31 de mayo de 2006
La historia de Pepita Nuncabaja
Me acaba de llegar al e-mail la historia de una tal Pepita Nuncabaja. Dice que se solidariza con Pepito Relámpago y se ha decidido a contarme su caso.

Resulta que esta Pepita es profesora de Economía en secundaria y tenía un novio también profesor, de latín. Los dos vivían felices y contentos, en sus respectivos pisos compartidos alquilados en Barcelona. Pero ella quería su pisito, sus amigas no paraban de llamarla contándole sus maravillosas revalorizaciones, los cochazos que sus maridos habían metido a la hipoteca (y desgravado como "vivienda habitual"). Había una que se había metido la silicona de las tetas también como "vivienda habitual". Y claro, Pepita no podía más. El profesor de latín, con aquella tripa, aquellos dedos gordezuelos, aquel cabezón ralo, no era el hombre de sus sueños, pero era lo que había.

En unos pocos meses de terapia intensiva, consiguió convencer al latinista de que alquilando estaban tirando el dinero. Había que dar el paso. Aquel buen hombre, formado como estaba en declinaciones, miembro de un club de Esperanto, confió en el ojo económico de Pepita.

Entonces, como había algo de prisa porque los precios subían sin parar, decidieron visitar una inmobiliaria y preguntar sobre su capacidad de compra. La agente, argentina que vivía de alquiler, vio aquellas dos nominitas, tan seguras, tan estatales. Entonces, les hizo un plan de inversión: financiación al 110% de la tasación, para pagar los gastos de notario y demás. El tipo de interés: Euribor + 0,95. Seguro de vida para su novio. 6% de comisión para la agencia. Total, 280.000 euros a 30 años por un zulito de una habitación en el barrio de Sants, en uno de los nuevos bloques postolímpicos. La oportunidad de sus vidas.

A su amigo le entraron sudores fríos. Dijo que en la antigua Roma hubo una época de excepcional bonanza gracias a la construcción de acueductos a cargo de mano de obra esclava importada de Cartago, pero que tras las revueltas espartaquistas la inflación se disparó y los inmuebles se desplomaron.

La agente se quedó como de piedra. Pepita casi le soltó una bofetada allí mismo. "La vivienda nunca baja".

A partir de ahí, fueron a ver el piso y firmaron a toda prisa. La hipoteca no resultó ningún problema: 1.180 euros al mes. Como la tasación había sido generosa, pudieron incluso comprarse un ordenador nuevo para él y una operación de tetas para ella.

Pasaron los meses y sobrellevaron la convivencia como pudieron. El latinista no quería casarse, por no "recortar su libertad". Ella pensaba que tal vez tuviese que darle recambio algún día, cuando la revalorización los hubiese hecho ricos y pudiese marcharse con algún ingeniero deportista a un dúplex. De momento, recogía cada mañana los pelos que aquel hombre iba soltando en la bañera, el lavabo y hasta el bidé.

También notaba que, sin estar resfriado, la papelera al lado del ordenador se le llenaba siempre de kleenex.

En 2004, a ella la trasladaron a Palau de Plegamans. Todavía estaba de interina y no podía negarse al traslado. Tuvo que empezar a levantarse todos los días a las 5 de la mañana para coger el metro a las seis y luego el tren a las seis y media. Llegaba media hora antes al instituto, pero no había otra combinación.

Pepita había avistado ya un par de pimpollitos como a ella le gustaban: jóvenes, atléticos, inteligentes y con empuje. El problema es que eran sus alumnos. Los profesores parecían almas en pena, de aula en aula, con sus carterones de cuero, como si llevaran las hipotecas dentro.

Había, en todo caso, uno que no estaba mal: profesor de matemáticas, todavía sin alopecia, alguna que otra pata de gallo, no muy gordo y simpático. Intentó un par de conversaciones, con la seguridad que le daban sus nuevos pechos voluminosos, hasta que él mencionó a "su novia".

En todo caso, el 2005 no fue un mal año para Pepita. La revalorización iba viento en popa. También comenzó a subir el Euribor. Ella había calculado leves subidas, unas decimitas. Eso decía la previsión del diario Expansión, que a veces hojeaba. Estaba todo bajo control. La cuota mensual se fue a los 1.200 €, pero en casa entraban casi 4.000.

A principios de 2006 el latinista quiso tener una conversación solemne: que si él y ella, que si los sentimientos, que si no se pueden negar, que si el futuro, que si la vida es así o asá. El caso es que había conocido a una esperantista rumana que se trasladaba a España en poco tiempo. Se iba a vivir con ella.

Pepita entonces comprendió los kleenex de la papelera. También comprendió que tenía un problema. Si ponían el piso a la venta, tal vez podrían obtener unos 350.000 €, pero a ella le corresponderían sólo 175.000. ¿Qué podría comprarse en Barcelona por esa miseria? No iría a vivir a Palau de Plegamans. Tampoco iba a meter el dinero en cualquier ING y tirarlo poco a poco en un alquiler.

Pepita, entonces, ideó un maquiavélico plan. Tuvo una conversación con el latinista: el problema que le había creado era muy gordo y ella se merecía una reparación. Además, los indicadores macroeconómicos eran negros, muy negros (utilizó algunos argumentos de unos foritos de locos llamados Burbuja.info, Lainmobiliaria.org e Idealista.com).

El latinista se amedrentó. ¿Cómo podía ser que todo marchase tan bien, que su piso se estuviese revalorizando tanto y que de repente todo estuviese tan negro? Pepita le dijo que así era la economía, que iba por ciclos.

Entonces, le ofreció quedarse ella con la hipoteca, sin darle un duro a él. Así podría marcharse tranquilo con la rumana. El hombre aceptó, aunque a regañadientes. La rumana no tenía trabajo, tendrían que tirar el dinero en un alquiler.

Pepita, con eso y con la nueva subidita de Trichet, se quedó con una letra de 1.300 € para sus 1.900 netos mensuales. Pero, alentada por la revalorización, decidió ampliar la cosa un poquito más y comprarse un Volskwagen Golf para ir a Palau de Plegamans en menos tiempo. La letra se le quedó en 1.479 €. Todavía le quedaban 400 para comida, gasolina, ropa y gastos varios.

Pero a finales de 2006, después de dos subiditas más de los tipos, la letra se quedó en 1.664 € y entró en números rojos. Pepita pidió ayuda a sus padres, que comenzaron a sacarse 300 € al mes de sus sueldecitos para que ella pudiese comer.

La situación había cambiado demasiado rápido para Pepita. Estaba allí en su zulo, como feliz propietaria, sola, remendando las medias, cosiendo sus bragas viejas, hirviendo arroz para cenar. A veces le parecía mentira que fuese tan rica y en cambio tuviese que ahorrar tanto. Comenzó a oir campanas de aumento mayor de tipos. Aquello no entraba en sus planes. Ella había creído a las fuentes más solventes de España: Expansión, Cinco Días, La Gaceta de los Negocios.

Poco a poco, le fueron entrando los nervios. Cada vez que veía una raya en su Golf (que aparcaba en la calle) le parecía una cicatriz irreparable. No tenía dinero para pintar otra vez los parachoques. Conducía muy despacio, para ahorrar gas oil, pero aún así el gas oil no dejaba de subir. Cuando llegó un mes la letra del seguro y tuvo que ir a su casa a pedir más dinero se dio cuenta de que no podía mantener el coche. Sus padres eran un camarero y una limpiadora de oficinas. Habían pagado ya su pisito, pero después de la entrada del euro ya casi no podían ahorrar nada. Estaban esperando empezar a cobrar sus pensiones al 100% para ahorrar en suelas de zapatos.

Entrando 2007, Pepita vendió su Golf a la mitad de precio. Tenía un abollón y unas cuantas rayas. Habían sacado ya el modelo nuevo. La demanda de segunda mano era "aún" baja. No entendió bien ese "aún" del mecánico.

Cuando los tipos se pusieron al 4,6%, más su 0,9%, la letra subió a 1.760 €. Entonces, ya no quedaba margen para nada. La ansiedad comenzaba a afectarle en su trabajo. Se enfaba con los niños, la cara estaba más amarilla de lo normal, a veces le temblaban las manos. Notaba también en su casa que había muchos pelos en la almohada. Aquel piso estaba resultando una carga muy pesada, y todo por los malditos tipos, que nunca imaginó que pudiesen subir tanto.

En un par de semanas más, mientras los periódicos ya aireaban la "crisis", Rajoy pinchaba a ZP por la televisión, el nuevo ministro de vivienda prometía VPO y Solbes anunciaba un "aterrizaje suave", Pepita aterrizó en la dura realidad: se miró al espejo y vio un rostro acartonado, con arrugas, los dientes amarillos que no tenía dinero para blanquear, las cejas más caídas, las ojeras permanentes, la frente grasienta. Sudaba últimamente más de lo normal. Sabía que era víctima del estrés, pero no podía permitirse ni las pastillas de valeriana. Apenas tenía para comida y nada más. Su padre la visitaba a veces y le ofrecía volver con ellos y vender el piso. Ella hasta ese momento se había negado, si vendía se quedaría fuera, perdería el tren justo ahora que estaba ya en marcha. Lo más difícil ya había pasado, la inflación debía ir desgastando aquella cuota. ZP había prometido subir el sueldo a los funcionarios.

Pero en la precampaña del otoño de 2007 Solbes dijo, con voz cavernosa, que "tal vez entraríamos en un escenario de moderación salarial para funcionarios públicos". Pepita entonces se echó a llorar. Sabía muy bien lo que aquello significaba: su sueldo se congelaría, tal y como pasó ya con Aznar, mientras que la comida, la ropa, el transporte, los bolígrafos y la luz seguirían subiendo a un 6% anual, en términos reales. Los tipos de interés, ahora lo veía claro, sólo podían subir. Los tipos debían estar por encima de la inflación. Hasta uno de sus alumnos podía saber eso. Todo había sido un sueño, una locura colectiva, como un niño que ve una película de Bruce Lee y cree que podría apalizar a cualquiera. Su piso de una habitación era una celda carcelaria, con su dinero pasado, presente y futuro allí atrapado. Muy pronto entraría en números rojos, llegaría la letra y no la podría pagar. Muy pronto le llamarían del banco, la "asesorarían", la amenazarían sutilmente, le propondrían refinanciaciones a "sólo interés", y al final le subastarían el piso.

Debía ponerlo en venta cuanto antes. Algo le decía que no iba a ser fácil. Los comentarios de aquellos aguafiestas de internet le parecían ahora verdaderos. Se sentía encerrada en una alcantarilla, burlada por su propia codicia.

En pocos días, se sintió incapaz de ir a trabajar. Fue al médico y le dio una baja de un mes. Entonces se pasaba los días en el sofá, con la manta sobre sus tetas de goma, esperando llamadas de las agencias. Le ofrecían rebajas hasta los 250.000 €. Eso le dejaría aún una deuda de 30.000. Insistió en que se vendiese como mínimo por 270.000. Las inmobiliarias decían que imposible.

A todo eso, el del banco iba llamando. Entre economistas se entendían mejor: o pagas o subastamos. Pepita sabía que la subasta sería una estafa, que como mucho sacarían 120.000 y el resto lo tendría que poner ella de su sueldo. Entonces, llamó a las inmobiliarias y aceptó la rebaja hasta 250.000. Al menos podría salvar los muebles. En aquel momento, un pisito compartido con otras profes, unos ahorritos en el banco, unas sesiones de peluquería, un blanqueo dental, un viajecito a Marina d'Or para relajarse, le parecían el paraíso. Todo eso podía conseguirlo si se quitaba el muerto de encima.

Pasaron unas cuantas semanas más. Apenas durmió. No desconectaba el móvil por las noches. El tiempo se acababa. Sus padres habían reunido dinero para pagar una letra más, pero sólo una. Después, la suerte estaría echada. Pepita pagó esa letra y consiguió postergar otro mes el embargo. Pero el comprador no aparecía. Los días pasaban y cada noche era una derrota. Su cara estaba amarillenta, su pelo había perdido brillo, sus ojos eran los de un cordero degollado. Las ojeras eran ya de un morado oscuro. Su madre iba a verla todos los días y le traía infusiones de valeriana. Su padre intentaba consolarla: "en peores plazas he toreado yo". Pero el hombre estaba acojonado.

Entonces, en uno de esos días en los que la depresión se acercaba imperceptiblemente, suena el teléfono. Es la chica de la inmobiliaria. Dice que tiene un comprador por 180.000. Es un funcionario que puede conseguir la hipoteca casi inmediatamente. Pepita argumenta que es muy poco dinero, que su piso vale mucho más. La chica de la agencia le aconseja vender para evitar el embargo, que está a la vuelta de la esquina. No hay tiempo ya. Pepita al final accede. Tendrá aún que devolver 100.000 €, pero podrá por lo menos comer y vivir como una persona normal.

Se hace toda la operación en un tiempo récord. El del banco aplaza amablemente todo el proceso. La de la agencia lo prepara todo para ir al notario.

Pepita va allí a firmar y se encuentra con su ex novio el latinista. Está allí también la rumana, que es muy jovencita. El cabroncete ha perdido peso, está moreno, lleva una camisa de Pierre Cardin. La rumana tiene los ojitos brillantes, ávidos de pisito.

16:44:00 ---------------------  

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55 comentarios:

Anónimo:
Pero qué bueno eres bandido!.

Esta mujer pertenece, a lo que yo llamo "nueva clase emergente de pobres" vulgo separados(y eso que esta no tiene hijos).

Se ve que la historia es pura ficción....es que una profesora de Economia con tetas de goma, no sé, no me cuadra.
31 de mayo de 2006 a las 20:09.  

rasante:
Otra pepita (esta es menos cándida que el otro ;). Pero para toda la gente que piense que esto no va con ellos porque ellos no se han comprado un piso ni tienen una hipoteca comparable con los monstruos de Lovecraft, o sea, todos los que no son pepitos/as: hay que parar esto de algun modo porque la economia es pura interconexión: a ver cuánto dinero va a poder meter pepita o pepito en el sistema para que éste siga rodando. Si mucha gente no puede gastar porque esta entrampada, nos metemos en lo que en los manuales se llama recesión, y es algo que acaba llegando a todos. El crédito hipotecario sigue subiendo en españa, aunque se venda menos, y con los tipos subiendo. (alguien entiende esto?)
http://83.175.206.50/2006-05-26/dinero/dinero5.htm
Por cierto, Alberto, gracias por tu recomendación
31 de mayo de 2006 a las 20:34.  

Anónimo:
Hola Alberto soy Ignatius y si me das tu permiso voy a hacer un copia-pega en la web de lainmobiliaria.
Ya lo hice con tu historia de Pepito Relámpago.

Un saludo y sigue así.

P.D.: te dejo un caso que acabo de encontrar en una web de coches..increíble pero cierto..:

En el mes de Noviembre del 2003, compré un coche de la marca Peugeot, modelo 307 HDI, 90 CV, totalmente nuevo, y a un precio de 14.500 ?. Dicho vehículo, lo adquirí en el concesionario Lyon automoción, que Peugeot tiene en Madrid. Poco después el coche ha pasado por dos campañas, por defectos de fabricación.

El pasado mes de Abril del 2006, el coche tuvo una avería mientras conducía por la M-50 de Madrid, dejándome sin posibilidad de arrancar, en la cuneta dentro de un túnel. Una grúa me llevó el vehículo hasta el concesionario mencionado. Después de un mes, en el que el coche estuvo en la calle, sin ser atendido, me dicen que el problema del coche es de motor y que la solución es CAMBIAR EL MOTOR. Me dan presupuesto de la reparación, que asciende a 7.400, 88?. Por supuesto voy al concesionario, donde veo el motor, y dos pistones totalmente destrozados. Me comenta el jefe de taller que eso es un problema de los inyectores, que se han roto, y que la presión y la temperatura del gasoil inyectado constantemente es lo que lentamente ha machacado los pistones. Afirma que no puede ser un problema ni de aceite, ni de correr con el vehículo (cosa que yo no hago), y que probablemente sea un problema que el coche arrastraba desde lejos, puede que desde que adquirí el vehículo.

Acudo a Peugeot, explicando que he pasado las revisiones que me indicaba el libro de mantenimiento en distintos concesionarios Peugeot, siendo la última revisión la de los 60.000 kms, que es la más completa, y dentro del periodo de garantía del automóvil. Supuestamente Peugeot manda a un delegado al concesionario, y tras un examen me comentan que Peugeot no se hace cargo de la reparación, puesto que el coche ha pasado el periodo de garantía, que es de dos años.


Del coche me quedan por pagar 9.500 ?, la reparación asciende a 7,400 ?, total 16.900 ?, con 80.000 kms, dos años y medio, y sin ninguna garantía, puesto que ahora mismo Peugeot no me da ninguna confianza. [B]Estoy en un lio bastante gordo, puesto que soy una persona joven (30 años), emancipada, con muchas cargas, tengo que financiar la reparación, y estoy pasando dificultades por las distintas entidades financieras a las que acudo, puesto que se juntan la hipoteca, el préstamo del coche, y un pequeño préstamo personal.[/B] Además, el concesionario que me dice una semana después de darme el presupuesto, que me tiene que cobrar 12 ? más IVA por cada dia que el coche pase en el taller. Vamos una pesadilla.

el enlace abajo:
[URL=http://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=420841]forocoches[/URL]
31 de mayo de 2006 a las 20:53.  

Sociedad libre:
Un saludo Alberto (y a todos):

Estupenda la historia de Pepita. Sin duda es muy amena y pedagógica de lo que está por venir.

Esto de los blogs permite revisar nuestros artículos pasados, y revisar lo que pensábamos hace tiempo con lo que está ocurriendo ahora. Si os ha gustado la historia de Pepita, pasaros por el siguiente artículo que publicamos en http://sociedadlibre.bitacoras.com en Mayo de 2005.

Se llama "Dura más una hipoteca que una pareja" y trata el mismo caso de Pepita aunque en términos más técnicos:

http://sociedadlibre.bitacoras.com/archivos/2005/05/13/dura-mas-una-hipoteca-que-una-pareja
31 de mayo de 2006 a las 21:08.  

Anónimo:
Buenas tardes a todos, soy Monik enhorabuena Alberto, es fabuloso... de alguna manera entiendes el punto de codicia y perversion femenina que en todas nosotras habita.

No me culpeis por ese comentario, esta escrito en los genes, en las mareas y en la luna que las rige...

Conozco pepitas, muchas... del trabajo, ansiosas a toda costa por entrar en la rueda de triunfadores de cualquier manera.

1) Pepita que su novio se acuesta con otra el mes pasado y aun asi compra el piso con el.

2) Pepita que su novio pasa de ella malamnete, la humilla y es publico que tiene mas de una pepita, ella le presiona hasta el infinito para la boda + piso, el acepta pero tiene que compartir el piso con el hermano, la casa estaria a nombre de los 3, el novio, el hermano y ella tendria un tercio del palacio. Ella acepta.

3) Pepita mas lista pilla a un pepito a condicion que el piso que compren este a nombre de su padre, de ella y un tercio le corresponderia a el. El acepta (esta pepita es mas lista)


O sea que se estan formando trios en vez de parejas para acceder a una vivienda pero... que pasara con el eslabon mas debil?

4) Pepita que con 25 años y nomina de 19.000 se compra un piso de 50 millones (no se como) dice que lo que mas la gusta es decorar su casa, le pregunte si era decoradora y me dijo que no, que solo la suya (muy maruja me parecio el comentario)

5) Monton de amigas pepitas que todos los dias me recuerdan que ellas no pueden comprar y que es una injusticia y su mileurismo.

AAAAAAAAAARGHS
31 de mayo de 2006 a las 21:16.  

alberto:
A Rasante:
Sí, eso lo tengo claro, y aunque creo que siempre es bueno estar al final de la cadena que al principio, cuando llegue la recesión nos tendremos que apretar todos. Yo tal vez salga de España a enseñar español por ahí. Parece que el español está de moda.

A Ignatius: por supuesto, me parece perfecto que lo pongas en el foro. Gracias.

A Monik:
Yo también he percibido que hay más ansia de pisito en las mujeres, no sé si por buscar seguridad o por la necesidad de ser reconocidas socialmente. El hecho es que hay algunas cosas que empiezan a dar pena. Pienso que el futuro es el alquiler, porque los trabajos son también de alquiler, los amigos son también de alquiler y los matrimonios son también de alquiler.

Y lo que menos sospechan esas pepitas es que en poco tiempo, cuando la burbuja explote, el mismo concepto de hipoteca y pisito pequeño va a estar desprestigiado, quien esté en esa situación atufará a fracasado, a tonto ambicioso que la cagó. Se revalorizarán esos play boys que viajan por todo el mundo, que hacen surf, que tienen motarra, lo que había en aquella época de primeros noventa. ¿No te acuerdas de aquellas películas? El cabo del miedo, Le llaman Bhody y otras que ahora no recuerdo. ¿Quién haría una película de un triunfador de pisito que pagó la hipoteca en cuarenta años y se murió entre las mismas paredes de Pladur creyendo que es rico? Nadie. La tortilla del prestigio social se dará la vuelta, ya verás, estar libre de hipotecas será un atractivo sexual.
31 de mayo de 2006 a las 21:30.  

Anónimo:
Hola Alberto:

Soy el abuelo del foro de idealista.com. Antes de que se me olvide te recomiendo que leas este blog: http://sanchiguarro.blogspot.com/. échale un vistazo. Está un poco abandonado por su autor pero es realmente bueno. Trata sobre la relación de Pepo y la Vero, una auténtica Doña Paca española, en el barrio de San Chinarro de Madrid.

La verdad es que siento envidia sana por la gente que sabe escribir. Nada me hubiera gustado más en la vida que saber escribir, pero yo no he sido tocado con la varita del ingenio. Hasta escribir un post me cuesta bastante. En fin, menos mal que hay gente como vosotros que suplen nuestras carencias.

Muchas gracias por compartir tus escritos con nostros.
31 de mayo de 2006 a las 23:25.  

Anónimo:
Hola Alberto. Llevo un par de días leyendo este blog y me gustan bastante tus opiniones, excepto un punto que veo que la mayoría comparte contigo. Y es que da la sensación de que en todos los supuestos de Pepita, Pepito y demás, la solución es el alquiler. Sé que en EEUU y en la Europa más avanzada vivir de alquiler es lo más normal y son tan felices.
Pero de alguna manera que no sé definir parece que a todo el mundo le interesa que viva de alquiler, empresas y gobiernos sobre todo y todo eso me suena a movilidad geográfica a tutiplen. Sí ya sé que es absolutamente necesaria, el trabajo no va a venir a tí sino que hay que ir a buscarlo donde esté. Vale de acuerdo. Pero una pregunta ¿a quien le alquilo yo el piso? Me imagino que tendrá algún propietario. Es decir, alguien que está ganando dinero conmigo. ¿Y no es incluso posible que la misma empresa que me manda a trabajar a otra ciudad sea la misma que alquila todo el bloque donde vivo?
En los supuestos que planteas, me da la sensación de que el problema no es haber comprado un piso, sino haber equivocado el momento y los cálculos. En otra situación "normal" Pepito, después de unos años de estrecheces, se encontraría con una hipoteca inferior a cualquier alquiler, y en unos años máááááás, no tendría que pagar nada.
¿No es esto mejor a estar pagando toda la vida un alquiler que subirá siempre, por un piso que nunca estará a nuestro gusto? Y sobre todo sin hacer rico a otros a nuestra costa que para eso ya sobran los bancos.
Un saludo
Radio68
31 de mayo de 2006 a las 23:44.  

nocompres:
Para rasante:

"El crédito hipotecario sigue subiendo en españa, aunque se venda menos, y con los tipos subiendo. (alguien entiende esto?)
http://83.175.206.50/2006-05-26/dinero/dinero5.htm"

¿A que parece raro? Lo que pasa es que desde que se "compra" un piso sobre planos hasta que realmente se termina (y se formaliza la escritura y la hipoteca) pueden pasar desde unos meses hasta unos años.

Así que muchas de esas hipotecas corresponden a viviendas que se "compraron" el año pasado en los momentos estelares de la subida de precios.
31 de mayo de 2006 a las 23:44.  

Anónimo:
Yo con tu permso Alberto, también voy a hacer un copia y pega para viviendadigna.org
1 de junio de 2006 a las 01:55.  

Anónimo:
Buenos días.
Si os da escalofrios pensar en los pepitos, ahora pensad en los inmigrantes, sin padres. Ahora el escalofrío recorre toda vuestra columna verdad?

Para el forero que menciona el blog Sanchiguarro, es cierto que yo me enganché tarde porque se abandonó entonces.Todos los que lo hemos leido y hemos analizado el barrio "de verdad" hemos concluido que es un fenómeno sociológico(habiendo sido descalificada por ello en algún foro por alguien que, sospecho reside allí).Pero lo más revelador es la web www.nuevosvecinos.com, allí pinchais en Sanchinarro, y hala a estudiar Sociología. Me afirmo (auqnue alguien ya me ha atacado por eso) que los que entran son los hijos adolescentes de los vecinos, no es posible que sean gente de 30-40 años.No, me niego.
1 de junio de 2006 a las 08:17.  

Anónimo:
Muy bueno. Y con un final inesperado!, menuda cara se le debió quedar a la pobre Pepita, encima de tonta, apaleada...
1 de junio de 2006 a las 13:42.  

Anónimo:
Lo que pasa en españa es que la gente vive por encima de sus posibilidades, a todo el mundo le gusta tener un buen coche, un piso en un buen barrio e irse de vacaciones todos los años,... y claro todo pagado con préstamos. Así no se va a ningún lado. Hay que despertar del sueño que nos han vendido y darse cuenta que los de clase media en España somos pobres. Cuando lleguen las vacas flacas - que llegarán - veremos a la gente llorando en las ventanillas de los Bancos.
1 de junio de 2006 a las 14:47.  

sentido común:
Alberto, deberías de escribir varios cuentos más como éstos, y después compilarlos en un libro que se llame "Historias de terror hipotecario". Te auguro un tremendo éxito de ventas...
1 de junio de 2006 a las 15:21.  

rednoise:
Simplemente genial.
1 de junio de 2006 a las 15:47.  

miguev:
Buenas, llegué aquí por efecto menéame y me ha encantado el cuento, ¡quiero más! :-)
Realmente sería una gran idea publicar un recopilatorio de cuentos como éstos sobre hipotecas, letras de coches, préstamos, etc.
1 de junio de 2006 a las 17:14.  

rasante:
para nocompres:
gracias por la aclaración, ahora lo entiendo. entonces todavía va a subir más... ay ay ay
1 de junio de 2006 a las 19:58.  

Anónimo:
El año que viene me voy de Erasmus al Reino Unido, y, como pueda, me quedo allí.
Paso de meterme en estos berenjenales.

Lo que yo digo. España de aquí a unos años, país de emigrantes (de nuevo). Si es que "El que olvida su historia, está condenado a repetirla"
1 de junio de 2006 a las 20:48.  

Anónimo:
El final es típico de Quim Monzó. Supongo que este texto tendrá autor/a (aventuraría que es autor, puede que hasta profesor de latín), no lo habrá generado un servidor de correo en sus ciclos libres.

Supongo que dicha persona tendrá preferencias en cuanto a la distribución de su escrito, la única forma lícita de ponerlo en el dominio público es que así lo haya expresado ella.

Por favor Alberto, tira del hilo del correo que te llegó. Si no lo haces corres el peligro de verte envuelto en un caso similar al que le pasó a psicobyte con su texto sobre el matrimonio entre homosexuales, que fue plagiado por un 'periolisto' de El Mundo. Al final la historia tuvo final feliz, con el periolisto pidiendo disculpas y psicobyte aceptánodolas.

Gracias por considerarlo.
1 de junio de 2006 a las 21:09.  

alberto:
Al anónimo anterior: hombre, se entiende que el autor soy yo y que eso del e-mail es un mero artificio ficcional. No te preocupes por los plagios, después de haber aparecido en la portada de meneame.net y Escolar, y de ahí a decenas de blogs, la autoría está más que asegurada. Nadie se atreverá a hincarle el diente, a no ser que quiera desprestigiarse. Las fechas no mienten. Y yo no soy tan simpático como psicobyte, sobre todo con los periodistas buitres mercenarios.

Y sobre Quim Monzó: te confieso que no me gusta nada la comparación. Nunca lo he leído. Me huele a imitador de Raymond Carver sobrevalorado por haber escrito en catalán. Además, tuvo unos malos rollos con unos plagios de artículos que quedaron fatal. A mí los cuentistas que me inspiran son Rubem Fonseca, Horacio Quiroga, Borges y John Updike, entre otros.
1 de junio de 2006 a las 21:35.  

nocompres:
De nada, rasante.

Lo curioso sería ver que pasaría con todas viviendas compradas sobre planos si se desplomara el precio de golpe.

Sería más rentable perder el dinero entregado a cuenta que meterse en una hipoteca de varias décadas.

Otra cosa sobre la que no he visto nada por ahí es el impacto que va a tener ese efecto sobre las hipotecas que conceden los bancos. Porque los bancos entregan el dinero "en mano" y ya están abusando del crédito interbancario.

Lo interesante sería saber si tienen autonomía para endurecer la concesión de hipotecas (fastidiando a empresarios y -sobre todo- a compradores) o seguirán con la inercia porque están demasiado ligados a las promociones que se construyen.

Saludos.
1 de junio de 2006 a las 21:48.  

Jose Manuel:
Hola Alberto, además de compartir apellido, vocación y provincia, veo que también te preocupa la especulación inmobiliaria...

He puesto en marcha este proyecto:http://inmobiliariasnegras.blogspot.com/

No sé si servirá para algo, espero que sí.

Saludos,
1 de junio de 2006 a las 23:39.  

Anónimo:
Juan Jose Millas
Horoscopo

Uno, que no es analista financiero ni nada semejante, ha comprobado que la realidad, tal como la conocemos, no es el producto de un cálculo, sino de una alucinación. A ver, si no, cómo le explicaríamos a un marciano que, habiendo en España tres millones de viviendas vacías, continúen por las nubes. Están por las nubes porque vivimos dentro de un sueño especulador. Cada vez que despertamos de ese sueño, la realidad hace un reajuste, para cuadrar los números. ¿Qué diferencia hay entre comprar un sello a un euro y venderlo a mil, y comprar un piso a cien y venderlo a cien mil? Mañana mismo, en fin, podría ocurrirle al mercado inmobiliario lo que le ha ocurrido al de los sellos.

http://www.elpais.es/articulo/elpporopi/20060602elpepiult_2/Tes/Hor%F3scopo
2 de junio de 2006 a las 09:52.  

Anónimo:
Manuel Cruz
Juventud, ¿divino tesoro?

En todo caso, limitarse a negar el futuro, declararlo desaparecido sin más, es como regalárselo a los enemigos. El joven que, en el doble sentido de la palabra, hipoteca sus próximos 30 o 40 años a cambio de una vivienda digna no está renunciando al futuro: está aceptando, a su pesar, que no hay otro que el que le marcan los grandes poderes económicos. Curioso el doble lenguaje que ha terminado por imponérsenos: para unos la terminología de la precariedad, la inestabilidad y la incertidumbre. Para otros, las inversiones estratégicas, los proyectos a largo plazo y demás expresiones que denotan la confianza en que determinados aspectos, referidos a la propiedad y a las estructuras básicas que rigen el orden económico y el poder político en nuestras sociedades, no se verán alterados.

http://www.elpais.es/articulo/elpporopi/20060602elpepiopi_5/Tes/Juventud/%BFdivino/tesoro?
2 de junio de 2006 a las 09:53.  

Anónimo:
Tumor inmobiliario

José García Montalvo
Profesor del Departamento de Economía y Empresa
Universitat Pompeu Fabra

Supongamos que nota la aparición de un tumor. El médico lo primero que harán es un diagnóstico preliminar sobre la base de la situación del mismo, su tamaño, su estado general y algunas pruebas simples. Sin embargo, hasta que el laboratorio no proporcione los resultados de la biopsia no será posible saber si el tumor es benigno o maligno (canceroso).
La economía española tiene un problema similar: le ha crecido un tumor inmobiliario. Ante el rápido crecimiento de los precios de la vivienda los economistas intentamos hacer un diagnóstico. ¿Es un tumor benigno o canceroso? Desafortunadamente, la ciencia económica, que ha avanzado enormemente en el último siglo, no es capaz todavía de realizar una biopsia a un tumor inmobiliario. Los economistas tenemos que guiarnos a partir de indicios y pistas para realizar un diagnóstico preliminar. Para saber definitivamente si es canceroso solo se puede esperar a que el paciente viva o muera (en nuestro caso sería el pinchazo de la burbuja). En estos momentos no hay biopsia posible por mucho que algunos economistas puedan esforzarse en intentarnos convencer de lo contrario.
Con todo, un diagnóstico informado del tumor inmobiliario, aunque no incluya una biopsia concluyente, es muy útil. ¿Hay signos de que en España existe un tumor inmobiliario canceroso? Si, muchos. Primera pista: coja los precios de la vivienda y trate de explicar su evolución utilizando cualquier factor que pensemos que es importante (evolución demográfica vegetativa, inmigración, tipos de interés, desempleo, crecimiento de la renta, etc.) No será posible, por muy complejo que sea el modelo utilizado, explicar más del 60 o 65% del cambio en los precios. El otro 35-40%, no explicado por estos factores, se conoce por el nombre de burbuja inmobiliaria. Esta parte inexplicada no se reduce por mucho que algunos analistas se empeñen en decir que todos los europeos del norte quieren venir a jubilarse a España (no tienen en cuenta que muchos compradores extranjeros son simples inversores que venderán cuando vean que pueden obtener mejores rentabilidades en otros países) o que los inmigrantes compran casas de 300.000 euros.
Segunda pista. Calcule la ratio PER de la vivienda (precio sobre alquileres). Dado que el Banco de España señala que la rentabilidad por alquiler es del 2% la ratio PER de la vivienda en España está actualmente en 50. En los mercados de acciones ratios PER de 50-55 son los que había en Wall Street en 1929 o durante la fase álgida de la burbuja tecnológica de finales de los 90.
Tercera pista. Mire a una promoción nueva y calcule cuantos carteles de ?Se vende? aparecen en el momento en que se pone la última piedra. Y cada uno tiene un número de teléfono (vendedor) y color diferente. Al abrigo de unas rentabilidades enormes (comprar sobre plano adelantando una señal ha generado en el pasado hasta un 800% de rentabilidad antes de impuestos). En esta situación muchos españoles han decidido dejar de hacer el primo y participar en la burbuja (como muchos decidieron participar en el chollo de los sellos con las consecuencias que hoy en día todos conocemos). De hecho un 94,5% de los compradores recientes de vivienda creen que esta está sobrevalorada (un 40% cree que la sobrevaloración es superior al 50%). Sin embargo, estos mismos encuestados señalan que esperan que el precio siga subiendo al 20% en los próximos años. Es difícil encontrar un análisis que proporcione mejores indicios de tumor canceroso que estas cifras.
Cuarta pista. ¿Cuántas conversaciones recientes con amigos o conocidos han versado sobre el elevado precio de la vivienda o las ganancias de algún conocido en una compra-venta? O incluso, ¿cuántas veces ha comentado lo que valdría su vivienda si la vendiera ahora en comparación con cuanto valía cuando la compró? Ese sentimiento de haber acertado, de ser un lince de los negocios y de pensar que uno es más rico, tiene consecuencias importantes sobre la economía. El tumor inmobiliario tiene estas cosas. Es como un tumor en la pituitaria de los que fabrican hormona del crecimiento, cuando de nacimiento eres de baja estatura. Te hace más alto, lo que en principio puede alegrarte, aunque a largo plazo puede llegar a matarte.
Algunos analistas nos dicen que el tumor es benigno y que se reducirá por sí mismo con algunas medicinas de política económica o con el mero paso del tiempo. Sin embargo los síntomas que se observan en el mercado inmobiliario español hacen que el diagnóstico indique con cierta claridad que la burbuja inmobiliaria es un tumor canceroso. Por desgracia el doctor House no pasa consulta esta semana.


http://www.econ.upf.es/~montalvo/nvivienda.htm
3 de junio de 2006 a las 11:48.  

alberto:
muy bueno este artículo!! voy a ponerlo arriba
3 de junio de 2006 a las 14:22.  

Anónimo:
Cuando el tipo este
,http://www.econ.upf.es/~montalvo/nvivienda.htm
,venda su casa y se vaya con su familia de alquiler, me creeré sus hipótesis económicas de que es mejor alquilar.
5 de junio de 2006 a las 12:57.  

El blog de Jaizki >> La historia de Pepita Nuncabaja:
(...) Creo que La historia de Pepita Nuncabaja, de Alberto Noguera, se merece una lectura detallada, cosa que no es nada complicada por el estilo ameno con el que está redactada. No os cuento nada para que vayáis a leer el original.
8 de junio de 2006 a las 10:57.  

Anónimo:
Muy buena la historia de Pepita. Respecto a la metáfora cancerígena, también muy adecuada. Pero falta una última apreciación. El tumor ya ha metastasizado y el enfermo ha entrado en fase terminal. Sólo quedan los cuidados paliativos.
8 de junio de 2006 a las 13:08.  

Anónimo:
Me ha gustado la historia, pero en la realidad las cosas no serian tan faciles, ya que pepita no podría quedarse con la mitad de la hipotaca del latinista porque su endeudamiento (40 % de los 1900 de nomina que tiene) no le permitirian hacerlo. Ademas tampoco podria vender el piso sin cancelar la hipoteca, es decir quedarse con una deuda de 100.000 sobre su sueldo como marca el autor, ya que el prestamo es sobre la vivienda y si este no se cancela el piso no se puede transmitir. Pido disculpas si he entendido algo mal ya que he leido el articulo rapidamente, pero no lo creo.
9 de junio de 2006 a las 18:12.  

alberto:
Pues eso último yo no lo sabía. ¿Quiere eso decir que si bajan los pisos y la deuda es mayor que el precio de mercado de la vivienda no te puedes largar de ahí de ninguna manera? Aún acojona más.
9 de junio de 2006 a las 18:43.  

Anónimo:
Yo no entiendo mucho, aunque cobrando unos 40000 euros limpios al año me he metido en una hipoteca a 20 años con cuota actual de unos 850 (tenía un piso como entrada y no quise estirar más el brazo que la manga)osea que puedo asumir subidas en mi cuota bastante elevadas.

Mi planteamiento es el siguiente:

El problema no es que la vivienda baje de precio (el que paga sigue pagando y punto), el problema es la subida de los tipos de interés que pueden hacer que dejes de tener capacidad para pagar tu cuota mensual si has apurado mucho.

Si por ejemplo yo he pedido un crédito de 300000 euros a 30 años con un 4% pago unos 1432 euros al mes.

Se dispara el euribor y se pone al 8% y tengo que asumir una hipoteca de 2200 euros (no puedo pagar y vendo).

Juanito quiere comprar mi pisito y le piden 200000 euros (que barato) al 8% tiene que pagar 1460 euros.


Juanito ha sido listo, pero el tiene los 1460 euros ¿que pasa con los miles de jóvenes que ni tenían ni tendrán 1460 euros para destinar a una vivienda?
18 de junio de 2006 a las 13:10.  

Anónimo:
Pues si el piso no se puede transmitir si tiene deuda, la solución esta clara, la vivienda se la quedan los bancos, conseguiran que el antiguo propietario se quede con parte de la deuda(pongamos un 15%) bajo amenazas de juicio, carcel y del ministro de hacienda de turno.

Los bancos se hacen con una cantidad inmensa de pisos que ponen en alquiler a traves de empresas que ellos mismos crean, pero fuera del nucleo de negocio bancario, de esa manera los bancos no tienen posiblidad de quebrar, y agarran por los arrestos a los antiguos propietarios, a los nuevos inquilinos y a los accionistas de estas nuevas empresas, que tienen un potencial de riesgo muy alto.
24 de junio de 2006 a las 19:11.  

Anónimo:
Mi caso: tengo 26 años, vivo con mis padres, cobro al mes 833 euros como redactora, y con suerte, 240 más por colaboraciones. Vivo en una ciudad pequeña en crecimiento donde el piso hace siete años costaba 15 millones de pesetas, nuevo cuatro dormitorios dos baños, plaza de garaje y trastero etc, y ahora, el mismo piso, ya está entre 35 y 40 millones (60 millones si lo quieres en el centro, y viejo).
Hacienda me ha quitado más de 600 euros este año. Al final, entre todos, familiares, amigos, compañeros de trabajo, me han convencido para comprarme un piso. Vivienda nueva de precio tasado: 3 dormitorios, dos baños, garaje y trastero, 27 millones de pesetas. Un chollo, aseguran. Cuando fui a informarme al banco, incluso el del banco me dijo que dónde estaba esa ganga que se compraba otro. Ah, por supuesto, me da la hipoteca.
Ventaja: vivo fuera de casa, que ya está bien la broma, y la declaración de la renta me sale a devolver. Inconvenientes: medio sueldo durante 35 años para pagarlo. Adiós viajes y ocio, y rezo por que no se me estropee el coche. Y es lo mínimo, imposible encontrar nada mejor. Os lo aseguro. Lo increíble es que los cientos de pisos que se están construyendo como el que hace pan, se venden todos, los tasados y los de renta libre.
No sé si algún día venderé este piso, porque lo que siempre he querido es hacerme una casa pequeñita en un pueblo (no tengo suficiente ahorrado para meterme a construir yo), y vivir en el campo e ir a trabajar a la ciudad, porque se tarda poco, pero todo el mundo dice que 27 kilos es una ganga y que, en cuanto pueda venderlo, me dan seguro 35. Así que no sé, lo mismo en un futuro puedo hacer algo.
Yo opino como la mayoría de vosotros, esto tiene que explotar por algún lado. En cualquier caso, si no explota, lo que sí va a suceder, de verdad, es que la economía familiar se va a empobrecer y mucho. Y ni políticos ni financieros están calculando cuánto dinero va a desaparecer emparedado con tanto ladrillo en los próximos años. Perdón por hablar en pesetas, pero es que todavía, para valorar las cosas de verdad, tengo que utilizarlas, el euro me parece poco dinero y en cuanto paso de los 6.000 euros me pierdo.
8 de julio de 2006 a las 15:18.  

Anónimo:
Hola Alberto, mis sinceras felicitaciones por tu blog (ya perteneces a mis Favoritos) y especialmente por los escritos que tratan sobre la triste problemática de la vivienda, y que pienso difundir entre ciertos amigos con alto riesgo de convertirse en Pepitos (espero contar con tu beneplácito, pues mi intención es abrirles los ojos con tu narrativa).

Me gustaría contar ahora mi punto de vista sobre el tema: tengo 32 años, contrato indefinido y nomina de 1200 ?, pero aún no me he decidido a comprar. Hace apenas tres años, cuando no tenía esa estabilidad laboral ni esa nómina, algunos amigos compraron minipisos de 40 m2 por 12 millones en la zona donde vivo, pero ahora el panorama que me esperaría en caso de decidirme es tener que comprar un cuchitril de una siguiente fase (que al constructor le costó lo mismo que hace tres años) por 25 millones sin poder entregar ni siquiera el 20% del valor como piden todos los bancos para conceder la hipoteca o al menos para que las condiciones sean "menos asfixiantes". Y afrontar esas condiciones con mi único sueldo supone embarcarme durante 30 o 35 años y rezar para que en ese tiempo no tenga que arreglar una avería del coche o necesite una endodoncia, o el presupuesto mensual se iría a la puta mierda.
¿Cómo hemos llegado a esta situación? No lo tengo claro, pero me duele, como antifranquista que soy, que después de toda la vida discutiendo con nostálgicos de Franco sobre los males de la dictadura, al final en materia de vivienda no les puedo argumentar ya nada... Joder, que mis padres volvieron a esta mierda de pais en 1969, después de verse obligados a emigrar a sus tempranos 20 años con una mano delante y una detrás, pero al volver consiguen comprar a plazos un modesto piso por poco más de 300.000 pesetas, a pagar con unos ingresos mensuales de apenas 7.000 pesetas y ayudados por un exiguo capital ganado en paises que hoy consideramos subdesarrollados (qué curioso que por aquel entonces la relación entre el precio de la vivienda y los ingresos de la clase obrera era mucho más flexible que la actual, un piso se podía pagar en 10 años o menos -también es cierto que mis padres tuvieron que renunciar a coche, vacaciones en la costa y otros "lujos" que mi generación considera irrenunciables-)

En ese sentido está claro que los tiempos han cambiado, y a peor. Mis padres pertenecen a la especie Homo Currantis Humildis, pero tengo vecinos de la generación de mis padres aunque de la especie Homo Vividoris Hijoputis, que se cansaron de fingir bajas para ir a trabajar cobrando en negro (aquí se incluyen mineros, siderurgicos, funcionarios, etc.), y el piso que yo necesito comprar pero no puedo ni dar la entrada, ellos lo pagan sobre plano casi por completo con dinero B. Ahora están en sus casas tan tranquilos, esperando a que yo les compre el piso que realmente necesito pero por el doble de lo que pagaron, y así completo el ciclo: el dinero sucio se blanquea y además se multiplica para que puedan comprar otro piso sobre plano y empiece un nuevo ciclo.

Yo ya tengo asumido que hay que emigrar a Australia, y además presiento que este pais se irá a la mierda por muchas otras razones, así que no tengo remordimientos cuando deseo que estalle la burbuja, la inflacción, el euribor y todo lo sea necesario para que los trepas que hoy se vanaglorian de lo que se enriquecen con la necesidad de otros, terminen llorando en la puerta del banco.

Qué mierda, ahora no me quito a Franco de la cabeza

Saludos a todos

Victor_Asturias
22 de julio de 2006 a las 16:28.  

Anónimo:
Hola,

cómo ha dicho monik, se cumple en muchos casos que las pepitas tiran más que los pepitos.

Yo vivo cómodamente en un piso de VPO que me cuesta al mes la cuarta parte de mi sueldo (el mío solo, pero soy fijo), los meses en que mi mujer tiene trabajo sería 1/8.

Pues bien, mi mujer y su amiga pepita sueñan con que pasen los años necesarios para vender el piso e irse a un chalet.

Incluso a veces se ponen a hablar y dicen "bueno, menos mal que sólo nos quedan 7 años para estar aquí" (piensan vender a los 10).

Yo no tengo ningunas ganas de irme de mi casa, prefiero vivir medianamente bien, y bien de verdad, que es cómo vive uno en su casa, de puertas para adentro, que vivir malamente pero eso sí, desde fuera todos verán tu adosado con envidia.

Además, da más miedo vivir en un chalet que en una finca de VPO con ladrillo caravista tirando a feo.

Pero bueno, cómo no tenemos prisa, veremos el bajón y luego el subidón, esperemos, porque se supone que todo lo que baja vuelve a subir. Tal vez cuando la curva vuelva a tirar para arriba si la situación lo permite nos "empepitemos" otra vez. Ya se verá.

Saludos.
5 de diciembre de 2006 a las 12:27.  

Anónimo:
Mi novio se compró un piso en el 2004 él solo. Le costó 25 kilos, pero como tenía ahorrado, solo se hipotecó en 23 a 25 años. Se le iba la mitad del sueldo. El decía que quería el piso solo, que yo me compre otro, y teniendo en cuenta lo que suben, era una putada. Ahora le han subido la hipoteca, entre piso y coche tiene 1000 euros de hipoteca y va a comer a casa de su madre, panico me da el euribor suyo, pero su egoismo lo hace asi.
20 de diciembre de 2006 a las 17:03.  

Anónimo:
solo puedo decir queeeeeeee fuuuueeerte!!!!!!!!

leer este articulo quita las ganas a cualquiera a hipotecarse

esto va a petar seguro, y con mucho dolor. Sino revienta, guerra civil de clases
23 de febrero de 2007 a las 01:59.  

Anónimo:
Alberto, sólo puedo decir que eres GENIAL escribiendo!
Yo y mi pareja (más reacia a no comprar), después de hacer números, hemos decidido no comprar piso hasta que pase la locura. Los dos tenemos sueldos no muy altos y con contratos temporales.
Mientras tanto iremos ahorrando lo que podamos y de paso podremos permitirnos algunos caprichitos, que al fin y al cabo la vida no sólo es trabajar y pagar la hipoteca.
20 de marzo de 2007 a las 18:40.  

Anónimo:
Muy buena redacción. Se nota que tienes tablas en esto de escribir.
Pero para mi gusto estas dos historias de pepitos y pepitas son tan amarga y cruelmente reales (o lo llegarán a ser) que no me hacen gracia alguna.
Yo , por fortuna, vivo de alquiler en un lujoso apartamento a primera linea de playa en una pueblecito de la costa catalana. No compré en su día por no tener estabilidad alguna en mi vida y ahora no me atrevo a hacerlo (algo de sensatez tengo).
Pero temo -y mucho- que más que un pinchazo o un reventón de burbuja esto va a ser una mega-implosión a nivel galáctico, un big crunch económico, que estos señores tan listos que manejan nuestras vidas (léase economistas, banqueros, políticos y demás chupasangres) no son capaces de resolver y que no han sabido prever, aunque creo que esto de la "inflación inmobiliaria" se lo oí yo decir a no sé qué economista de esos que llevan pajarita y que salió en la TV años ha (y por tanto ya había alguna voz que estaba avisando).
El caso es que me da pánico pensar en lo que va a suceder cuando esto se desmorone... que lo hará. ¿Será algo así como la crisis del 29 en E.E.U.U.?
Ni idea, porque no soy economista, pero más nos vale agarrarnos fuerte. A parte del alquiler pocas alternativas hay y si todos nos tiramos en masa al alquiler entonces lo que subirá sin medida serán los alquileres. Y lo que es peor: se extenderá a todos los niveles de la economía, como alguien ha comentado.
Yo soy un bohemio, puedo vivir bajo un puente, no creo que vaya a tener pareja estable jamás y menos aún quiero tener hijos. La persona que quiera esa "vida normal"... que se prepare porque este barco se hunde.
No me parece gracioso ironizar sobre este asunto. Se nos viene encima algo muy gordo y mucha gente acabará muy mal.
24 de abril de 2007 a las 16:55.  

Anónimo:
Alberto,

Muy buenas historias la del Pepito y la Pepita. La verdad es que me han gustado mucho a nivel de redacción y en cuanto a la opinión que quieres expresar. Como todas las cosas, también tiene algunos aspectos que me gustaría comentar:

1. Esto de la burbuja inmobiliaria y el "pan para hoy y hambre para mañana" confirma mi idea de que vivimos en un país de pandereta con un nivel cultural e intelectual muy bajo (recordad que hace poco ha sido elegido español de la Historia a Juan Carlos I, nada menos).
2. La historia de Pepito y Pepita es un auténtico drama. Estos dos personajes, probablemente no querían lucrarse a toda costa, pero sí subirse al carro de "los pudientes". Lástima no tener un duro...pero tampoco ningún tipo de capacidad de raciocinio.
3. Comparto tu alegría por ver que esta burbuja se va desinflando, pero noto cierto regocijo por la mala suerte de estos pobres desgraciados. Recuerda que los verdaderos culpables de esto se irán de rositas, como hacen habitualmente. Los buenos ganan en las pelis, los malos suelen hacerlo en la realidad.
4. La clase experta en economía y finanzas de este país, mandamases, banqueros y demás usureros no tienen los más mínimos escrúpulos en enriquecerse a toda costa. Esperemos que ellos también caigan algún día.

Un saludo
2 de junio de 2007 a las 00:17.  

Anónimo:
Un comentario al hilo de una fuente autorizada.


El mejor gestor español de fondos habla de desplome immobiliario y "tiempos difíciles"
Bloomberg | 7:44 - 5/06/2007
parames-bestinver.JPG
Francisco García Paramés supervisa la inversión de 6.000 millones de euros en Bestinver Asset Management.
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Vivienda: Amenaza para España
Sector residencial: Escenarios
Especial: Vivienda
Bolsa: Inmobiliarias y bancos

Francisco Paramés, gestor del fondo español que mejor se ha comportado en los últimos cinco años, recomienda a sus clientes que reduzcan su exposición a los valores nacionales. Y es que espera que el desplome del mercado inmobiliario arrastre consigo a empresas que dependen de la economía española, que "se enfrenta a tiempos muy difíciles".

Hace unos meses Paramés recibió una nota escrita a mano del multimillonario Warren Buffett en la que le ped¡a su opinión sobre invertir en España. Y aunque le emocionó que le pidieran su consejo, no se mostró muy optimista sobre la economía del país.

Paramés, que supervisa la inversión de 6.000 millones de euros en Bestinver Asset Management, con sede en Madrid, pronostica que el desplome del mercado inmobiliario se extenderá arrastrando consigo a empresas que dependen de la economía española. Sus previsiones le han llevado a no comprar acciones de inmobiliarias españolas en los últimos cinco años.

"Mucha gente acabará en el paro", advierte Paramés, de 43 años. "Nuestra apuesta más importante es la que no se ve: que no apostamos por la econom¡a española, que se enfrenta a tiempos muy difíciles por la burbuja crediticia", explica.

Las obras para la construcción de viviendas iniciadas en 2006 en España alcanzaron 664.924 unidades, según el Ministerio de Vivienda, casi tres veces el volumen del Reino Unido. Paramés recuerda que "la actividad crediticia ha subido un 25 por ciento anual durante seis años'', algo que "nunca había pasado en ningún lugar del mundo, ni en China".

Estrategia

Paramés está recomendando a sus clientes que incrementen sus inversiones en acciones globales en detrimento de los valores españoles. También está relajando las condiciones que le requieren mantener primordialmente acciones españolas en su principal fondo, Iberia, así como comprando más acciones portuguesas y empresas pseudo-locales como Arcelor Mittal, la mayor acería del mundo, con sede en Rotterdam, y cuyas acciones cotizan en Madrid.

La estrategia está recompensando a Paramés. El fondo de renta variable de Bestinver Bolsa, con una cartera de 1.160 millones de euros, tuvo una rentabilidad anual promedio del 27 por ciento en los últimos cinco años, lo que le convierte en el fondo de mayor rentabilidad del mercado español de fondos, según los datos registrados por Bloomberg.

El mayor fondo de Paramés, el fondo mixto de 1.500 millones de euros Bestinfond, tenía alrededor del 18 por ciento en valores españoles a finales de marzo, por debajo del 19 por ciento en diciembre y de alrededor del 50 por ciento en 2005. El resto está en renta variable europea o renta fija. Ha dado una rentabilidad del 25 por ciento en los últimos cinco años, superando al Dow Jones Stoxx 50.
6 de junio de 2007 a las 12:47.  

Anónimo:
La historia es buena, pero creo que, no sé por qué razón, Alberto lleva el agua a su molino - me refiero al de su opinión sobre el tema, no a ningún interés oculto -.
Muchísima gente empezó en esto de la burbuja, en la que creo, y la especulación, hace mucho tiempo.Contaré mi caso, y espero no levantar animadversión en las pepitas y pepitos que les tocó perder.
Soy funcionario de educación y tengo una consulta, nivel de ingresos: sobre 30000 euros anuales, a ellos hay que sumar unos 20000 de mi pareja, mi mujer, puesto que nos casamos hace poco.
Hace más de dies años que soy funcionario, mi mujer consiguió su plaza hace 6 y desde dos años antes su familia y la mía nos apretaban para que comprasemos una vivienda. Nosotros, como nos gusta viajar mucho y nos lo gastamos casi todo en vacaciones, nos agobiaba enormemente una hipoteca, pero al final, con el proyecto de un hijo aproximándose nos entró ese miedo español de la propiedad y nos compramos un piso de 90 metros en San Fernando, puesto que en Cádiz capital, por razones de espacio los precios me parecían prohibitivos. Hablo del 2002, y el piso, con piscina, garaje, trastero y acabados de lujo (que luego tenían bastantes fallitos y engaños de la inmobiliaria, eso sí), nos costó 110.000 euros. No parece cierto, pero en esta zona todos los pisos valían más o menos eso en el 2002, o el comienzo del 2001 que es cuando firmamos sobre planos. Total, que nos quedó una hipoteca muy baja, más aún para nuestro nivel de ingresos que considero bueno. Pagábamos unos 500 euros, y eso con unos millones que contra toda opinión nos gastamos, los ahorrados, para celebrar la hipoteca haciendo un viaje de un año, con excedencia y gran vida incluído.
Vale, nuestra situación es privilegiada, pero mucha gente con ingresos de una cuarta parte se compró esos pisos y son nuestros vecinos. Lo que no entiendo y veo que ha contribuido a todo este jaleo y desastre es la mentalidad de la gente en general, es como si se hubieran vuelto loco. Mi hermano, por no ir más lejo ni parecer que ataco a la gente común que no me toca, era auxiliar y su mujer trabajaba en una tienda. Con sus poco más de 1500 euros se compran un piso cerca del mío. Me pareció un exceso puesto que había pisos de segunda mano más baratos, hasta 60000 euros podía encontrar de precio. Pero claro, él quiere como todos, apariencia y vivir bien. No sólo eso, se mete en un coche de tres millones de pesetas y hace reformas en el piso para decorarlo, algo de lo que son fanáticos. La conclusión, corto ya porque creo que me estoy extendiendo mucho, es esta, y sigo con los dos ejemplos: Vendimos nuestro piso hace dos años por 300000 euros. Nuestra familia nos dijo que estábamos locos, y de hecho esos pisos han "subido más" o eso dice la teoría. Nos fuimos al campo y compramos una casa con piscina propia y un terreno para un huerto ecológico, el sueño de mi mujer. Tenemos un campo de 4000 metros y vivimos como dioses. No se imaginen una casa residencial de lujo, no va eso con nosotros. Costó el campo 380000 euros por que la casa, que era antigua, necesitaba reformas, lo que aumentó el precio porque ademas era grande (180 metros). Así que con lo que habíamos pagado de nuestra hipoteca, que era a 20 años, nos quedan por pagar quince millones de pelas, que hemos puesto a 10 años, con dos cojones. Otra cosa que mi familia no entendió. Mi hermano, y lo siento por él pero no entiendo esa actitud, vendió el suyo también un año más tarde y le sacó 350000 euros, por increíble que le parezca. Pero el tío, que ha subido en nivel de ingresos porque su mujer se hizo funcionaria y el encargado, se mete en un duplex residencial y renueva el coche. Total, tiene una hípóteca de 1100 euros con todo metido. Está con el agua al cuello y se me cuela en todas las barbacoas, qué voy a hacer. No entiendo esta forma de vivir de la sociedad, y no trato de hacer discursos anticonsumo, pero me flipa. Y manda güevos que lo diga yo, entrando en mi casa entre 4500 y 6000 euros al mes. Mi coche, de segunda mano, tiene 10 años, y mi mujer se las apaña para no necesitar otro. Mi familia, claro está, se lleva las manos a la cabeza, no entienden que no luzcamos coche nuevo, no entienden que lo hacemos por otros motivos: contaminación, no necesitar un coche para ir a tomar copas, vamos en taxi y bebo tranquilamente, para lo que salgo con el niño. El taxi me cuesta 30 o 40 euros, me dice mi madre. El coche le cuesta a mi hermano 200 euros o así durante 10 años. No entiendo nada, pero si veo que mucha gente ha salido beneficiada, aunque incluso en ese caso, no ha sabido exprimirlo y ha seguido endeudándose. ¿No podían ver como hice yo que esto era un sinsentido y apretarse para liberarse de las hipotecas cuando eran algo asequibles? Hablo de hace eso, cinco años, no tanto. Ahora desde luego la situación es como describe Alberto, al que por cierto leí en multitextos y creo recordar algún comentario suyo sobre estos temas que creo que me hizo tenerlo más claro aún. Así que de pasó gracias.
23 de agosto de 2007 a las 23:15.  

Anónimo:
Nos dejamos de historias y hablamos de realidades.No pasa nada,pones la TV en cualquier canal y nadie habla del tema,ultimas noticias nacionales segun los medios trancendentes:
Terrorismo ( a veces creo que si ETA existe,a los unicos que le hacen un favor es a los politicos,pues siempre aparece en el mmento justo,para evitar hablar de los temas importantes).
Internacional(mas de lo mismo terrorismo alquaeda)
Toros (ultimamente multitud de tele-basura hablando de esta masacre animal y del isano mundillo que lo rodea)
Politica internacional.(todo girando al orden imperialista impuesto)
Politica nacional(pelea de gallos PSOE-PP que no conducen a nada)
y como no futbol,formula 1,y ahora el baloncesto cuando no el tenis.
Obserbese como cada vez mas se alarga el tiempo de los deportes y se acorta el d las noticias.Ante este panorama me pregunto si realmente los problemas reales (no del mundo matrix donde viven algunos) le importan a alguien.
Eso si propaganda de bancos y cajas de ahorro a mansalva.
Personalmente creo que los que dirigen a España son los bancos.
Y una pregunta a todos ¿que pasara con los dos millones de inmigrantes que se quedaran sin trabajo? claro sumados a los españoles.
Las historias de pepitos y pepitas son muy buenas,pero alguien tiene alguna solucion?? .
Enorabuena de nuevo Alberto,y un saludo a todos.
10 de septiembre de 2007 a las 23:02.  

Anónimo:
hola, Alberto.
Tus obras me parecen geniales.
Yo vivo en en duplex estupendo y me permito reirme de estas pepitas tan reales, tan cotidianas, de aspiraciones tan mezquinas... ¿tengo derecho? Yo creo que sí.
Qué bien resumes en pocas líneas personajes reales de nuestro tiempo.
Saludos de Carmen
27 de septiembre de 2007 a las 13:11.  

Anónimo:
Algo así dijó el maestro Haro Teglen: la gran mentira del actual sistema es hacer creer a los hipotecados que son propietarios de su vivienda cuando el propietario real es el banco (hasta que se pague la última cuota, largo me lo fias), esa mentalidad de falso propietario es la base del alto grado de endeudamiento en la que muchos incurren, hasta que, como Pepito, empiezan en tiempos de zozobra, a comprender conceptos financieros y económicos que hasta ahora desconocian.
2 de octubre de 2007 a las 16:51.  

Anónimo:
Estoooo ... si tienes el mail de Pepito y Pepita diles de mi parte que para la próxima estudien la posibilidad de adquirir una hipoteca en YENES JAPONES que se referencian al índice de dicha nación.

Es poco patriótico y no se puede culpar a Zapatero si los japos deciden subir el índice. Pero por suerte estos simpáticos orientales que viven basicamente de la exportación, lo que suelen hacer es devaluar su moneda.
15 de octubre de 2007 a las 17:46.  

Anónimo:
Pepit@, antes de haber pensado en comprar, tenía que haber hecho cuentas y pensar que los tipos bajos siempre suben. Pero la avaricia y no pensar pasan factura.
22 de noviembre de 2007 a las 17:54.  

Virtudes:
Hola Alberto,

Me ha gustado mucho tu blog, descubierto hace relativamente poco y a raíz de una búsqueda en google que no tenía mucho que ver con el tema de los hipo-timos.

Mientras estaba leyendo el relato de Pepito y el de Pepita, me estaba sonriendo para mis adentros. Una de las razones para ello es lo poco que me siento identificada con estos casos, que si bien es cierto que abundan, en cualquier ambiente y en cualquier región española, me suenan personalmente a chino.
Tengo cuarenta y tantos. Soltera y sin hijos (bastante tengo con los docenas de alumnos que trato a diario). Soy funcionaria pública, un sueldo aceptable y ninguna gana de meterme en un timo semejante.
He vivido siempre (los últimos veintitantos) de alquiler y nunca he tenido la sensación de estar "tirando el dinero". Debo aclarar que he vivido mucho tiempo en el extranjero y que nunca vi en ninguno de estos países (Francia, Inglaterra, Bélgica, Suiza, Alemania...) este afán español por comprar un trozo de aire. Y digo "trozo de aire" porque estimo que el único que se forra y vende multiplicado por muchos miles de euros un pequeño terreno (en la mayoría de casos)es el constructor. Los demás (los compradores) que son desgraciadamente legión son los grandes timados. No existe en ninguno de estos mencionados países esa fiebre por la propiedad. Y esto no quiere decir que la gente no compre viviendas, sino que el porcentaje de propietarios es muy inferior al que estamos acostumbrados a ojear por aquí. Yo no sé si la actual mentalidad española por ser propietario a toda costa obedece a un complejo que llevamos arrastrando desde hace ya décadas, herencia maldita de años de penurias y escasez. Es sólo una teoría, pero lo que sí sé es que cuando le digo a la gente con la que hablo de estos temas que no tengo hipoteca ni pienso tenerla, me miran como si estuvieran viendo al fantasma de la ópera. Algunos me felicitan, otros me compadecen. Pero a mí me da igual, no tengo intención de comprar nada.
En mi condición de funcionaria, disfruto de varias ventajas a la hora de organizar mi vida: ausencia de arraigo (puedo moverme como quiera y adonde quiera), libertad para disfrutar casi íntegramente de mi sueldo (puedo realizar viajes que otros ni sueñan), pago un alquiler más que razonable para una pequeña ciudad de la provincia de Murcia y sobre todo el alivio que supone no tener que tratar con esas sanguijuelas disfrazadas de banqueros para negociar nada que no sea la domiciliación de algunas compras o el diseño de mi tarjeta de crédito.
De momento, voy a seguir así, porque de todas maneras, ya tengo una cierta edad, y no quiero estar pagando hipo-timo una vez jubilada.

Un cordial saludo a ti, y a todos aquellos que participan en este interesante blog.

Paz y salud!
4 de diciembre de 2007 a las 23:13.  

electra:
refiriendome a virtudes:
virtudes como pagaras tu alquiler cuando no tengas edad de trabajar y tu pension como la de tantos españoles sea tan ridicula que no de para poder subsistir.... yo prefiero cubrir mis espaldas y ya que tampoco pretendo tener hijos, quiero dejar un patrimonio que puedan alquilar sin que genere gastos para poder pagarme una residencia por ejemplo si hace falta para cuando sea muy viejita.... eso si lo que voy a hacer es quitarme mi hipoteca de una casa de tres dormitorios y comprarme algo que pueda pagar sin tener que mediar con el banco... estoy harta de hipoteca asi que ahora solo lo que pueda pagar con lo que tengo .... asi mi casa siempre sera mia no del banco.... lo que deberiamos aprender todos los españoles es a vivir con lo que tenemos en el bolsillo y no de apariencias y ademas guardar algo como la fabula de la hormiga para cuando no haya que puede venir y no es tan raro ...yo llevo siete años sin vacaciones y a cambio las trabajo para guardar un poco tambien .... ya tendre tiempo de viajar despues.... vivir tan al dia solo nos tendra quemados.... un beso virtu y sin rencores contra mi por el comentario...
11 de diciembre de 2007 a las 15:44.  

Anónimo:
A Virtudes, respecto al anterior comentario, si la pensión es ridícula aquí, puede ser muy sustanciosa en otro pais, lo que ha hecho muchos jubilados europeos, a residir en otros paises como España y disfrutar de su jubilación. Yo estoy esperando a jubilarme para vender mi casa, que gracias a Dios es muy golosa, y con la pensión pienso vivir en llegar a un pequeño paraiso...y comer perdices
20 de diciembre de 2007 a las 13:59.  

O. B.:
La verdad es que la historia no tiene desperdicio. Me gusta aunque me pone los pelos de punta. Espero acabar mejor que Pepita, seguro, porque su perdición fue asociarse con Pepito. Lo más dramático no es la pasta que pierde, sino quien se queda con el piso. Saludos
24 de enero de 2008 a las 19:20.  

Alutis:
Hola nuevamente Alberto,
Creo que me despedí sobre las 03:00, pero son las 04:21 y sigo por aquí. He cometido el error (por fortuna) de fisgar en tu artículo "Pepita Nuncabaja". Pero que bueno es !!
Te repito lo mismo que mi comentario anterior (en otro artículo), pero con mayúsculas. En este caso la satisfacción ha sido mayor, por poder disfrutar al mismo tiempo de un artículo igualmente admirable, por parte de José García Montalvo.
Un saludo y hasta pronto(y esta vez me voy a dormir)
10 de febrero de 2008 a las 04:31.  

Aldous:
El escrito ha ganado con el tiempo, Pepita se recrea y actualiza en el discurso del reloj.¡Chapeau!
26 de febrero de 2008 a las 17:41.  

Juancho:
¿Hipotecas al 5 o al 6%? ¡Qué gozada! Hace 16 0 17 años (mi primera casa), al 14%. Yo también me casé con una pepita: casa de 96 m2; a los 6 años, adosado de unos 200 m2 y mini-jardín, pero como no le gustaban los vecinos, iba a por chalet más independiente, con vistas a un asalto a piso-que-te-cagas en Madrid. Entre el adosado y el chalet todo se fue al garete (divorcio); ahora tengo 1/3 de 560 € de hipoteca (acuerdo) y 560 € de alquiler por una solución habitacional (40 m2)+ 700 € por el chaval (eso si no surje ningún imprevisto de ropa, libros o viaje de él -sí, ya se que no estoy obligado, pero ...-). Cada vez entiendo más el alquiler, y sí, seguro que a alguien hago rico, pero a mi también me pagan por alquilar mis capacidades durante 7 horas cada día. Y si no alquila, no gana.
15 de marzo de 2008 a las 11:37.  



© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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