12 de mayo de 2015
El error de Pepephone
Me duele tener que decir esto, pero me temo que mi OMV preferido ha estado cometiendo en los últimos tiempos unos errores que lo pueden llevar al decrecimiento. Estoy hablando de Pepephone, operador que yo pensaba que nunca iba a abandonar pero que posiblemente tenga que cambiar por los problemas de cobertura que ahora tengo. Problemas que, en mi opinión, no se van a solucionar.

Empezó todo con cartitas de Pepephone hablando de un desencuentro con su operador de base, que era Vodafone. Yo, que he sido cliente de Movistar, Vodafone y Jazztel, no entendía muy bien la pelea, dado que de los tres la compañía inglesa ha sido la que más confianza me ha dado. De Movistar no quería ni oír hablar, mientras que Jazztel prestó un servicio correcto pero fue un puro taladro publicitario.

Para Pepephone, el retraso en el servicio de 4G era suficiente motivo para cambiar, sin consentimiento de sus usuarios, la red de Vodafone por la de Movistar (previas negociaciones con otro OMV que les subcontrataría a su vez la red de Movistar). Y esto se tenía que hacer reenviando tarjetas SIM a todos los usuarios sin excepción y obligándoles a una migración no solicitada ni acordada. Las tarjetas SIM se echaron en los buzones como carta convencional, sin entrega en mano, firmas ni nada.

En mi caso, la dirección de la urbanización en la que vivo no podía ser apuntada en las casillas de "calle", "número" y "puerta" que tenía Pepephone en su formulario, de modo que llamé para que se actualizase la dirección. Pero cuando llamé me informaron de que ya habían sido enviadas las SIM, si bien podían hacer un segundo envío cuando yo lo solicitase. Esperé y finalmente el cartero acertó con el buzón. Cambié mis tres SIM y pasé a tener, como reconoce la propia Pepephone, una cobertura claramente peor, más lenta y con cambios continuos de red que consumen la batería (algunos han llegado a hacer pruebas al respecto).

Ahora se encuentra Pepephone un poco como Susana Díaz: quienes lo apoyaron anteriormente no lo quieren ni ver, y aquellos de quienes necesita la ayuda tienen intereses contrapuestos a los suyos. Se encuentra básicamente en manos de Movistar, la empresa de Iñaki Urdangarían, cuyas prácticas con los consumidores demasiado bien conocemos. Y se supone que le darán a un OMV parasitario acceso preferente a su red y se quedarán sentados viendo cómo los clientes pasan al otro lado. Y esto teniendo en cuenta que Movistar ya tiene un OMV propio llamado Tuenti (al que presta tan mal servicio como a Pepephone).

Y escribo esto pensando en aquellos profesores que explicaban en sus MBA la estrategia comercial de Pepephone como ejemplo de éxito. Hace falta explicar ahora los garrafales errores de Pepephone como ejemplo de estrategia nefasta, y como ejemplo de que no sólo de marketing se puede vivir.
  1. Se decide una migración masiva y obligatoria al operador más odiado por los usuarios, por el único motivo del 4G, sin consultar al usuario cuánta importancia da al 4G. Yo, desde luego, no le doy ninguna. Para mí Vodafone daba buena cobertura y velocidad, no estaba pidiendo más ancho de banda. Si algo ahora mismo me falta en el móvil es más duración de la batería, algo que a lo que el cambio de Pepephone perjudica más que ayuda.

  2. Se va a caer en manos de una empresa dirigida por aquel que decía "la inteligencia está en la Red y las redes son nuestras", con un consejo de administración históricamente plagado de políticos, sin faltar el inevitable Rodrigo Rato. No se ofrece la opción a los usuarios de cambiar voluntariamente, no se pasa a ofrecer la opción de dos redes distintas, se corta con Vodafone con orgullo y soberbia (que es lo que transmitían los e-mails), haciendo muy difícil el volver atrás.

  3. Se pregona luego a los cuatro vientos que su servicio es peor, que es una mierda, que van los móviles mal, que nos están timando a todos por culpa de su estupidez.
Con todo esto, a mí sólo me queda volver por mi propia cuenta a Vodafone si sigue el puteo de Movistar. De entrada, ya me molesta éticamente ser cliente, aunque indirecto, de Movistar. No quiero que ninguno de mis euros o céntimos lleguen al sueldo de Alierta. Si Pepephone quiere competir de igual a igual con los grandes operadores, superarlos y arrumbarlos, hablarles con chulería y ponerlos de rodillas, sólo tiene que lanzar su propio satélite y dejar de llamar a puertas ajenas. Mientras tanto, tiene que entender que está en casa de otro y que de sus buenas relaciones con ese proveedor depende la suerte de su empresa.

11:09:31 ---------------------  

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