del 7,75% se obtuviese de la renta variable, incluyendo apalancamiento, un 15%, al cabo de los 30 años los 36.600€ serían 2.423.350€.

Por tanto, aquí mis conclusiones:
  1. La inversión inmobiliaria tiene un rendimiento claramente superior a los bonos con un pequeño riesgo añadido.

  2. Es una inversión interesante para fondos o instituciones que busquen alternativas a la renta fija.

  3. Al comprar con hipoteca, el rendimiento parece muy atractivo, pero no se sabe cuánto tiempo durará la política de tipos negativos.

  4. Al comparar distintas inversiones, hay que presuponer el mismo grado de apalancamiento. Si pongo en el S&P500 el doble de lo que tengo, el rendimiento medio es del 20%. Si compro el S&P500 en un mal momento, pierdo, pero si compro un piso en un mal momento pierdo también.

  5. No hay punto de comparación entre poner el dinero en un piso o ponerlo en la bolsa, salvo que vayas a buscar burbujas a punto de pinchar. Alguien que tenga su ahorro en la bolsa va a ganar mucho más dinero alquilando que comprando en cualquier caso, incluso con la hipoteca más grande el máximo de tiempo y en las condiciones óptimas actuales.

  6. Si a todo este cálculo añado el riesgo de divorcio en el caso de los hombres, la inversión inmobiliaria no se justifica en ningún caso.

  7. Si el apalancamiento asumido es excesivo, hay que considerar el riesgo de impago y desahucio, así como el coste de oportunidad de no poderse mover.
Actualización:
Todavía me faltaba contar los impuestos. En el caso de alquilar el inmueble a un tercero, he dicho que acabaría la cosa rindiendo el 1,39% al año. Pues un 1%, aproximadamente, habría que quitarlo por el IRPF, por lo que el rendimiento real estaría por debajo del 0,4%, según el tipo marginal de cada uno.

Enlace permanente   



17 de agosto de 2021
La caída de Kabul
Los talibanes han entrado sin oposición, el ejército de regulares que había armado EEUU primero les ha vendido las armas (que han pagado con dinero de Qatar) y luego ha desertado, el presidente títere ha salido en un avión y la población ha saludado alegremente a los nuevos machos dominantes. No hay afección hacia la democracia occidental, los hombres ven cómo los quieren usar de carne de cañón para defender regímenes que no les van a dar derecho a nada, muchos de los talibanes son occidentales renegados, tal vez descendientes de musulmanes, pero completamente criados y educados aquí. Saben muy bien que aquí el hombre va a la cárcel siendo inocente, que la aplicación de las leyes es asimétrica, que la mujer repudia al marido y lo manda a la completa ruina, que el tratamiento de las noticias es absolutamente sesgado con el fin de desprestigiar la masculinidad, que en la cultura se impone el paradigma homosexual mientras se aplica la cultura de la cancelación a quien disienta. No quieren dar su vida por defender el desfile gay del 28 de junio. Así que simplemente los han dejado pasar.

La administración Biden está liderada por Kamala Harris y Janet Yellen, que no quieren la guerra, que creen que el problema desaparece cuando se le da la espalda, que con un hombre occidental inhibido y estrogenizado todo será felicidad. Estas personas parece que no conocen la historia, la guerra no se puede evitar cuando el otro la desea, lo único que se puede evitar es la derrota si se reacciona a tiempo. Nada más tengan las bombas, las van a tirar. El vecino Pakistán, que fue el que escondió a Ben Laden, ya hace tiempo que tiene bombas nucleares y se sabe que las ha vendido bajo mano a Arabia Saudí. Un régimen talibán armado nuclearmente hasta los dientes va a ser mucho peor que Corea del Norte, EEUU está perdiendo ya el control del mundo y Europa está ocupada contando el número de mujeres en los consejos de administración.

Si viniese a España una oleada talibán o fascista, si saltase otro Franco, tengo para mí que iba a pasar lo mismo, que los hombres iban a dividirse en dos opiniones: o bien se negarían a luchar para defender un sistema que les ha quitado todos los derechos, o bien se encontrarían demasiado amariconados para jugarse la vida frente a un enemigo. La desbandada sería inmediata, no creo que pudiese España soportar una guerra real. De las mujeres no hablo porque son un rebaño nulo, las guerrilleras afganas con las que tantos reportajes se hicieron tienen ya el burka puesto.

Occidente debe erradicar el feminismo y fortalecer su capacidad económica, demográfica y bélica. Si no hay un liderazgo masculino y se acaba con estas políticas identitarias que sólo generan división, que sólo han servido para anular lo que fue la izquierda, la barbarie se impondrá y nuestra civilización acabará desapareciendo.

Enlace permanente   





© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


Leer los archivos

Entradas destacadas:
Pepito Relámpago
Pepita Nuncabaja
Seis meses en meetic
Etapas de la burbuja

RSS del blog

Últimos libros:
El País de Loix
2016 en Denia

LinkedIn