28 de julio de 2013
El despilfarro del AVE
El piñazo de Galicia ha hecho a muchos pararse a pensar sobre el tema del AVE. Yo no quería poner mucha reflexión en ese punto porque sabía que los jugos gástricos me iban a disolver los intestinos. Pero hoy no he tenido mucha cosa que hacer y me ha dado por leer algunos artículos.

De entrada, para ir abriendo boca, os voy a contar la increible historia de un tren fantasma. Un tren de leyenda, que ha ocupado durante cuatro décadas las imaginaciones de miles de personas en las comarcas levantinas de La Safor y La Marina Alta. Estoy hablando del tren Gandia-Dénia, el tren que nunca llega.

Fue en el año 1974 cuando Armando Lemos Marí, interventor de RENFE, se apeó y cerró las puertas del último tren Gandia-Dénia. Don Armando directamente se jubiló y RENFE comenzó el desmantelamiento de la vía, con la promesa de sustituirla en breve por una vía ancha que conectara ya directamente con Valencia y el resto de España.

Esta jugada de RENFE coincidió casualmente con la construcción en 1975 de la autopista de peaje que atraviesa toda la Comunidad Valenciana de norte a sur. Una autopista que se chupa, como sé de buena tinta, nada menos que el 5% del PIB valenciano. Y ahí es cuando la supuesta vía ancha Gandia-Dénia comenzó a desvanecerse.

Tan pronto como en los años 80, empezaron los primeros movimientos reivindicativos. Pero no fue hasta 1999 cuando el inefable Eduardo Zaplana, en su acto de investidura, prometió solemnemente: "durante esta legislatura tendremos el tren Gandia-Dénia". De ahí nos fuimos a lo que fue Terra Mítica, circuito de Cheste, Ciudad de la Luz, America's Cup, pero del tren no supimos nada.

Un conato de voluntarismo hizo Pepiño Blanco al final del heptenio ominoso, pero sus planes duraron menos que el prestigio de Leire Pajín.

Y el tema siguió a través de multitudinarias manifestaciones, manifiestos de poetas como José Brines (miembro de la RAE), reportajes periodísticos y el silencio sepulcral de quienes sacaban en los peajes de la AP7 los billetes a capazos.

En estos últimos años la alcaldesa de Dénia, Ana Kringe, ha movido el tema ya en plan Labordeta: logotipo oficial, manifestaciones, página en Facebook. Hasta todo un campeón del mundo como Juan Mata ha firmado en apoyo al tren. El coste del tramo sería de 200 millones de euros.

Y ahora voy a hablar del AVE. De entrada, directamente os recomiendo que cerréis la pestaña porque vais a dormir mejor.

Empecemos por el coste. Tenemos en España más de 3.100 km. de líneas de AVE, con un coste total de unos 56.000 millones de euros. Somos líderes mundiales en la materia, de hecho casi triplicamos a Alemania. Tenemos 50 km. de AVE por cada millón de habitantes, líderes mundiales destacados, siendo Francia el segundo país con 31 km. Pero tenemos aún margen de mejora porque, dada nuestra boyanza económica, tenemos en construcción otros 2.200 km. más, mientras que Francia ha dejado ya de construir. El tercer país con más AVE es Alemania, con 16 km. por millón de habitantes y China con 7,1 km. por millón.



A partir de ahí, no jugamos la Champions sino que ganamos la Champions. Y vais a ver lo barato que nos sale:

Cada kilómetro de AVE cuesta 14,4 millones de euros.

Yo no sé si recordáis que el Tribunal de Cuentas europeo pidió que se investigara el coste de los kilómetros de autovías en España. La conclusión fue que las autovías nos costaban, después de las limpias y transparentes adjudicaciones que hacemos aquí abajo, casi el doble que a los alemanes, con salarios de casi la mitad. Este coste de despilfarro era de 160.000 euros por kilómetro.

Es decir, que una línea de AVE cuesta 87,5 veces más que una autovía española equivalente, con mordidas incluidas.

Lo vuelvo a repetir: 87,5.

Pero lo digo de otra manera: si las autovías fuesen alemanas, cada kilómetro de AVE nos cuesta 160 veces más que la autovía equivalente.

Y todavía no sabéis lo mejor: según se afirma en este artículo, sólo el mantenimiento de las líneas cuesta entre 100.000 y 200.000 euros al año por kilómetro. Es decir, y para que se quede bien claro: no cuesta 87,5 veces más construir la línea de AVE que la autovía, sino que su mantenimiento es como si cada año reventáramos la autovía entera y la volviésemos a construir.

Pero claro, no hace falta porque las autovías ya estaban construidas y circulaban bien llenas. ¿Cómo van los AVE?

El año pasado se hicieron 22,4 millones de trayectos (que no personas lo usaron, que es distinto), concentrados sobre todo en las rutas Madrid-Sevilla, Madrid-Barcelona y Madrid-Valencia. ¿Cómo van las estaciones aquellas por las que cada cacique regional clamaba como poseso? Estaciones fantasma. Tuve la oportunidad de comprobarlo cuando estuve en Guadalajara.

Y esto recuerdo haberlo dicho yo ya en el año 2007. El cuento del AVE ha sido la mayor paletada hispana jamás construida, creo que supera incluso a la burbuja del pisito. Gentes que no tienen ni para el dentista demandaban y exigían una línea de alta velocidad en la puerta de su casa. Líneas que están en proyecto en California o Moscú, pero que ya las hay sin pasajeros en Huesca y Valladolid. Recuerdo incluso a algún periodista defendiendo el AVE como la gran oportunidad de la "vertebración" de España. Y creo que esperaban un precio del billete igual al del cercanías, porque tenían por costumbre que eso del trenecito es algo barato. Cuando les dijeron que tenían que sacar 80 euros para llegar a Madrid, no se monta ni Dios:



Y ojo, que ahora vienen las olimpiadas en Madrid...

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"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
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y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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