24 de abril de 2017
Cómo sigue lo de Francia
Tal y como ya avisé, Le Pen llega a la segunda vuelta en Francia con un 21,4% de los votos. Macron incluso la sobrepasa con un 23,9%. Y, como también avisé, Le Pen no tiene ninguna posibilidad: ahora el 80-90% de los votos de Fillon (19,9%) van a Macron, el 100% de los votos de Mélenchon (19,6%) van a Macron, el 100% de los votos de Hamon (6,4%) van a Macron, y el 100% de los votos de Dupont-Aignan (4,7%) van a Macron. Total: Le Pen 27%, Macron 73%.

Para que gane el Frente Nacional unas generales en Francia debe obtener más del 50% en la primera vuelta. Esto sólo se puede conseguir si Le Pen se quita y pone a un hombre fuerte y con liderazgo.

A España, el triunfo seguro de Macron no le perjudica, significa seguir con buenas relaciones y con su apoyo dentro de Europa.

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2016 en Denia (Alberto Noguera)
El implacable retrato del desencanto y la corrosión de las ilusiones en la España de principios de siglo.
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18 de abril de 2017
Los kits de cocina en EEUU
Tal vez alguno recuerde que hace casi dos años lancé el servicio CookMagick para servir kits de cocina a domicilio, e incluso desarrollé una app para Android que asistía en todo el proceso de elaboración. Esos kits incluían paellas de varios tipos, platos de legumbres, llandeta de peix, cocido madrileño y varios tipos de asados, entre otros.

Cuando tuve preparado todo el prototipo, con la app terminada y en marcha, con los platos bien fotografiados y las recetas bien elaboradas, cuando tenía todo el sistema de funcionamiento en marcha, contacté con algunos grupos de business angels de España para ver si podía recibir inversión.

No hicieron ni puto caso.

Yo miré y remiré por toda España y por toda Europa y no encontré nada parecido. En esos días contactó conmigo un lector del blog llamado Diego del Rio Diaz-Jara y me dijo que vivía en San Francisco y que allí ese negocio estaba tímidamente queriendo empezar con gente como BlueApron. Un mes y medio más tarde, y cuando yo ya había tenido que desistir del CookMagick, me volvió a contactar y me pasó el enlace de SunBasket.

Y ahí quedó la cosa.

Y hoy leo en TechCrunch un artículo que dice cosas como la siguiente:
En conjunto, las empresas de entrega de kits de comida a domicilio han levantado más de 650 millones de dólares en capital hasta la fecha, según un estudio de Packaged Facts. Hay rumores sobre una posible preparación por parte de Blue Apron de una salida a Bolsa.
Y antes de eso concreta un poco más:
Las empresas de kits de comida facturaron entre 1.000 y 1.500 millones de dólares en 2016, según las estimaciones de MarketResearch y otros. Pero el potencial de crecimiento aún está ahí. Una nota de Piper Jaffray publicada en junio de 2016 predice que el mercado alcanzará los 4.000 millones dentro de poco, y los 36.000 millones de facturación anual en 2026.
Entonces, qué mala idea que tuve, qué tarde llegué, lo mío no se podía hacer, había otras inversiones mucho más rentables, como aquél que tenía una tienda especializada en calzoncillos, o el otro que había montado la app para encontrar los locales para salir de marcha. Lo primero que me respondieron fue: "primero ponte a ganar dinero y luego ya veremos".

No voy a hacer ni una puta estártap más.

Actualización:
Acabo de ver que YoComoBien, empresa que hacía casi lo mismo que CookMagick (pero sin app propia), que estuvo "incubada" por la aceleradora de Juan Roig Lanzadera y que salió en varias televisiones ha cerrado. Entonces, seguramente hicimos bien los inversores de no entrar y yo de salirme pronto.

Otra actualización:
Otro cadáver que añadir a la lista es el de BuyFresco, que era un servicio análogo a YoComoBien radicado en Madrid.

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15 de abril de 2017
El futuro del libro
Estoy últimamente leyendo artículos y viendo conferencias por el YouTube que hablan del libro, de las librerías, de los escritores, de los dispositivos de lectura y de la inutilidad del Twitter.

Yo, en 2008 cuando salió el Kindle, ya expresé mi opinión poniendo demasiada fe en el futuro de los blogs, aunque sí que vi la importancia del fenómeno. También vi que se iba a producir una gran reconversión de la literatura, aunque al final la cosa se ha quedado en un término medio. Los libros que se siguen publicando y vendiendo son completamente tradicionales, no han incorporado ni van a incorporar ya innovación estructural alguna. De hecho, hay folletines decimonónicos y novelita de género, como si se hubiese querido volver a los orígenes. Pero sí que están cayendo y desdibujándose los intermediarios, editores, distribuidores y vendedores.

Parece que la guerra entre digital y papel ha pasado a ser la guerra entre venta on line y venta en librería.

Las librerías son comercios ineficientes y obsoletos, que generan cuellos de botella en la distribución y obligan a mantener unos precios de los libros excesivamente altos. Piden entre un 30% y un 40% del precio final del libro, requieren de una distribuidora que también se queda con un 20%-25%, obligan a aceptar los libros en depósito (incrementando el riesgo para las editoriales), generan devoluciones que consumen recursos de distribución, encareciendo aún más los libros, y obligan a destruir muchos miles de libros cada año. Al final, dejan al autor con un 10% del precio final, antes de empezar a liquidar sus libros como saldo o directamente venderlos de segunda mano y no pagándole nada. Pero aún peor que todo esto es el efecto de concentración de las ventas en unos pocos títulos. Las librerías pasan el año esperando el gran best seller en el que concentrarán toda la atención del público, poniendo grandes pilas en las mesas de novedades, expositores con la foto a tamaño natural del autor y moviendo el run run todo lo posible hacia un único título. Esto ha ido empobreciendo la literatura, arrastrando a las editoriales hacia un modelo de grandes adelantos y riesgo máximo, y expulsando del mercado a autores que hubiesen podido dar más juego.

Las editoriales, erróneamente, han estado vendiendo la imagen del "librero" como un buen samaritano que nos trae la cultura a nuestras casas, pero en realidad sólo es un vendedor preocupado por comprar barato y vender caro. Los libros han acabado siendo un producto perecedero, que las editoriales promocionan sólo al principio, antes de que las continuas novedades de las otras editoriales desplacen ese título y lo lleven a la trituradora. Los autores pasan dos años escribiendo el libro, asoman la cabeza durante un mes en las librerías y vuelven a su letargo sin apenas hacer ruido. Al cabo de año y medio les llega una liquidación que es una miseria.

Y, por culpa de este desperdicio de papel, esta desmotivación de los autores y este encarecimiento de los precios las ventas han bajado mucho y siguen bajando.

Las librerías on line, por otra parte, funcionan bajo la lógica de la Red, que es distinta de la lógica de la tienda física. Ya hace un montón de años se habló de un pequeño fenómeno aparecido en Amazon que sorprendió a todos: uno de los libros más vendidos era El peor viaje del mundo, de Appsley Cherry-Garrard. Este autor estaba muerto y nadie hizo la más mínima promoción del libro, que por otra parte llevaba ya tiempo a la venta. El libro se puso a vender muy lentamente, luego un poco más rápido y finalmente estaba en los primeros puestos, gracias a las recomendaciones de los lectores y a los comentarios que iban dejando. Esto lo explicó muy bien hace nada menos que 13 años Chris Anderson, editor de Wired en su artículo "The Long Tail".

Hace poco leía a un agente literario decir que cuando Amazon controle el mercado sólo aceptará en su tienda a los autores que más vendan. Este señor no tiene ni idea. Amazon vende ya muchos más libros electrónicos que de papel, y casi la mitad de esos libros son de autores independientes surgidos de la nada. De igual forma, en los libros de papel la mitad de las ventas se reparten en esa "larga cola", a razón de pocos ejemplares por título, y sólo la otra mitad corresponde a las ventas típicas de una librería física.

Las librerías como Amazon no generan apenas devoluciones, ni tienen limitación en el número de títulos expuestos. Una librería grande tiene entre 5.000 y 10.000 títulos en exposición. Una librería como la FNAC puede llegar a los 150.000. Amazon, en 2014, ya anunciaba que había superado los 23 millones de libros en papel y los 3 millones en el Kindle. También está Amazon incentivando la famosa impresión bajo demanda, para editoriales y autores, que garantiza que el libro se imprima una vez que se ha vendido.

Todo esto hace que un libro que en la librería valga 20€, con 2€ para el autor, en Amazon teóricamente pueda valer 10€ (4€ para imprimir, 4€ para Amazon y 2€ para el autor).

Pero esto no sucede porque las librerías mantienen esa gran barrera de contención que es la ley de precio fijo. Esta barrera se romperá cuando Amazon venda ya más del 50% de los libros de papel y las editoriales preparen ediciones ad hoc con márgenes más estrechos ya preparadas para venderse sólo on line. Si no lo hacen las editoriales grandes, otras lo harán y les irá muy bien. También lo harán, y lo están haciendo, los autores independientes.

En todo caso, no creo que las librerías lleguen a desaparecer del todo porque siempre les quedará la ventaja de la compra compulsiva y del lector al que le gusta toquetear un poco. Sí que tendrán que ajustar sus beneficios, y eso les obligará a tener un catálogo mucho más reducido (o en muchos casos a cerrar las puertas).

Y luego, paralelamente, funciona el libro digital. Aquí hay grandes ventajas y también una gran injusticia. De entrada, la gente los libros digitales se los está bajando gratis. Esto es como si en el Mercadona pusieran una puertecita lateral para salir con el carro lleno y las cajas fuesen de uso voluntario. Si ahora mismo se eliminasen los libros en papel en España, las editoriales quebrarían en bloque y los escritores dejarían la mayoría de escribir. El surtido digital de libros se mantiene como experimento y como forma de mantener un pie en el futuro, pero las ventas no superan el 5% de la facturación total.

Otra situación habría si se prohibiese el pirateo. La lectura en un ereader de tinta electrónica de gama media ya es más agradable y mejor que en el papel. Además, el catálogo, de acceso inmediato, muy pronto superará al de los libros en papel. Los precios son variables, pero a 0€ pueden estar los títulos de autores con derechos ya caducados (Lorca, Valle Inclán, Machado o Unamuno entre los más recientes), por unos 3€ los de autores independientes (que se llevarán ellos 2€ limpios), y por unos 9€ los de editoriales (25% para el autor). Luego, cuando los libros vayan haciéndose viejos, lo normal es que vayan bajando el precio.

Pero de momento lo que están haciendo muchas editoriales es poner los precios del digital a un nivel que no desincentive la venta del papel, porque del digital apenas van a sacar beneficio.

Otro fenómeno que sorprende un poco es la cantidad de gente que lee libros en tabletas y móviles con pantallas AMOLED. Estas pantallas cansan la vista y producen insomnio, lo que habla de la necesidad de una buena pantalla de tinta electrónica en color.

La situación actual a mí ni me molesta ni me disgusta, porque las editoriales han sido empresas supeditadas a los periódicos, que a su vez han estado alineados con los partidos políticos y su régimen cleptocrático. Las editoriales "independientes" han sido dependientes y vasallas de los suplementos literarios y sus reseñitas, y las editoriales grandes han estado directamente controladas en su accionariado por grupos mediático/políticos como PRISA y Planeta.

Además, los autores no son escritores profesionales sino columnistas de partido que usan la novelita bienal como excusa para mantener ese escalafoncillo de prestigio y poder manipular aún más.

Como extensión de esto, las librerías han sido sus mejores aliadas para bloquear la disensión.

¿Y qué es lo que veo en el futuro más inmediato?

Creo que tienen futuro:
  1. Los libros electrónicos baratos a 3€.

  2. Los libros en papel a 10€ con impresión bajo demanda o con tiradas muy pequeñas, preparados sólo para Amazon.

  3. Las librerías físicas en lugares de mucho tránsito de gente y con alta facturación.

  4. Los autores independientes no manchados por la corrupción política.

¿Y qué no tiene futuro?
  1. Los libros electrónicos por encima de 9€ y con precios que ya igualan al papel.

  2. Los libros en papel con encuadernación americana, las páginas fresadas y precio de 20€.

  3. Las librerías físicas que entierran la mitad de su catálogo para luego acabarlo devolviendo, o que no puedan seguir en marcha si pierden el descuento del 30%-40%.

  4. Las ediciones de bolsillo con papel barato, letra pequeña y apretujada, tapas sin solapa y porcentajes de risa para el autor.

  5. Las editoriales pequeñas que no tienen más objetivo que sacar reseñas en algún suplemento literario y establecen con sus autores relaciones de vasallaje.

  6. Los suplementos literarios que viven, o han vivido, de los recuadritos publicitarios de las editoriales.

  7. Los autores de pose, que escriben "para salir en el periódico" y que son vistos ya como una caspa y un fracaso por parte de los lectores.

¿Qué hechos pueden ayudar a acelerar este cambio?Entonces, el cambio está siendo lento pero irreversible, hay grandes resistencias y el modelo contractual de las editoriales impide que los autores se independicen. No sé si las editoriales podrán justificar su existencia, es posible que los autores y los lectores aprendan a encontrarse por su cuenta, pero la literatura va a seguir y la diversión también.

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7 de abril de 2017
La sinceridad de López Lamadrid
A Claudio López Lamadrid lo he llamado a veces aquí capo di tutti capi y ahora tendría que llamarlo más, porque su editorial Random House se acaba de tragar también a Ediciones B.

Pues López Lamadrid concedió en abril de 2014 una entrevista en Argentina (y segunda parte) en la que se sinceraba de una manera para mí sorprendente.

Dice sobre las presentaciones de los libros:
Bueno, es que a mí me recuerda a lo de las presentaciones de libros, que es una cosa que sólo se hace para mimar el ego del autor y para sus amigos, porque no tienen ningún otro sentido. Esto es un poco lo que es España hoy en día. Sirve sí, para salir en Babelia y dos cosas más, pero no sirve para ventas efectivas y reales.
En este vídeo se le puede ver en una de sus presentaciones seis meses más tarde.

Y sobre su competencia, sobre las otras editoriales, dice:
Sí, somos todos muy amigos. Y sobre todo en Barcelona: es un mundo muy pequeño, muy endogámico, te encuentras en todas las fiestas y la gente se lleva muy bien.
Y en cuanto a la remuneración de los autores, dice lo siguiente:
¿Crees entonces que los autores cobran poco o que cobran lo justo en relación a todo el proceso editorial?
En relación al proceso editorial, totalmente justo. Cobran poco porque se vende poco. Y te advierto que muchos autores cobran más de lo que venden. Es que si tuvieras que pagarles lo que realmente venden sería una miseria.
En otros vídeos le he oído decir que el futuro del libro es el formato digital. Un futuro que casi todo el mundo ve vinculado a los autores independientes y sin editorial.

Estoy esperando a que salgan los móviles con pantallita de tinta electrónica en color.

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4 de abril de 2017
Consideraciones sobre el madurazo
Parece que el Podemos de Venezuela no está llevando bien el país. Empezaron asesorados por Monedero y han acabado asesorados por Zapatero. Y así han ido de una dictadura encubierta a la hiperinflación y los manotazos de ahogado.

Sigo en el programa de Bayly las bravuconadas que va lanzando el gorila "bocón" y "cachetón" de Maduro. Se han visto gobernantes malevos, crueles y egoístas, pero ninguno recuerdo yo tan necio y falto de sentido del ridículo.

La gestión económica que ha llevado Venezuela en el mandato de maduro ha estado inspirada en el programa que Podemos presentó en 2014 y, supongo, en el know how económico de Zapatero. Es decir, gastar, imprimir billetes para pagar hasta que los billetes no valgan nada.

El bolívar se paga ya a medio centimo de dólar, con un salario medio que no llega a los 6.000 bolívares al mes, no llega a 20€ al mes.

Entonces, parece que aquellas leyes que obligaban a las empresas a bajar los precios no funcionaron mucho. Hay hambre, violencia y desnutrición infantil.

Sin embargo, no creo que a Maduro lo vaya Trump a quitar, ni tan siquiera que Rajoy mueva un dedo. Durante años ha habido algún descerebrado que ha llamado a esta dictadura "el ejemplo de América Latina" y "una alternativa para los ciudadanos europeos". Por eso, por más que sufra el pueblo de Venezuela, a Europa le interesa que siga viéndose el "ejemplo" que da el populismo. A Trump seguramente Maduro le gusta, porque piensa que cuanto más tonto y necio el enemigo, mejor. Creo que eliminaron a Chávez ya con la idea de que su sucesor fuese un bobo, y ahora que lo tienen lo van a querer mantener.

En cuanto a las posibilidades de revolución popular en Venezuela, lo veo crudo porque, aunque hay protestas, faltan bastantes cojones. En Venezuela todavía siguen muy pacifistas, al menos los oradores de la gorrita y el chándal de acetato.

El ejército no creo que salte porque ya Chávez surgía del ejército, lo conocía muy bien y se entiende que lo purgó a conciencia (ayer en el programa de Bayly salió la hija de un general que está aún preso sin motivo claro). Luego, Maduro muy probablemente haya seguido haciendo lo propio y el ejército venezolano no es más que un juguetito de Maduro. El dinero del petróleo (Venezuela tiene las reservas petrolíferas más grandes del mundo) no sé a dónde va, pero tal vez en el ejército no haya esos "desabastecimientos" de comida, como los hay entre el pueblo.

Así que, si no pone el pueblo venezolano cojones lo antes posible, si no se hace con armas como hizo la gente de Ucrania, el "madurismo" y el hambre van a seguir.

Actualización:
Me manda Petr Petrowski un enlace en el que se achaca la inquebrantable lealtad del ejército venezolano a los negocios con el narcotráfico: "El dinero de la droga mantiene al ejército de Venezuela en el rincón de Maduro". En el artículo se habla de unos corredores del tráfico de droga desde Colombia hasta EEUU y Europa que el ejército venezolano custodiaría a cambio de comisiones. Esto no creo que se haya probado todavía, pero sea como sea, en toda dictadura el ejercito juega el papel más importante, y todos aquellos que crean que en Venezuela el ejército va a ser garante de órdenes constitucionales es que no conoce cómo funciona el tema. Hay que mirar al modelo cubano, que es donde parece que están ahora las asesorías de Maduro.

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24 de marzo de 2017
Alicia Rubio: Cuando nos prohibieron ser mujeres
Hace tres meses ya hablé del libro de Alicia Rubio: Cuando nos prohibieron ser mujeres y os persiguieron por ser hombres. Desde entonces, el libro se ha posicionado en Amazon entre los 200 primeros en el ranking de papel y entre los 500 primeros en el KDP.

El libro me ha costado, sin embargo, de terminar, y no por sus ideas, que considero acertadas en su mayor parte, sino por su mala redacción. Alicia Rubio hace un gran trabajo de transpiración, aunque carece de inspiración. Va acumulando datos y más datos, de cuya veracidad no cabe dudar (porque ya la habrían denunciado, demandado, querellado y enjuiciado), pero repite una y otra vez lo mismo, alarga y alarga los capítulos mezclando sus opiniones y sus ironías con la información.

En todo momento, oculta o silencia su pertenencia al partido VOX y su ideología católica. El libro es, básicamente, la versión que sobre el feminismo mantiene la Iglesia Católica a nivel interno. Pone el grito en el cielo acusando al feminismo de pederastia y promiscuidad sexual, dos cosas que yo aún no he visto (en el feminismo, digo).

Sí que acierta, en mi opinión, en la atribución de un origen homosexual al feminismo.

A mí me ha gustado la primera parte, pero se me ha hecho muy pesada la segunda. Fue divertida la comparación con los bonobos hasta que la repitió tanto que acabó por hastiarme.

En todo caso, para obtener un montón de información útil, recomiendo su lectura, antes de que lo prohíban.

Actualización:
El libro está ahora el número 11 en el ranking de papel y el número 273 en el KDP. Estamos hablando de libros que cuestan 19,76€ y 8,99€ respectivamente.

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19 de marzo de 2017
Pío Moa: Los mitos del Franquismo
Hace una semana me dio por pedir en Amazon Los mitos del Franquismo, de Pío Moa. Este libro, más que tratar "mitos" concretos, lo que hace es un recorrido histórico desde los años previos a la Guerra Civil hasta el presente, desde un punto de vista favorable a Franco.

Pío Moa parece uno de esos historiadores argumentativos tan típicos de España. Son gente que antes de ponerse a investigar ya tiene las conclusiones en su cabeza, y esas conclusiones muchas veces obedecen a sus intereses personales, a los bloques políticos y mediáticos en los que se refugian para ganarse el sustento. No hay en España historiadores tipo Stanley Payne, que empiezan su investigación con unas ideas y pueden acabarla con otras.

Pío Moa hace un libro en defensa de Franco y del Franquismo, con dos cojones. Y pienso que no hay en él un mayor grado de manipulación que en los libros de los historiadores progres.

Yo en la facultad, dentro de mis estudios de Filología Hispánica, tenía un porcentaje de un 20% de créditos de libre configuración y optativas de "tipo C". Los cursé todos en la anexa facultad de Geografía e Historia, buscando las asignaturas de historia contemporánea. Allí tuve profesores como Jesús Millán y sobre todo Mari Cruz Romeo, con la que aprendí el fracaso liberal en España y el ciclo de guerras civiles que confluye en el 36. Estos profesores fueron excelentes, pero también hubo otros como Alfons Cucó, que era un marxista de éstos argumentativo, que necesitaba ir vertiendo sus opiniones mientras explicaba.

Hay en el libro de Pío Moa un epílogo titulado "¿qué es un historiador?". Y concluye que un historiador es alguien que escribe libros de historia. Yo discrepo de esto. Un historiador es, para mí, una persona que encuentra información, documentos o datos que antes se desconocían del pasado de una sociedad. De la relevancia de esos datos y de su correcta interpretación depende la calidad de ese historiador. Hay historiadores basura y hay pseudohistoriadores de periódico que desconocen las cosas y las manipulan.

Cuando investigué sobre Max Aub en Segorbe, con una beca de la Fundación Max Aub y en el equipo de investigadores de Joan Oleza, descubrí muchos documentos inéditos, que indexé y catalogué, y luego presenté una conclusión a modo de trabajo de investigación de doctorado que recibió un sobresaliente cum laude. En mi trabajo, no se me ocurrió poner ninguna opinión, ni andar arrimando el ascua a ninguna sardina. Yo pensaba, y aún pienso, que Max Aub fue un pobre amateur que no tenía ningún valor como escritor. Simplemente, ejercí de historiador y dejé que cada uno interpretase los textos.

Entre las cosas que descubrí de Max Aub y que antes no se conocían fue el estrecho seguimiento que realizó de la realidad española hasta 1972, año de su muerte. Tenía cientos de columnas de opinión inéditas incidiendo una y otra vez sobre los mismos temas.

El libro de Moa me parece acertado en unos aspectos y desacertado en otros. El periodo previo a la guerra, cuando afirma que las hordas frentepopulistas estaban ya metiendo fuego a España cuando tuvo que saltar Franco, lo considero acertado. Y lo digo porque mi abuelo, Alberto Noguera Rosselló, se había alistado ya en 1935 en la Guardia de Asalto porque "sabía que iba a haber una guerra civil". También hay algunas entrevistas de Baroja en el 33-34 en las que afirma que España va a ir a una dictadura de derechas o a una dictadura de izquierdas (y dice que prefiere la de derechas). Entonces, la situación era de gran incertidumbre, por cuanto la República se sabía insostenible, especialmente por la estupidez de un personaje como Azaña.

Sobre el tema controvertido de si Franco alargó la guerra para asegurarse antes el poder absoluto, dice Moa que esta estrategia se debió a la convicción por parte de Franco de que el enemigo se canibalizaría en sus luchas internas sin tener que gastar más vidas de sus soldados. Esta interpretación probablemente sea cierta. El estilo militar de Franco no era de blitzkrieg sino de torniquete progresivo.

Ya comentando el Franquismo hace Moa afirmaciones que me parecen dudosas, como la reducción a únicamente 20.000 del número de represaliados. Esto no me lo acabo de creer, porque Moa se basa en las sentencias de muerte que se conservan, pero dudo de que no hubiese muchos más que fueron asesinados sin juicio y hechos desaparecer. En la pirámide de población de España, todavía hasta hace poco se podía ver el hueco en el lado masculino en las generaciones nacidas de 1905 a 1915.

Hace luego Moa toda una serie de piruetas para dejar siempre a Franco como Caudillo intachable, sin mácula en su comportamiento, en el periodo de la II Guerra Mundial y el aislamiento posterior. Pienso que Franco no pensó en ningún momento en España sino en sí mismo, en estrategias arteras para mantenerse siempre en el poder. Lo que sí que describe muy bien Moa es la maniobra por la que Franco evitó entrar en la guerra a favor de Hitler, a base de pedirle más y más ayudas sin decirle nunca ni que sí ni que no. El razonamiento de Franco era muy simple: si gana Hitler mandará él y yo estaré subordinado al III Reich, y si ganan los aliados me invadirán y me ejecutarán. Entonces, primero se dedicó a ganar tiempo y a pedirle trigo al Führer y luego, cuando vio que el Eje iba a perder (y esto tuvo la astucia de verlo muy pronto), empezó a distanciarse y a entenderse con Churchill en secreto. Es cierto que Churchill le prometió devolverle luego Gibraltar, y no lo cumplió, pero al menos lo mantuvo en el poder.

La década de la autarquía, hasta 1950, Moa la describe como una Arcadia feliz, de concordia, admiración del Caudillo, abundancia y prosperidad. Dice que en La Colmena de Cela se exageran las críticas porque el autor quería hacerse el "progre". Y dice que, si se cogen los casos negativos, en todas partes hay desgracias. Dice también que Franco no tenía oposición, que si se hubiesen puesto las urnas sacaba mayoría absoluta. Y pone de ejemplo el referendum de 1947, en el que se preguntaba: "¿Aprueba el Proyecto de Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado?". Ganó el "sí" con un 93% y esto lo interpreta Moa como una legitimación popular del Franquismo. En mi pueblo, los que iban a votar decían: "vamos a elegir entre SÍ queremos que se quede, o NO queremos que se vaya".

Sí que pienso que tiene algo de razón Moa cuando cita el mal recuerdo y la decepción que dejó el Frente Popular, el contraste entre la belleza de sus discursos y el comportamiento criminal y traidor que siempre tuvieron. Es posible que hubiese entre el pueblo un cierto agotamiento de todo ideal político, lo que benefició mucho al Régimen.

Franco fue un Rajoy, una persona que no tiene ni orgullo, ni ideología, ni lealtad con nadie, nada más que maniobras para mantenerse siempre en el sillón.

Ya la década de los 50 la considera Moa un remanso de paz y prosperidad, enturbiado si acaso mínimamente por las intrigas del PCE. De esta década se suele hablar poco, y se la identifica con la de los años 40. No parece que fuese así, y gran parte de los problemas de hambre y escasez se habían solucionado. No creo que fuese la dolce vita que Moa nos cuenta, pero fue un tiempo en el que se sentaron las bases de la impresionante prosperidad de los 60.

Ya hablando de los 60, tengo poco que discrepar con Moa. El crecimiento fue imparable, la industrialización fue muy intensa y estuvo muy repartida, el desempleo era nulo, la natalidad crecía sin parar y había seguridad en las calles. Los crecimientos del PIB en esa década tuvieron una media del 7%. Y esto con una igualdad social muy superior a la de los países capitalistas.

Es famoso el dato de que a la muerte de Franco España tenía un PIB per capita del 80% de la media de la CEE. Ahora, tomando como referencia esos mismos países, aún no hemos vuelto a llegar a esa cifra (estamos algo por encima del 70%).

Interesante el concepto que aplica Moa de "salud social": población reclusa, drogadicciones, alcoholismo, fracaso matrimonial, fracaso escolar, abortos, violencia doméstica, ETS. Pone el ejemplo de los presos: de 10.700 en 1966 a 70.000 en 2010. En este otro artículo se concreta: de 23 presos por 100.000 en 1975 a 161 por 100.000 en 2009. En 2017 esta cifra ha bajado un 19%. En cuanto a divorcios, estamos ya entre los primeros del mundo. En fracaso escolar, somos líderes europeos, con casi un 20% (el 40% entre los niños). Divorcio y fracaso escolar de los niños están directamente relacionados. También somos líderes de la UE en consumo de cocaína y cannabis, desde hace ya tiempo. En prostitución, somos el tercer país del mundo. En abortos, estamos en casi 100.000 al año (en España llegan a nacer algo más de 400.000 niños al año: un 20% de los embarazos es abortado artificialmente, doblamos la media europea).

Entonces, la versión progre de un franquismo con el burro y los sacos de almendras, en contraposición a la Democracia con el crecimiento económico y las autopistas es simplemente una falacia.

Luego se mete Moa a analizar las causas de la caída del Régimen, y viene a la sorprendente conclusión de que fue la traición de Tarancón y un sector de la Iglesia lo que precipitó el paso a la democracia.

A mí esto me sorprende, porque si se sabía que el conde de Barcelona había querido una democracia parlamentaria análoga a la inglesa, si se sabía que el príncipe Juan Carlos tenía buena relación con la monarquía inglesa, si se sabía que tanto Alemania como EEUU consideraban ya preparada a la población española para tener una democracia liberal, y si se conocía el interés del mismo Franco por entrar en la CEE (y habiendo puesto la CEE la condición previa de la democratización), no tiene sentido que Moa se queje de traiciones clericales, porque allí se trataba de "mariquita el último" y todos eran ya demócratas de toda la vida antes incluso de la muerte de Franco. España fue a un régimen democrático porque era lo que Juan Carlos I prefería y lo que tenían los países de nuestro entorno.

En este sentido, el asesinato de Carrero Blanco, que Moa interpreta en clave únicamente doméstica, sí que me parece una jugada de la CIA para eliminar al sucesor directo de Franco, designado por el mismo Franco como presidente del Gobierno, un cargo que sólo había ocupado el Caudillo desde el 36. Luego, el nombramiento de Arias Salgado (en lugar de Fraga, que hubiese sido más previsible) sí que fue interpretado por los otros países como una rendición ya final. Franco, hasta en su lecho de muerte, supo leer la situación.

Hay luego unos apéndices bastante útiles en los que Moa enumera a los principales ministros del franquismo y explica la estructura jurídica del Régimen (con las Cortes, los "procuradores" y las leyes fundamentales).

En general, es un libro útil y necesario, pero que se tiene que leer junto con otros más progres para intentar entender la verdad, que está en medio. Además, Moa escribe bastante bien.

Actualización:
La entrevista de Baroja que he citado se publicó en el periódico El Sol el 11 de noviembre de 1931 y se puede leer completa en esta web. La frase famosa fue:
Si se hace la experiencia de la dictadura socialista, que se haga bien. Ya que nos arruinemos, que sea con brillo.
Pero la frase que yo recordaba no la dijo en esa entrevista sino en otro artículo, que aparece en el volumen La Guerra Civil en la frontera y que se explica en este artículo:
"a pesar de todo -escribe- creo que una dictadura blanca, no siendo clerical, es, hoy por hoy, preferible para España. Una dictadura de militares se puede suponer lo que va a ser. Consignas más o menos severas, pero con sentido. Una dictadura roja en todos los países es lo mismo, un poder lleno de equívocos, de intenciones obscuras y de confusiones".


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7 de marzo de 2017
Universo de Letras
He visto esta mañana que Planeta ha lanzado un sello de autopublicación llamado Universo de Letras. Yo, para ampliar la disponibilidad de 2016 en Denia he estado valorando algunas posibilidades. En principio, me había interesado sobre todo IngramSpark, que sólo cobra 50€ por el alta de un título y distribuye luego por librerías, incluso dejando los libros en depósito.

Pero contacté con IngramSpark y me dijeron que en España no tienen ninguna distribuidora para librerías, tan sólo la tienda on line Agapea.com. Sugirieron que yo comprase los libros y luego hablara con una distribuidora local. A mí esto no me interesó.

Luego estuve viendo el tan cacareado Bubok, que tiene un pack básico de 200€ para distribución en librerías físicas, aunque sólo admite en este pack libros de hasta 250 páginas (!).

La distribución por librerías de Bubok consiste en esperar a que la librería se dé de alta y se asocie (y es cierto que la lista no es pequeña) y luego que la librería espere a que un cliente entre por la puerta y les pregunte por el libro del autor de Bubok. Entonces, el dependiente busca en la web, ve que el libro está en la red de Bubok y hace un pedido. Como el pedido lo tiene que pagar y no tiene derecho a devolución, el dependiente con toda seguridad pedirá dinero a cuenta al cliente y le emplazará a volver en una semana "por si ya estuviese". El cliente vuelve al cabo de una semana y se lleva su libro. La librería se queda con un 30% del precio final, excepto el IVA del 4%.

Claro, antes de eso se supone que el cliente ha comprobado el listado de librerías que están asociadas a Bubok para acudir directamente a ésa.

Esto yo supongo que se dará en el 0,001% de las ventas de libros en España. La última vez que pedí un libro a una librería fue en 1999, en la librería Tirant Lo Blanch de Valencia, porque estaba obligado a realizar un control de lectura en mi último año de licenciatura. Antes de eso, el dependiente intentó colocarme todo tipo de libros parecidos y disponibles en su mesa de novedades, publicados bajo firmas de prestigio y con autores más que contrastados. Yo le dije que ya me gustaría comprar algunos de aquellos maravillosos ejemplares, pero me obligaban en la facultad a comprar exactamente ese título, de modo que el dependiente, viendo que yo era un cliente muy asiduo que se había dejado allí miles de euros durante varios años, se resignó a meterse en la web, hacer la llamada telefónica, etc.

Después de eso, yo cuando tengo que pedir un libro lo pido on line, no voy a una librería para que la librería lo pida on line. Es un poco de cajón.

También vi, después de indagar un poco, que Bubok ponía el precio de coste del ejemplar impreso a 13€, lo que me pareció una cosa acojonante, porque IngramSpark los pone a 5€ y la calidad de los libros es bien reconocida.

Otro de los servicios de autoedición que estuve viendo fue el de la editorial Punto Rojo, que es un poco más transparente en sus servicios, aunque no barata. Punto Rojo da un pack estándar por 315€ e incluye 25 libros para ti. Pero tiene Punto Rojo muchas ganas de darte los libros a ti, y eso tiene mal aspecto. En todo caso, son los únicos que ofrecen el formato de tapa dura. Hace unas semanas, creo que leí en su web algunas insinuaciones acerca de una distribución con distribuidora de verdad para los libros más vendidos, etc. pero parece esa referencia haber desaparecido de su web. Punto Rojo, Me Gusta Escribir Libros (Random House) y Universo de Letras (Planeta) son a fecha de hoy exactamente lo mismo, y luego lo explicaré.

Luego he llamado a Universo de Letras y he hablado con una chica andaluza, muy salada, que me lo ha dejado todo claro. Universo de Letras pertenece a Planeta, pero ni usa la imprenta de Planeta, ni usa la distribuidora de Planeta. Lo que hace es subcontratar a Lantia, que es una empresa de impresión bajo demanda que trabaja sólo con editoriales, no directamente con autores. Universo de Letras ofrece a los autores un 20% sobre el PVP menos el IVA (4%) en el caso del papel, y un 50% sobre el PVP menos el IVA (21%) en el caso del formato electrónico. El precio mínimo de un libro de 350 páginas como el mío serían 15,50€, lo que me parece razonable.

La comercial mencionaba constantemente "libros.cc", y yo no tenía ni idea de qué era eso. Yo no había visto todavía un dominio acabado en .cc. Pero al colgar he entrado y ya he visto que Libros.cc es una empresa de Sevilla (igual que Lantia) y que es la distribuidora de libros de papel bajo demanda vinculada a Lantia. La forma de funcionar para vender en las librerías es exactamente igual a la de Bubok (explicada aquí al final de la página), que he descrito arriba, y su red de librerías ahora mismo está en unas 250. En España hay censadas 3.895 librerías.

Entonces, viendo la lista de editoriales que distribuyen a través de libros.cc, he encontrado también a la gente de Me Gusta Escribir Libros, es decir Random House. Este servicio el capo di tutti capi lo explicó hace poco en una conferencia en Argentina.

Quiere eso decir que Universo de Letras, Me Gusta Escribir Libros, Punto Rojo y muchas otras son exactamente lo mismo: misma imprenta, misma distribuidora, mismas librerías.

Me Gusta Escribir Libros cobra unos 400€ por algo a lo que no le veo diferencias con los 300€ de Punto Rojo o los 250€ de Universo de Letras.

Tampoco veo realmente los 250€ en qué se justifican, si ayudan en la maquetación o hay que pasarles un PDF ya para imprenta como en Amazon (que no cobra nada).

Luego, podríamos analizar la estructura de costes:Conclusión: poner un libro en la librería tiene unos costes fijos de 8€. En el supuesto de un libro de 16,5€ más IVA, el autor percibe 3,3€ y la librería 4,95€. ¿Cuánto le queda a la editorial? 16,5 - (5 + 3 + 3,3 + 4,95) = 0,25€. No le queda nada.

Parece, entonces, bastante claro que el negocio que Planeta y Random House quieren hacer con los autores autoeditados se basa en los servicios editoriales, no en comisiones por las ventas. Esto es importante para saber el grado de esfuerzo que ellos van a poner para vender los libros: ninguno. Por eso sigo prefiriendo Amazon, porque con todas sus limitaciones, no puede ganar dinero si tú no lo ganas, y eso hace que se esfuerce en vender, que es lo que hace falta.

Pero no digo ni insinúo que sean los servicios de Universo de Letras y similares, subcontratados con Lantia, una estafa ni nada parecido. Creo que pueden ser interesantes y hasta (en una minoría de casos) se puede llegar a recuperar el dinero gastado.

El problema es que en Amazon, con vender un ebook, ya estás en beneficios.

Y hablemos claro: en España los libros se venden de la siguiente manera:
  1. Un distribuidor llega con una caja y deja esos libros en depósito en la librería.
  2. La librería los pone en la mesa de novedades, pero no los paga ni tiene obligación de pagarlos.
  3. El cliente entra y los toquetea un poco.
  4. Y ahí dos opciones: los compra (y la librería los paga a la distribuidora y la distribuidora los paga a la editorial y la editorial paga al autor (esto tarda un año y medio)) o los devuelve cuando llega la semana siguiente el distribuidor con otra caja.
No sé exactamente el porcentaje de ventas en papel que acumulan las librerías on line, pero no creo que supere el 10%. En España todavía los libros los venden las librerías, y la casi totalidad de esos libros están en depósito y vienen por parte de una distribuidora, no los pide el cliente para que se los traigan.

Entonces, el autoeditado tendría que vender sus libros sobre todo on line, dentro de ese 10% que de momento tiene. La librería física será terreno vedado hasta que tenga una distribuidora de verdad. Esto es lo que ya he dicho que con IngramSpark no pasa, porque Ingram es la mayor distribuidora "de verdad" de EEUU, y los autores autoeditados están vendiendo en las librerías sin problemas allí.

En España, tanto Planeta como Random House tienen distribuidoras propias (y Planeta tiene hasta la cadena de tiendas Casa del Libro), pero no aceptan en ellas a sus autoeditados, porque parece que van a ser como una segunda clase que funcionará por su cuenta, hasta que haya alguno que despunte un poco y ya le harán otro contrato para que se lleve sólo el 10% y ahí le permitirán poner su libro en las librerías.

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26 de febrero de 2017
Michel Houellebecq: Sumisión
Ahora que me he puesto Amazon Premium, recibo los libros en un día sin gastos de envío. Pedí el miércoles pasado Sumisión de Houellebecq y la he leído en un par de días. Me ha parecido una de las grandes obras maestras que ha dado Europa. Houellebecq está ya al nivel de Flaubert, Balzac, Zola y otros grandes que ha dado su país.

Yo a Houellebecq le había leído ya Las partículas elementales cuando la sacó, allá en el año 2000. Enseguida se vio que tenía la calidad en el estilo, que es donde se hace la literatura.

Cuando empecé a leer, después de veinte años, dije: vamos a ver cuánto tarda en empezar a hacerse pajas. En la página 23 ya está metido en el YouPorn.

Houellebecq es un escritor realista, y muchas veces realista de tesis, pero en este caso lo que hace yo lo llamaría realismo de hipótesis, porque especula con una victoria de los Hermanos Musulmanes en las elecciones francesas de 2022. No creo que se pueda encasillar esta novela en el género de las distopías porque no imagina una sociedad diferente en un futuro lejano, sino que simplemente retrata la situación actual de Francia y plantea un simple hecho ficticio, como es un resultado electoral.

Lo primero que llama la atención es que Houellebecq en este libro no hace fuerza, no realiza ningún esfuerzo. Esto quien haya escrito novelas lo entenderá mejor: Houellebecq usa un lenguaje sencillo, una trama que va improvisando, unos capítulos muy breves, una documentación de Google (y más bien escasa) y en general hace un librito fácil (para él) de los que se escriben en tres meses. Esto lo explica el mismo Houellebecq en una excelente entrevista que le realiza la periodista Anna Guitart. En el minuto 4:26 dice: "no hay que ser demasiado ambicioso intelectualmente hablando [...] porque te limita. Si has de entender las cosas antes de hablar, no hablarás". Lo que Houellebecq pretendía era abrir a la reflexión, dejar preguntas abiertas, mucho más que hacer un tratado de la decadencia de Occidente.

Pensando en la diferencia entre Las partículas elementales, que escribió a sus cuarenta años, y este libro, escrito ya con sesenta, diría que el estilo mantiene esa elegancia y ese control del tono que tanto lo han caracterizado (y que son típicamente franceses) pero se ha hecho más sencillo. Ya es Houellebecq puramente el cristal transparente, sin retórica.

Otra cosa que llama la atención es la omisión de la intriga. El momento que se supone climático del relato, el recuento de votos de la segunda vuelta, cuando ya el poder cae a manos de los Hermanos Musulmanes, es simplemente una elipsis. No lo cuenta, se lo salta. Y además, ya había adelantado el resultado en una frase de pasada: "Ahora que se habían cerrado los acuerdos de gobierno del frente republicano ampliado, los resultados de la segunda vuelta ya no albergaban duda alguna". En el siguiente capítulo, ya la victoria se da por sabida, sin épica ninguna.

Otra de las manías de Houellebecq, que son esas digresiones extemporáneas sobre la empleabilidad de los licenciados en letras, la potencia del motor del VW Touran, los platos precocinados indios del supermercado o la vida de Huysmans se mantiene desde sus primeros libros. Siempre ha escrito así, y parece que cae bien.

Houellebecq representa ahora mismo un tipo de escritor que en España no existe, que es el escritor intelectual y ensayista, el escritor que te coloca frente a tus miedos y tus dudas, que te obliga a entender tu realidad y que plantea cuestiones que desbordan el ámbito de la literatura. Está en las antípodas de la literatura de pose y de las exquisiteces, elegancias y minimalismos que se usan aquí abajo para encubrir la falta de talento. Gente como Vila-Matas o Ray Loriga parece que bordean el retraso mental. Houellebecq es ante todo la inteligencia y la libertad de pensamiento.

A Houellebecq en España no le hubiesen ni publicado. Marilyn Ramírez y Elvira Lindo hubiesen intrigado con e-mails para bloquear su publicación y que no saliese en ningún medio. De hecho, vive en España gran parte del año (en el Cabo de Gata) y apenas lo hemos visto en ningún acto público.

Pero, se pongan como se pongan, la literatura del siglo XXI va por el camino de Houellebecq. Pienso que es el mejor escritor europeo en estos momentos. Y creo que el único que no va lloriqueando porque la gente prefiere el Netflix a sus ficciones. De Sumisión ha vendido sólo en francia 700.000 ejemplares, y varios millones en todo el mundo.

Actualización:
Acabo de ver ahora un muy interesante artículo sobre este mismo tema.

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21 de febrero de 2017
Genial conferencia de Houellebecq
Hace poco Houellebecq hizo un viaje a Argentina y estuvo pronunciando una conferencia ante un gran auditorio.



Me ha resultado muy interesante la clasificación que hace de los progres en dos generaciones: la de Camus/Sartre y la de Derrida/Deleuze/Lacan/Foucault. Estos últimos son los ya propiamente llamados sesentayochistas y parece que se cuentan entre los autodenominados intelectuales más penosos de la historia.

Una conferencia muy interesante.

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19 de febrero de 2017
Cómo va lo de Francia
El asunto de las elecciones francesas ha dado varios giros en los últimos días. Primero, yo me equivoqué al dar por elegido a Valls, porque aún no estaba clara la cosa y finalmente acabó entrando un tal Benoît Hamon, populista de manual que me parece que tiene poca pegada. Pero es que además el ex ministro de Economía Emmanuel Macron se ha presentado por libre y está por delante de él en las encuestas.

Esto no cambiaba sustancialmente la situación, pero la sorpresa ha sido que ha saltado un escandalazo de corrupción por parte de Fillon. Tiene cojones que sólo tengan que elegir a un monigote hablante y vayan a coger al que más pringado está y más dinero se ha llevado.

Yo no sé si Trump anda detrás de estos manejos, pero me estoy frotando las manos con lo que puede pasar.

Si finalmente Fillon cae en la primera vuelta (y esto es lo que no está claro), Le Pen podrá tener su oportunidad frente a Macron. Lo veo muy complicado, pero me gustaría que ocurriese el milagro. Pienso también que el Frente Nacional estaría mejor liderado por un hombre. Ahora la fuerza y el carácter están de parte de Macron, y ése es el problema.

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© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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