22 de mayo de 2016
A quién votar
De cara a las elecciones de junio estoy pensando a quién votar. Ciudadanos ya no es para mí una opción. Entonces, esto es lo que ahora mismo tengo para elegir:
  1. Frente Popular:
    Comunistas y neobolivarianos unidos en un discurso antisistema. El pacto de los botellines abre una vía para alcanzar el Gobierno al PCE, el partido de una buena feminista como Dolores Ibárruri:
    "Si en época normal hay un adagio que dice que es preferible absolver a cien culpables a castigar a un inocente, cuando está en peligro la vida de un pueblo, es preferible condenar a cien inocentes antes que el culpable pueda ser absuelto."
    Mundo Obrero, 12 de agosto de 1937.
    Han fichado ya a Gordillo y Cañamero.

    Ahora IU no sólo va a darle a Podemos un millón de votos sino unas infraestructuras de partido clásico, más a pie de calle, que Podemos no tiene. Con esto, le será más fácil ir ganando votos.

  2. PSOE:
    Controlado por la señora de los once años de universidad, queda claro que va a ser descabezado inmediatamente tras las elecciones para propiciar la Gran Coalición. Esto significará a medio plazo el final del partido, cosa que poco importa a quien defiende su sillón de hoy para mañana. La señora Díaz mantiene su cargo por el apoyo de Ciudadanos, y así va intrigando para extender ese pacto a nivel nacional, por más que no se tengan escaños ni el apoyo del electorado.

  3. PP:
    El partido de la derecha senil ha quedado especializado en la defensa de las pensiones. Usa la deuda pública y los impuestos más altos del mundo para irlas pagando, cargando la factura a los esclavos que han visto sus salarios bajar a la mitad. Pretende continuar los recortes en sanidad y educación con tal de no tocar las suculentas pagas, de 120.000 millones anuales, que reparte a sus votantes.



  4. Ciudadanos:
    Partidillo pequeño, veleta y cobarde que se vio aupado por los vientos favorables y que nadie sabe lo que va a hacer. Puede pactar con cualquiera, firmando cualquier papel que le pongan delante, puede renunciar a todos los puntos de su programa si una encuesta les viene mal dada. Es como ir a votar en blanco y esperar que el principio de la pela és la pela le diga hacia qué lado se ha de decantar.
Mirad, cuando se anunció el pacto de los botellines, pensé una cosa: aquí hay un Frente Popular montado a la desesperada, y de ahí se derivan dos posibilidades:
  1. Los votantes del ala derecha de Podemos saltan al PSOE, por rechazo de lo que ha sido en España el comunismo. El PSOE remonta y el bloqueo sigue. Esta posibilidad era la que yo consideraba más probable.

  2. Los votantes del ala derecha de Podemos se quedan donde están, contentos de tener más fuerza, e incluso parte del ala izquierda del PSOE se acerca al "voto útil" comunista, anticipando el sorpasso. Esto Iglesias lo ha intentado por falta de otra opción, porque en el fondo pensaba como yo, pero ha vuelto a tener suerte.
Lamentablemente, la encuesta de El País de hoy avala la segunda posibilidad. Esto significa, como bien se indica en el editorial, que vamos a un proceso de polarización.

El espectáculo que hemos vivido en esta fallida legislatura sólo se explica por el egoísmo de los políticos, su preocupación por el reparto de sillones y la incapacidad para tener un mínimo sentido de Estado. Empezando por Rajoy, al que todo se la suda mientras él no se tenga que marchar.

Por tanto, de la corrupción hemos pasado al bloqueo. Del bloqueo vamos a la polarización y de la polarización vamos a ir a la confrontación. Esto ya estaba en marcha con las manifestaciones callejeras, que al final iban ya a base de adoquinazos a la policía, y se paró a la espera de las elecciones.

No hay un culpable ni otro culpable. Hay una crisis de valores que ya causó la crisis económica y que ahora está causando la crisis política. Es la miseria y la falta de proyecto vital lo que va a empujar la polarización. No creo que se pueda hacer nada para evitarla, salvo un harakiri tipo cortes franquistas que veo imposible.

Hace ya dos años escribí esto:
Esta II Restauración está siendo un calco de la primera y va a terminar como la primera, con un Frente Popular y un proceso parecido al del 36.
Recuerdo que unos días después vi en la tele a Jesús Cintora preguntándole a uno: "¿y qué te parece ahora que dicen algunos que volvemos a la Guerra Civil o no sé qué?". Y se rieron básicamente de esta afirmación.

El camino del 36 se hace en tres fases: polarización, confrontación y revolución fallida. Primero hubo una radicalización política en la izquierda, que forzó la aparición de Falange Española. Luego empezó el pistolerismo, con unos 40 asesinatos políticos diarios. Luego vino el intento de golpe, el intento de revolución y la guerra en sí.

En todo momento, era la izquierda la que iba tirando primero hacia su lado, y la derecha reaccionaba como podía. Quienes sustentaron el golpe en sus inicios y reprimieron la revolución en el Norte fueron los requetés, jóvenes reclutados directamente por la Iglesia en las sacristías. Sin los boinas rojas, que llegaron a más de 60.000, no hubiese Franco podido resistir ni dos meses. Los requetés antes de la guerra ni estaban organizados ni hacían ruido, eran algo anacrónico del XIX. Los Jesús Cintora de aquel tiempo también decían: "tranquilos, esto está chupado, el Ejército no va a hacer nada, los fusilaremos".

Ahora mismo estamos en la fase de polarización. Claro que no es seguro que vaya a venir la confrontación, aunque conatos muy serios hemos tenido hace poco. Si llega esa confrontación, será porque alguien intenta impedir el triunfo del Frente Popular o porque el Frente Popular entiende que la vía democrática es fraudulenta, que hay chanchullo y que los resultados no tienen legitimidad.

Si hay una Gran Coalición, ya os adelanto que Iglesias va a decir que hay una "estafa democrática" y que hay que tomar las calles. Si en esas calles acaba habiendo muertos, Cintora dejará la risita. La violencia no llega de un día para el otro, es una olla que se va calentando. Primero cae uno por aquí y otro por allá, luego se va la gente acostumbrando hasta que va perdiendo el miedo. Desde las pancartitas de "sonría policía" hasta los adoquinazos apenas hubo un par de años.

La recuperación no creo que llegue al rescate de la crisis política. Primero porque la confianza se ha perdido y eso no se compra con dinero. Y luego porque es una recuperación basada en deuda pública, lo que aboca a más recortes. No hay futuro para la juventud española, entre otras cosas porque su educación logsista ha sido nefasta y no son integrables laboralmente, pero de esto le echarán la culpa al capital, a la "casta" y al PP. El PP intentará seguir su camino de recorte de libertades y autoritarismo, lo que no creo que ponga mejor las cosas.

Todo esto se acelerará mucho si hay sorpasso. De la falta de inteligencia y exceso de poder de Susana Díaz podemos temernos lo peor. Tampoco Sánchez va sobrado de materia gris. Esto facilita a Iglesias ir medrando, aprovechándose de todos. Si hubiese entrado Madina, ahora mismo no estábamos hablando de nada de esto.

Las élites que han manejado la situación han sido completamente incapaces. Colocaron a Sánchez, financiaron a Rivera, manipularon las televisiones, todo para nada. Ni tan siquiera son capaces de quitar a Rajoy, que hace tiempo ya que sobra. Yo creo que no saben qué hacer.



13:21:37 ---------------------  

2016 en Denia (Alberto Noguera)
El implacable retrato del desencanto y la corrosión de las ilusiones en la España de principios de siglo.
Comprar por 3,59€ en Amazon.


© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


Leer los archivos

Entradas destacadas:
Pepito Relámpago - Pepita Nuncabaja - Seis meses en meetic - Etapas de la burbuja