3 de enero de 2002
Un año de columnas en Multitextos
Hace un año que empecé las columnas en MTX y quizá sea interesante hacer algunas recapitulaciones:

hace un año esta página tenía cerca de tres visitas diarias, estaba diseñada con Java y Flash y el color de fondo era el negro. La mayoría de publicaciones serias ya estaban disponibles, y el foro tenía unos cuantos mensajes.

Durante este tiempo siempre he intentado ser crítico con las empresas chapuceras y no atacar directamente las páginas personales, aunque he sufrido ataques de ciertos sectores reaccionarios de esta chapuza nacional que es la web española.

He aprendido con el tiempo que realmente lo importante en la web es la frecuencia de actualización. Tuve un blog durante unos meses, aunque ese sentimiento de "comunidad" pronto me hastió y preferí seguir mi camino, como hice desde el principio.

Estas columnas empezaron como imitación de las editoriales de los periódicos, para pasar a parecerse más a lo de Nielsen. Pero, por alguna razón, ya no leo a Nielsen, y, después de dejar el blog, esta columna debería de llenar el hueco que queda.

Una cosa que he cambiado es la entradilla nielseniana. No habrá ya más entradillas de esas, porque el tono de la columna es ensayístico, de opinión, no de información, y la entradilla la hace parecer sentenciosa.

Este año tengo intención de escribir más columnas que el año pasado, aprovechando que ya no tengo que maquetarlas a mano. También tengo previsto iniciar una serie de artículos sobre literatura española, porque hace tiempo que no se habla de literatura aquí en MTX y creo que hace falta retomar ese tema.

En cuanto a la usabilidad, realmente si algo he aprendido es que España es el país más reticente a ella, los anglosajones están muy por delante de nosotros y no creo que se puedan cambiar los esquemas mentales de la gente hasta que no aparezca un gran libro sobre el tema aquí en España. Pero, lamentablemente, me parece que la gente que trabaja (o hace como que trabaja) en usabilidad en España es completamente incapaz de hacer eso.

Uno de los artículos más duros que he escrito es el de Brandmedia.com, y no recibí ninguna queja de ellos. Supongo que porque saben algo de publicidad y marketing y saben que andar llorando es lo peor que puedan hacer. Lo mejor es aparentar que estás por encima del crítico y callarse, lo mismo que si se hubiera criticado a Microsoft. Espero, de todas formas, que para este nuevo año cambien la web y pongan fotos mejores que unos zapatos.

Otra columna dura fue la de El atraso de Barcelona en la carrera tecnológica, que provocó airadas críticas en ciertas webs barcelonesas. Realmente, espero que Barcelona supere pronto el periodo postolímpico y postDreamTeam y empiece ya de una vez el nuevo siglo. Tengo apellido catalán y hablo catalán en mi casa, así que no creo que sea sospechoso de anticatalanismo.

No faltó tampoco polémica con El fin de los milagros/estafa en Internet, una columna que hizo que el dueño del rincón del vago me enviara unos cuantos mails diciendo que eran gente honrada y trabajadora. No sé si todavía tendrán esas seis mil visitas que dicen tener, pero a este paso las nenas que enseñan el ombliguito en sus blogs tendrán más visitas que ellos.

Otra interesante polémica ocurrió con motivo de una columna que en principio pareció pasar inadvertida: Utilizaciones perjudiciales de JavaScript, un articulito que escribí de memoria un domingo por la tarde con una única interrupción para comer un paquete de palomitas de microondas, y que fue plagiado así como si tal cosa por alguien que antes se había permitido el lujo de llamarme iluminado. El cabreo que agarré fue considerable, y, como siempre, andaba una chica de por medio que me hacía sentir culpable de ser tan agresivo. Al final dejé correr el tema, ahora ni los diseñadores utilizan JavaScript, porque no les gusta programar, y los programadores lo encuentran demasiado simple, así que creo que es un lenguaje a extinguir.

Pero quizá la única vez que he considerado la posibilidad de pasarme por el trabajo de alguien para partirle las narices fue con la columna Planetacondon.com, después de recibir dos mails de dos "profesionales" que pretendían que yo no escribiera porque ellos perderían clientes. Antes de eso uno de ellos había sido invitado a la televisión y no había sido capaz más que de tartamudear chorradas. No sé con qué perdió más clientes. Los amigos del planetacondon, de todas maneras, me hicieron caso y aligeraron el peso de la web. No he pasado más para ver si han mejorado otras cosas, pero creo que si no espabilan saldrán otras tiendas y los barrerán del mapa.

Estrategias de promoción que fallan en la web fue también un artículo bastante duro que no encontró respuesta de nadie. Seguramente porque los mismos implicados estaban de acuerdo conmigo y se encontraban en proceso de reestructuración. Aunque ahora es quizá una de las columnas que cambiaría, porque las cosas no son tan simples como las pinto ahí.

La columna sobre Napster: Napster y el fraude de ley vino a decir algo que supongo que todos tenían en la cabeza, aunque todavía habia gente que defendía Napster como medio de difusión. Hoy en día parece que los 40 principales y sus secuaces han hecho que utilizar Napster o Audiogalaxy sea de mal gusto.

La única vez que he escrito una serie de artículos han sido los de ¿Por qué la web no funciona?. El motivo es que tenía un nuevo sistema de publicación de columnas en Perl y quería probarlo. Ahora ese sistema ya lo he tirado a la basura. Realmente es una serie que divaga bastante y podría haberse escrito en un solo archivo, pero tiene un tono más novelesco que las otras, intenta combinar la historia, la tecnología y la sociología en un tono distendido. Por ahí va mi próxima novela.

Otras columnas han pasado sin pena ni gloria, aunque la titulada Aún existen las clases sociales sigue teniendo sus buenas veinte visitas semanales, sobre todo de Google.

Y bueno, el balance de este año, con treinta y ocho columnas, es positivo, aunque creo que he ido sufriendo un proceso de desengaño paulatino.

Este año 2002 espero que sigamos investigando juntos modos de expresión en la web. Sólo me queda dar las gracias a todos los que me leéis, sobre todo a los que se han abonado a las actualizaciones.

16:15:00 ---------------------  

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© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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