28 de marzo de 2002
Guillem Martínez, o cómo hacer el ridículo en los medios
Acabo de leer El huevo de la lagartija, la reseña de una página entera que Guillem Martínez dedicó a Gárgoris y Habidis en Babelia, el suplemento cultural de El País.

Creo que nunca he leído algo más ridículo, tendencioso y falto de valor. Durante todo el texto este muchacho va desgranando topicazos pseudoprogres que intentan refutar el libro de Sánchez Dragó, aparte de llamarlo continuamente "Sánchez", cuando él nunca firma así.

El estilo de este tío se basa en cosa como esta:
en su día, el libro supuso la (re)fundación de un modo de fabricar cosmovisión, ensayo e historia -siempre española, sobreactuada y mítica; como el pasoboble- que en los setenta ocupaba el lugar que le correspondía, marginal y emitida por pollos que jamás ligarían un sabadete si iban de ese palo.
No sé si eso de "siempre española, sobreactuada y mítica, como el pasodoble" se lo ha copiado a Umbral, pero eso es hacer tiro al blanco con los adjetivos, quizá con suerte se acierte en alguno. Me supongo que eso de ligar los sábados lo dice en alusión a lo mucho que ligaron sus jefes de ahí de El País en aquella lejana época de la Transición, pero creo que no tiene nada que ver con la literatura.

Luego sigue el chaval:
que tiende a ver todas las identidades peninsulares -salvo una- como un invento modelno
No es una errata, el tío escribe "modelno". Tenemos que suponer aquí que su postura, que ya me hastiaba en primero de carrera, hace ocho años, sigue siendo "moderna", mientras que cuestionar los micronacionalismos españoles es ser "reaccionario" (que es una palabra que a ellos les gusta mucho).

Ayer precisamente le hicieron una entrevista a Sánchez Dragó en La 2 y se despachó a gusto con este pimpollo. Sobre todo no entendía qué pintaba Norma Duval en el artículo:

Por otra parte, sus participaciones en medios tienden a producirse en uno de los dos grupos estéticos de empresas de comunicación que disponemos en esta sala. En toda esta descripción caben todos nuestros intelectuales. Y Norma Duval.

El único momento en el que habla un poco de literatura es cuando dice que el libro "tuvo una venta lenta pero mantenida". Cuando un libro tiene una venta lenta y mantenida suele ser porque es bueno, al contrario de lo que pasa con los premios Planeta. Gargoris y Habidis ha vendido casi medio millón de ejemplares a día de hoy, y son cuatro tomos.

El artículo de Guillem Martínez viene a demostrar la decadencia de esa progresía española, adepta al grupo PRISA, que todavía sueña que es la más moderna y que es la que más ha follado (como él mismo dice en el texto). El ataque más fuerte al libro parece estar en su antisemitismo, que no me queda demostrado porque el estilo de este periodista consiste en la dispersión demencial de metáforas y frases hechas que no me dejan entender lo que quiere decir.

Si en El País querían atacar el libro, más les hubiera valido contratar a un crítico serio y no poner a este impresentable en la arena del circo a que haga el rídiculo de esa forma.

Estas son las cloacas a las que ha descendido la "crítica progresista" española, después de pasarse años encumbrando a escritores porque votaban al PSOE o atacando a otros porque tenían más talento que sus amigos. En las cátedras universitarias todavía colea este tipo de crítica, que a día de hoy consiste en fumar en clase y hacer gracietas de sexo, tipo Lo + Plus.

Creo que El País va a tener que seguir regalando sus ejemplares en las universidades porque los jóvenes españoles no van a estar dispuestos a pagar por basura como esta, teniendo en cuenta que es cada vez más fácil conseguir buena literatura por poco dinero.

Y a todo esto, lo que digo yo, querido Guillem Martínez, es que ¿después de todos los cañazos que te deben de haber dado, no te ha entrado el gusanillo de leerte el libro?

16:09:00 ---------------------  

2016 en Denia (Alberto Noguera)
El implacable retrato del desencanto y la corrosión de las ilusiones en la España de principios de siglo.
Comprar por 3,59€ en Amazon.


© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


Leer los archivos

Entradas destacadas:
Pepito Relámpago - Pepita Nuncabaja - Seis meses en meetic - Etapas de la burbuja