26 de marzo de 2014
Mi opinión sobre Suárez
Se ha volcado toda la II Restauración en el entierro de Suárez, cerrando filas los nostálgicos del consenso. Todo el mundo ha dado su opinión sobre Suárez. ¿Cuál es la mía?

Para mí Suárez fue un hombre débil zarandeado por todas partes y apaleado por sus mismos correligionarios.

Me sorprendieron las palabras de Fernando Ónega en una reciente entrevista: Suárez se descomponía ante una mala mirada en el coche de al lado, o ante algún maleducado que le negaba la mano en misa. Todo su aparato externo era debilidad interna. No estuvo a la altura del momento histórico y tuvo la Transición que ser parcheada con Calvo-Sotelo, justo en el momento en el que todo el Estado se le caía encima con tricornio y pistolón en mano. Fue un precursor de Zapatero en su trayectoria errática, en su escasa formación de base y en su continua improvisación, aunque a diferencia del leonés creo que Suárez era un hombre intrínsecamente bueno que quería al pueblo español.

Los errores cometidos por Suárez se resumen en hacer siempre las cosas a medias. De esos errores, yo destacaría tres:
  1. El "Estado de las autonomías" fue una solución cobarde, híbrida e indefinida que dejó los problemas para más tarde. Esto rápidamente hizo que la estructura del Estado estuviese en permanente negociación, lo que propició un gran protagonismo de los partidos nacionalistas. Fue un traje barato y parcheado que rápidamente se quedó pequeño. Para mí esto se resume en el sintagma "nacionalidades y regiones", que es un poco como decir "los de izquierdas que lean la palabra izquierda y los de derechas que lean la palabra derecha". Esto significó gasto, solapamientos, despilfarro y diputadillos de segunda por toda la Península. Al final todo humo. España es ahora mismo un Estado centralizado por cuanto el dinero de unos va a beneficio de otros, y mientras eso no se arregle nada se ha hecho.

  2. La glorificada Democracia de Suárez no cumple con el principio democrático básico de separación de poderes. El Senado no tiene contenido alguno, es un cementerio de elefantes para barrigas agradecidas. El poder legislativo y el ejecutivo están amancebados en una única persona, que extiende normalmente sus sucias y corruptas manos hasta el poder judicial a través del CGPJ, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional. Este hecho, que parece un formalismo, es lo que ha propiciado la desbocada corrupción que hemos sufrido durante todo el periodo. La impunidad de los mangantes ha sido total.

  3. Suárez, como todos los que impulsaron la Transición, fue un gran ignorante de la Economía. El tardofranquismo fue dirigido por tecnócratas cercanos al Opus Dei que eran grandes estudiosos. Todo se hacía siempre con un plan, optimizando cada peseta. Con Suárez, tal y como se chocaban las manos con el "buen talante", también se firmaban los cheques. El gasto se descontroló, el paro se triplicó (en cuatro años lo pasó del 5% al 15%), la industria se desmoronó y la inflación pasó del 20% por su continuo uso de la maquinita. Estos problemas se han ido parcheando pero nunca se han llegado a solucionar, cada solución ha ido empeorando el problema hasta la ruina actual.
Y actualmente, en perspectiva, la obra de Suárez se ve como un tobogán hacia el infierno. Nací tres semanas después de que el Rey lo nombrase presidente, aquel caliente verano del 76. A veces paso por el hospital en el que nací y me imagino aquella noche de agosto, casi a las dos de la mañana. Cuántas ilusiones, cuántas esperanzas, cuántas fantasías. Todo fue un espejismo, una falla bonita por fuera y hueca por dentro, que ardió a principios del siglo siguiente. Mi generación se enfrenta a una lenta decadencia, en un contexto de invierno económico y fracaso vital, con la factura de la juerga democrática aún por pagar.

Es opinable si Suárez fue mejor o peor que Zapatero, pero la situación de la que partía era óptima, sin endeudamiento, con el motor industrial a pleno funcionamiento y con todo el poder en sus manos. El Tahur del Mississippi realmente no dio la talla, pero le deseo que descanse en paz al lado de su mujer, nadie merece sufrir tanto. No me cabe duda de que ante todo fue un hombre bueno.

11:59:51 ---------------------  

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© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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