21 de mayo de 2009
Papirosaurios
Qué gusto oir a ciertos entretenedores:
Coincidieron en que los soportes digitales "son un fracaso". De Prada expresó su contrariedad ante los libros electrónicos, mientras que Rosales afirmó que "viviríamos mejor si no hubiéramos inventado lo digital".
Esto va como el hundimiento del antiguo régimen literario tras la llegada de la prensa. Ahora ya hablan claro, muestran sus miedos y sus fobias. Pero si no hubiese blogs ni foros, ¿de quién copiaría Juan Manolo sus argumentos para esas columnas con las que se paga sus garbanzos galdosianos? Me acuerdo de aquello que dijo uno: es muy difícil que alguien vea algo cuando su sueldo depende de que no lo vea.

12:40:07 ---------------------  

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18 comentarios:

Annie Bonny:
Muy bueno lo de "papirosaurios".

El feudo, que se termina.
21 de mayo de 2009 a las 13:21.  

Joseba:
¡Bah! Leer libros de papel, es tirar el dinero.
21 de mayo de 2009 a las 13:35.  

Pepino:
Vamos a ver, de Prada, es lo que en tod lógica hoy podría definirse como analfabeto. Es capaz de sumar dos más dos y salirle cinco, quedándose tan ancho. Claro que no sabe qué son, ni para qué sirven los números, si no fuera por su editor, sus novelas serían un caos, carece de ordinalidad.
Bueno esto no merece más comentario, lo siento por ellos.
21 de mayo de 2009 a las 13:36.  

MY:
Alberto, nada nuevo bajo el sol. Eso es simplemente evolución. ¿Cuántos oficios podríamos enumerar que se han extinguido o que han perdido gran parte del poder que llegaron a tener?

Pero esa extinción no supone que se pierdan todos esos puestos de trabajo, lo que hay es una migración hacia otro modelo de negocio. Por ejemplo, en la dichosa música, hace mucho que Apple demostró que el negocio de las descargas de canciones es viable y rentable. Por lo tanto, el negocio de la música simplemente está transformando su modelo de distribución.

Estas protestas las hacen quienes el cambio les perjudica porque pierden su parte del pastel, o su chollo, como se prefiera. No merece la pena ni oírlas, la evolución y la naturaleza siguen su curso.
21 de mayo de 2009 a las 14:22.  

Mara:
Menuda estupidez han dicho esos dos!!!

Además...quien son esos???
21 de mayo de 2009 a las 15:09.  

Rábula:
Me alegro de volver a leerte, más mencionando a De Prada, al que últimamente leo con atención y antelación a otros. No me importa estar o no contigo de acuerdo, lo que me importa es volver a leerte, pues en menor medida, yo también me inspiro en los blogs, aunque no como de ellos.
21 de mayo de 2009 a las 15:19.  

Espada de Damocles:
El tal de Prada me parece que el hombre grueso con gafas. Dices muy bien son entretenedores, no otra cosa aunque lo pretendan. No recuerdo haber leido nada de ese personaje. Le he visto y escuchado en la TV y me parece que sus opiniones y aportaciones a los debates en los que participa son mayoritariamente prescindibles. En algunas ocasiones se le nota un sectarismo, como por ejemplo ensalzando a Esperanza Aguierre, que produce verguenza ajena.
21 de mayo de 2009 a las 16:19.  

Annie Bonny:
Que reconocen que Cajasur no cumple el coeficiente de solvencia:

http://www.cotizalia.com/cache/2009/05/21/noticias_4_ultimatum_banco_espana_cajasur_cumple_coeficiente_solvencia.html
21 de mayo de 2009 a las 18:11.  

Calucho:
Je, y también viviríamos mejor sin los coches (todos en carruaje), sin las neveras (a seguir transportanto vigas de hielo casa por casa). Es el eterno debate de la tecnología.
Ya lo han explicado en un post arriba lo de los soportes digitales. Al cd le quedan pocos años de vida. El modelo está cambiando y en contra de lo que muchos dicen la música está más viva que nunca. Y se consume más que nunca. Lo que pasa que ya no controlan los 4 de siempre el mercado.
Y ahora otra perla: González-Sinde: "Es asustante que la piratería se extienda a los libros"

fuente: http://mangasverdes.es/2009/05/21/gonzalez-sinde-es-asustante-que-la-pirateria-se-extienda-a-los-libros/

Vaya personajes nos gobiernan, ahora viene con estos cuentos...
21 de mayo de 2009 a las 20:18.  

Sr Ecualizador:
Algo está cambiando, PSOE aliado con PP en el pais vasco, Noguera en la misma linea argumental que Edans ... ¿que será lo proximo? ¿El Barça cediendo jugadores al RMadrid?
22 de mayo de 2009 a las 02:16.  

El típico homo hispanicus letrinensis...:
... es el señor de Prada, gente de letras en cuyo inconsciente los avances científicos y tecnológicos les producen indiferencias, cuando no son hostiles a ellos.

La parida que ha soltado este tío es para llevarse las manos a la cabeza. Con los libros electrónicos ahorraremos papel y los bosques y la naturaleza en general lo agradecerán. Se ahorra espacio, se reduce el número de desplazamientos... sólo un botarate puede poner peros.

Me imagino que de Prada nos hablará del tacto de las hojas de un libro y bla, bla, bla. En ese caso, le recomiendo que se ponga a trabajar la tierra sin tractores ni pollas, para que sienta así el contacto con la tierra, el sol (o la lluvia) y las bestias, que probablemente no estén muy por la labor de tirar de un arado romano. ¡Toma contacto con la naturaleza! Le sugiero que se pase trabajando así un mes: cuando vuelva a la ciudad, exigirá que se erija una estatua John Deere.
22 de mayo de 2009 a las 02:33.  

Pearl Chavez:
Será cosa mía pero yo veo una clara desventaja en los libros electrónicos y es que desgantan más la vista que el papel.

Además, ¿qué tiene de malo que uno sea fetichista de los libros y le guste almacenarlos a modo de biblioteca?

Como siempre, que cada uno elija lo que prefiere, pero si yo he de elegir prefiero leerme un libro en papel que estar mirando a una pantallita ¿Os imagináis tumbados en la playa mirando a la dichosa pantalla? Pues yo no. Hay cosas que están muy bien inventadas y el mantenerlas no es de carcas, sino de SABIOS. ¿O considerais también que el progreso es utilizar el lenguaje de los SMS?
22 de mayo de 2009 a las 10:34.  

 alberto 
:

No hay nada que queme más la vista que estar leyendo directamente al sol.
22 de mayo de 2009 a las 11:11.  

Zaratustra:
Desde luego, nunca he entendido a la gente que va a la playa a leer, creo que cada cosa tiene su sitio y leer en la playa, al sol, como dice Alberto quema la vista, pero además es que es una solemne gilipollez. Personalmente no podría leer en la playa por varios motivos. El mayor y principal es que molesta a la vista, el segundo es que me sería imposible concentrarme en la lectura con tanta tía buena pululando a mi alrededor...Para leer lo mejor es un rincón de tu casa, bien iluminado y silencioso, dónde nadie te pueda molestar y así poder concentrarte en la lectura. En cuanto al tema de los libros electrónicos me parece un avance estupendo. Personalmente los usaré como también seguré leyendo libros en papel. Que cada uno haga lo que quiera pero criticar una cosa que no se conoce es de necios...
22 de mayo de 2009 a las 13:19.  

Los nuevos libros electrónicos...:
... poco tienen que ver con las pantallas planas TFT utilizadas en los ordenadores que estamos acostumbrados a utilizar. A grandes rasgos - desconozco los detalles a nivel electrónico - se trata de un material de color blanco en el que hay millones de "bolitas" de color negro que se muestran o no en función de si se les aplica cierta tensión eléctrica, lo cual les permite reproducir una gama de colores gris, entre el blanco y el negro, bastante amplia. A diferencia de las pantallas de ordenador, los libros electrónicos no emiten luz alguna, de modo que sin la de sol o de la una bombilla o similar, no se pueden leer.

A margen de rollos pseudo-teóricos, he tenido la oportunidad de probar uno y os aseguro que no produce más cansancio a la vista que un libro de papel.
22 de mayo de 2009 a las 17:09.  

JJ:
Yo tengo un lector de libros electrónicos y, aunque hay aspectos mejorables, es de las mejores compras que he hecho. Además de no cansar la vista más que un libro de papel (tiene algo menos de contraste, eso sí, como letras sobre papel reciclado), es cómodo de llevar, gasta menos que un mechero (sólo gasta al cambiar de página, por lo que entre 2000 y 6000 páginas te las aguanta sin recargar, según el modelo), y en general tienes a tu disposición una ingente biblioteca de libros libres de derechos, por no hablar los que te puedes bajar de la mula, con derechos o sin.
Yo me lo compré para ahorrar espacio, porque leo mucho y no quiero forrar la casa de libros (ya no me caben muchos más sin empezar directamente a empapelar la casa).

Eso sí, son algo caros todavía, y la pantalla donde lees suele ser de 6 pulgadas, un poco menos que un libro de bolsillo, pero por el precio de 20 libros de bolsillo lo tienes. Vale la pena, en mi opinión.
22 de mayo de 2009 a las 19:20.  

stylo81:
los papirosaurios no sobrevivirán ni con Sarkozy :D

http://www.elpais.com/articulo/tecnologia/Consejo/Constitucional/frances/recorta/ley/antipirateria/elpeputec/20090610elpeputec_3/Tes
11 de junio de 2009 a las 01:00.  

Pearl Chavez:
ELOGIO DEL LIBRO

Juan Manuel De Prada


Los libros, que han maquillado la indigencia de tantos sabios impostados, han servido sobre todo para cobijar las palabras que dan sentido y cuenta de nuestra vida. Pero hoy vivimos una época embarullada y devota de las novedades en la que parece que los libros, recipientes ancestrales de la escritura, van a ser sustituidos por tecnologías que agilicen el suministro de información, procurándonos una ‘apariencia de sabiduría’, bajo el espejismo de una disponibilidad inmediata. El libro ha dejado de ser aquel objeto sagrado y excepcional, escaso y casi milagroso, de la Antigüedad; a la marea de papel impreso que nos anega, se ha sumado, además, el acopio de información que nos llega a través de la pantalla de nuestro ordenador. Apabullados por esa incesante avalancha informativa, ¿no corremos el peligro de sacrificar la búsqueda del verdadero conocimiento y de fiarlo todo a la mera fluencia de datos?

Aquel saber costoso de antaño, aquella memoria alumbrada con pocos, pero doctos libros juntos, ¿a qué ruinas se verán reducidos por la facilidad y la molicie de esas toneladas de datos que desfilan ante nuestra mirada, velocísimos y fugaces? Ciertamente, la tecnología expande nuestras posibilidades mentales, permite a nuestro entendimiento acceder a más vastos recintos, pero ¿acaso esos ímpetus colonizadores no se logran en detrimento de la profundidad? La facilidad de acceso a una información multiforme, proteica, a menudo nimia o epidérmica, ¿no adormece el estímulo de la memoria, la capacidad de concentración, el voluntarioso esfuerzo de penetrar los cimientos mismos de la sabiduría? La modernidad, tan frívolamente materialista, ha querido entronizar una forma utilitaria de inteligencia, desestimando el conocimiento que atañe a las verdades de la naturaleza humana y al milenario acervo cultural que nos constituye como seres humanos. ¿No estaremos fiándolo todo a un conocimiento superficial, tan abrumador y meteórico que ni siquiera deja su impronta en nuestra memoria? ¿No estaremos renunciando a nuestra filiación espiritual, al conformarnos con un acopio de datos que no retenemos y que, después de usados, arrojamos a la trituradora del olvido? Al apostar por un conocimiento fragmentario como un cristal reducido a añicos, ¿no estaremos volviendo la espalda al espejo de la sabiduría, que nos ofrece la visión cabal del universo? El conocimiento verdadero no se obtiene por la mera aglomeración de datos desmenuzados, servidos bajo una apariencia de accesibilidad que nos convierte en destinatarios pasivos. El conocimiento verdadero exige que sepamos otorgar cohesión a esos datos y, sobre todo, que busquemos sus raíces originarias, para así obtener una perspectiva plenamente comprensiva. Sin esa perspectiva, sin esa capacidad para rastrear en el pasado y proyectar el fruto de nuestras indagaciones sobre el futuro, no existe verdadero conocimiento, sólo sujeción a un presente ilusorio que es fármaco venenoso para la memoria, servil adoración al becerro de oro de la actualidad.

El signo de nuestra época, y también su condena, consiste en manejar información. En un mundo que se pretende cambiante, perpetuamente renovado, resulta imposible imponer los demorados ritos de la búsqueda del conocimiento, que en otro tiempo se erigían en motores de la sabiduría. Y puesto que la inmersión en un mundo huidizo y disperso nos deja huérfanos, hoy más que nunca es necesario intentar recomponer la imagen de un mundo estable, traspasado de duración y significado, un mundo en el que el tiempo vuelva a tener resonancia. Y si anhelamos el rescoldo de ese mundo donde el conocimiento y la memoria tienen su alcoba, si aún albergamos una semilla de repudio contra el caos, si aún aspiramos a derrocar la tiranía de la inmediatez, buscando un sentido vital que nos justifique, habremos de acudir a los libros. Porque en los libros, a la sombra benefactora del papel impreso, podremos abandonar el carrusel acelerado que convierte nuestros días en girándulas de artificio y banalidad, para adentrarnos en el difícil recinto donde anida la semilla inmortal del conocimiento, en las grutas subterráneas donde fluye, esbelta como el agua, la sabiduría que nace desde dentro de nosotros. Afuera quedan el ruido y la furia, pero el eco de los libros extenderá su resonancia sobre la realidad, aquietándola, pacificándola, haciéndola más habitable para siempre.
23 de junio de 2009 a las 09:02.  



© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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