2 de noviembre de 2018
La victoria de Bolsonaro
Tenía ganas de hacer un artículo sobre la victoria de Bolsonaro en Brasil y al final voy a hacer un comentario más bien breve. Obviamente, estoy contento con su victoria y pienso que va a ser buena para el país. Parece que por allí ha habido alguna gente que ha estado leyendo mi librito sobre mi visita y parece Bolsonaro haberme escuchado. En ese libro, digo lo siguiente:
La perdición de Brasil puede ser la bonhomía, el mirar para otro lado. Es una paradoja que allí donde las personas son más amables se produzca la delincuencia más desbocada. Si yo tuviese que arreglar Brasil, lo primero, antes que dar dinero a nadie, sería forzar el cumplimiento de la ley. Esto tendría que hacerse entrando con el ejército hasta el último rincón, selva incluida, y pasando por el garrote a toda la turba de maleantes. Si hay cada año más de 50.000 homicidios intencionados, esa misma cifra pero de ejecuciones de criminales acabaría produciendo menos muertes en total, y sobre todo menos muertes de los inocentes. Pero en Brasil echan tierra y miran para otro lado.
Y me alegro de que ya la gente se haya cansado de mirar para otro lado. Ha llegado un punto en el que no se puede salir de casa a según qué horas, en el que ser atracado se considera algo normal. En las favelas mandan las mafias, no dejan a la policía entrar. Puede parecer raro que un candidato se presente a unas elecciones diciendo: "Hay que matar a dos o tres mil", pero es la pura verdad. Esta gente se va a defender por las armas, porque son paraestados, y si no se les somete por las armas no hay un estado de derecho en condiciones. La favela la usan para refugiarse después de delinquir, ni tan siquiera se molestan en sacarse una partida de nacimiento. Son gente que oficialmente no existe.

Bolsonaro tiene que entrar en todas partes, y tiene que decir: ¿dónde está la licencia de construcción, escritura y cédula de habitabilidad de esta casa? Y si no tienen nada, la chabola se tira abajo. Hay millones que no trabajan porque les gusta más estar bailando y delinquiendo. En algunas favelas se subastan niñas para ser violadas, se venden armas, entran dos turistas despistados y los descuartizan igual que a Khashoggi. Brasil está ahora mismo en 30 asesinatos por 100.000, la tasa más alta de su historia. Es decir, que de cada 3.000 personas una va a caer asesinada cada año. Hombre, yo creo que es hora ya de que las armas estén del lado de los que trabajan, no sólo de los criminales.

Así que el entramado progre y socialdemócrata se va desmantelando por fases. Veo que va a ir mejorando el Cono Sur: Piñera, Macri, Bolsonaro. Pronto nos tocará el turno aquí.

16:34:14 ---------------------  

El País de Loix (Alberto Noguera)
El relato de mis vivencias en el Mundo Igualitario y la sociedad de los andróginos.
Comprar por 3,52€ en Amazon.


© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


Leer los archivos

Entradas destacadas:
Pepito Relámpago - Pepita Nuncabaja - Seis meses en meetic - Etapas de la burbuja