28 de junio de 2010
Memorias Periodísticas IV
Qué lejano parece ahora el año 2002. Qué Navidades más felices. Cambiamos a euros el poco suelto que teníamos, sacábamos el pecho triunfante, la mirada al horizonte, el paso firme y los huevos de oro. Cuánta necedad se acumulaba en cada uno de los ciudadanos.

Recuerdo que en la prensa salmón empezaron a hablar de una "burbuja inmobiliaria". Yo lo vi completamente claro y pensé que tras la burbuja tecnológica se nos venía encima otra mucho más paleta y voluminosa. Recuerdo también que una tarde de aquel invierno abrí el periódico y vi el IBEX a 5.500 puntos. Pensé en comprar y se lo comenté a la "coordinadora". Me dijo que me dejara de líos, que yo no entendía de esas cosas. Ahí me entraron más ganas aún, porque sabéis que siempre hago lo contrario de los tontos, pero ¿qué coño iba a comprar? No tenía más que 800 euros en mi cuenta.

Pero lo bueno de aquel invierno fue que me estrené como periodista deportivo, especialidad deportes del Motor. Me pusieron en uno de los mejores sitios de la redacción, en una especie de apartado con un ventanal detrás y unas estanterías con la colección entera de las revistas Motociclismo y Solo Moto. Viniendo de la economía y con mis gafas de pasta, todos pensaban que no tendría ni puta idea. Y yo, en mi ingenuidad, pensaba que cuando demostrara que sí que tenía idea me iban a respetar más.

El trabajo del redactor del motor, aparte de cubrir competiciones, era rellenar el suplemento del "motor", que eran publirreportajes de coches con los que se trincaba un dineral en publicidad de las marcas. Este suplemento era algo estratégico para el periódico. Había un comercial dedicado a él por entero más el director comercial, que casi no hacía otra cosa.

Tal y como me explicó el director comercial, el equipo funcionaba de la siguiente manera: los comerciales "trabajaban" los concesionarios, trataban con los gerentes, probaban los coches y luego había un "machaca" que rellenaba las páginas. Sobre todo les gustaba a estos comerciales probar cochecitos, se los dejaban con el depósito lleno una semana, seguro a todo riesgo, y los iban utilizando. Luego venían, me contaban cómo iba el coche y yo escribía la "prueba" a doble página con fotos que ellos mismos habían hecho.

El trabajar los concesionarios para ellos era hacer amigos, pelotear a la persona adecuada. Esta es una de las cosas más lamentables de España, esa incapacidad para separar los negocios de la pseudoamistad. Y esa candidez para dejarse "trabajar".

A mí aquello me parecía muy cutre y me quejaba. Ahora no me quejaría, simplemente compraría un temario de oposiciones, trabajaría lo mínimo y cuando tuviese el otro empleo me largaría.

Pero no todo fueron sinsabores, hubo buenos momentos. Una vez les dejaron un Ford Mondeo con seis cilindros y 220 CV de gasolina. Creo que debieron de pensar que era mucho gasto de combustible y me lo pasaron a mí para que hiciese yo la prueba. Aquello sí que era una maravilla, de marcador en la autopista cogí hasta 255. Lo llevé una tarde casi hasta Teruel, y luego el fin de semana estuve por la Marina Alta haciendo el loco. Dejé en ridículo a varios fantasmitas que creían que su TDI tiraba. Si tuviese que escoger un recuerdo de los felices años 0 sería aquella noche de sábado en la que subí a mis amigos en aquel cochazo, con tapicería de cuero blanco, y nos fuimos por ahí a fardar. La vida era un videojuego. Yo no sé cuántas rayas continuas pisamos, espero que los delitos hayan prescrito.

Me dejaron otra vez un Ford Fiesta del modelo nuevo. El cochecito la verdad es que me gustó, era manejable y ciudadano pero tenía un buen comportamiento en carreteras con curvas. El fin de semana se puso a llover y hacía un frío que pelaba. Fui con un amigo a echar unas fotos al cabo de la Nao, y me dediqué a ir pisando charcos como Carlos Sáinz. Salía el agua a diez metros de altura. Al final pisé un charco más profundo de lo normal, el coche empezó a irse despacito hacia un lado, el volante no me respondía y cuando tocaron las ruedas otra vez el asfalto tenía el volante tan girado que casi volcamos.

Pero eso no me arredró y al día siguiente quise ir a ver la nieve por la zona de Castell de Castells hasta Alcoy. Al principio había carriles, luego nieve prensada y a partir de Fageca más de un palmo de nieve fresca. Sin cadenas ni nada, me patinaba el cochecito en las cuestas. Luego aprendí a hacerlo deslizar y cogía las curvas cruzándolo y sin quitar gas. Adelanté incluso a unos cuantos. En un pueblo se me quedó atrancado y pensé que no salía. Estuve quitando la nieve con las manos, metiendo cartoncillos en las ruedas delanteras, hasta que lo pude sacar y creo que ya no frené más en los 90 km. que quedaban hasta casa.

Otra vez me di cuenta de que podía yo también llamar a los concesionarios y me dejaban los coches a mí. Pedí un Focus RS con 170 CV y me pegué otro fin de semana salvaje. Este estaba preparado ya en plan deportivo, con los pedales de aluminio y el cambio de seis marchas.

Ya en la primavera, me invitaron a un viaje organizado para probar el Ford Fiesta. Esto era en plan excursión de ejecutivos. Creo que hicieron tres rondas en los viajes: ejecutivos, periodistas A y periodistas B. Yo era el último de los periodistas B, pero la gente de prensa de Ford Almussafes se portaba bien con nosotros.

Viajé en Business Class hasta Madrid y luego otro empalme hasta Sevilla. Esto de la Business Class yo creo que es que hay una camarera que pasa por allí, porque los asientos eran igual de pequeños que los de turista. En Sevilla cogimos los coches que estaban allí aparcados y fuimos a hacer una excursión por toda la provincia. Comimos luego en el cortijo de los Domecq, me parece recordar, que tenía el tío una plaza de toros dentro de casa y cuadras de caballos pura sangre. Hasta salieron unas a bailar sevillanas. Otra excursioncita más y paramos en el Hotel Alfonso XIII. Cenamos a todo lujo en un restaurante y me eché a dormir en aquella cama gigante, con el colchón demasiado blando. El desayuno luego fue del tipo bufet, que tenías que levantarte a por él. Joder, yo en el hotel Alfonso XIII quiero que me lo sirvan, al menos igual que en aquel Premier Inn de Kilmarnock, que costó una cuarta parte y desayuné mejor.

El periodista de los años 0 era un ganso sobrealimentado, con una deleznable catadura moral y sin consciencia del desprecio que sentían por él los mismos que lo sobornaban. Yo me daba perfecta cuenta del tinglado, pero disfrutaba como un enano, porque lo cortés no quita lo valiente. También empezaba a intuir que duraría poco por allí.

En el circuito de Cheste hubo también un par de eventos, una vez probamos allí los mismos Ford Mondeo hexacilíndricos. A mí me tocó subir al presidente de Ford España y al arrancar me pregunta un compañero: ¿cómo ves el coche? Digo: muy bien, aunque el freno lo encuentro duro. Giramos la curva a ciento y pico y de repente estaban parados los demás. Pego un frenazo bestial y aún no estoy parado del todo cuando abren las puertas para bajar y me dice el presidente: "¿cómo decía, joven, le faltaba freno?" Y se largó descojonándose.

La otra prueba fue más cañera aún. Nos dejaron las motos que utilizaban los chavales en el Circuito Bancaja, con motorcillos de 50 cc. muy trucados. Me dejaron mono, casco, guantes y botas. Mientras nos vestíamos se me quedó mirando uno que iba de experto: "menuda pinta tenemos de pilotos". Me verían demasiado grandote, con gafas y algo gordo. Me subí y nos pusimos en plan competición. En la vuelta de clasificación me pasaron varios, no me conocía el circuito y ni me acordaba de ir en moto. Luego me acoplé en el carenado y me puse a sacar rodilla. Me piqué con un tipín que hacía posturitas, le metí el pasón del siglo en la curva 4, primero por el interior y luego cerrándole la puerta a la salida. Esto dice Dani Pedrosa:
"La curva 4 es la primera curva de derechas, así que los neumáticos siempre están fríos y es un punto en el que suele haber muchas caídas. Al salir de esa curva, en segunda velocidad, y casi sin dar gas, llegas a la curva 5, también de derechas."
Qué flipado que iba yo. Al Vespino aquel sí que había que darle gas. A partir de ahí tiré como un jabato, recuperando terreno y al final de la recta hice una apurada tipo Schwanz y pasé aún a otro. Llegué el 10 de 14 que corríamos. Si me dejan cinco vueltas más me meto en el podio. Y el ejperto de las pintas se había metido un leñazo y estaba allí explicando la jugada: "ha sido una hostia limpia".

Vino el verano y quería yo comprarme un coche nuevo, ahora que triunfaba en las pruebas de calle y en las carreras. Estuve tanteando un poco y decidí que me interesaba el Focus. Fui al concesionario y por ser redactor del periódico me rebajaron 600 euros y me avalaron el crédito, porque de entrada Ford Credit lo rechazó por mi contrato basura y mi exigua nómina. Y eso que eran 9.000 euros porque era un "seminuevo". Tenía el coche 34.000 km. y ahora tiene 136.000. Con él he ido a Santander tres veces, a Madrid, a Soria, a Portugal, he trabajado por toda la provincia, compañero de fatigas completamente amortizado y sin ninguna avería.

En cuanto al trabajo puramente periodístico, los deportes son lo más fácil que hay. De hecho, no se trata de conseguir información sino de venderla bien, con un sesgo literario. La información ya viene dada, todo el mundo la sabe y de hecho se ha fabricado artificialmente, porque el deporte es un espectáculo que tú te montas. Entonces, todo consiste en contar las cosas de manera que se exalte el populacho.

No daría mucho por mis obras maestras del periodismo del motor, aunque cubrí los eventos más importantes.

Lo mejor fue el Mundial de motos en Cheste. Aquello sí que fue un evento de categoría. Me vino a ayudar otro periodista de fútbol, que era muy buen tío, y los fotógrafos fueron a su aire.

Lo que más me gustaba a mí del circuito de Cheste era el espacio. Aquello no es periodismo urbano de taxi y sala de prensa, allí para ir de un box a otro coges el coche. Durante el GP obviamente no, porque está todo a tope de trailers de los equipos y de gente.

Creo que fue el viernes cuando me llamó el tío de Repsol para entrevistar a Valentino Rossi. Aparqué fuera y mientras iba caminando a su motor home me veo a un loco esquivando a la gente con un escúter y era el mismo Rossi sin casco. Luego nos metieron en un camión que dentro tiene sofás y una mesa para hablar con él. Los culturetas que por aquí se dejan caer dirán que las motos son pan y circo, etc. pero yo solamente he hablado en mi vida con un genio, y ese es Valentino Rossi. Lo primero que destaca de él es su CI: Rossi ve más que los otros pilotos, entiende mejor las cosas. Cuando tuvo los cojones de cambiarse a Yamaha y aun así seguir ganando, ¿cómo lo consiguió? Pues porque entiende mejor que los ingenieros cómo funcionan las motos. Creo que fue en ese año 2002 cuando no se cayó ni una vez en toda la temporada.

Estuvo con nosotros muy simpático, criticó a todo Cristo, dijo que Biaggi era malo de cojones, que Checa se caía demasiado, que en Honda se creían que las que ganaban eran las motos y no el piloto, y que él les iba a demostrar lo contrario. Yo solamente le pregunté qué pensaba hacer en los rallys (porque se había apuntado a correr uno) y me dijo que solamente probar la machina.

El gran amigo de Rossi era Melandri, iban los dos por ahí con revistas en la mano y comentando anécdotas. Yo a Melandri ya lo había entrevistado un día que estuvo de pruebas y me pareció un gilipollas.

Otro simpático era Álex Barros, que parecía un niño y yo creo que en cuanto a técnica sobre la moto estaba al mismo nivel que Rossi. Lo pillé subiendo a su roulotte y le pregunté si le habían ido bien los entrenos, y me dijo: "acabo de hacer el récord de la pista". Un gran tío.

Fonsi Nieto era también muy educado, en plan serio. Compartía el motor home con Rossi.

Muy diferente era Checa. Este tío, que apenas había ganado dos carreras en su vida, vivía en un inmenso trailer, mientras que entre Rossi y Fonsi ocupaban un camión que no era ni la mitad, y Barros una autocaravana vieja. Se debía de creer Mick Jagger o no sé lo que le pasaba. Se pasó años diciendo que las Yamaha no tiraban y creo que hasta convenció a la marca de que con sus motos no se podía ir más rápido, hasta que llegó Rossi y sacó a la luz la realidad: Checa es un tío que no sabe evolucionar las motos y que además se cae una de cada tres carreras.

En aquella de Cheste, de hecho, no llegó ni a salir, se empotró detrás de uno.

Me acuerdo también de Héctor Barberá, que en aquel tiempo era un chaval y que tenía a una especie de maestra que le decía: "¡Héctor, a vestirse!".

Estaba por allí también Randy Mamola, del que todos se reían. Ganaba dinero subiendo a gente detrás y dando unas cuantas vueltas al circuito.

Luego cubrí también las Superbikes, me dejó entrar Rubén Xaus en su box y vi la Ducati casi desmontada del todo. A mí me caía bien este tío porque era el único piloto más alto que yo, luego está Rossi que es casi igual y los demás suelen ser unos enanos.

Como prototipo de enano rabioso está Alberto Puig, un tío maleducado que de repente estalla en ira por cualquier cosa. A este tío yo creo que le tendrían que retirar los patrocinios porque da una imagen nefasta. Creo que ganó solamente una carrera en toda su vida.

Y, por supuesto, también estuve con los de la Fórmula Uno, aunque a Cheste sólo iban a probar neumáticos. Una vez había un gran sarao, no sé a cuento de qué, con varios pilotos del Mundial. Yo, obviamente, quería hacerle dos preguntas a Fernando Alonso. Fui con un periodista del El Mundo que había estado antes en el mismo periódico y en el mismo sitio que yo. Le pedimos dos minutos y nos dijo que enseguida volvía. Se fue a buscar cámaras de televisión y ya no volví a saber de él. Este tío es también un mierda aprovechado, que cuando no era nadie buscaba el apoyo de los periódicos pero que luego el papel se le quedó pequeño y prefiere la tele. Además, se nota que se cree un guaperas, con el cuello más ancho que el cráneo y su 1,70 de estatura.

Cubrí también el París-Dakar. Primero con los pilotos de la Comunidad Valenciana, que eran albañiles o tenderos, y luego en otro sarao en Madrid, donde hablé un poco con Nani Roma y más rato con Isidre Esteve, que el pobre está en silla de ruedas. Yo conocía de aquí de Denia a uno que se llama Pepe Doménech, que participó varias veces con bajo presupuesto y cuya mujer se convirtió luego en la primera mujer en acabar el Dakar en moto. Pepe me presentó a uno que llamaban "el Carni" y la noche que zarpaban en ferry hacia África estuvimos cenando en el puerto, en la cena de la organización, con unas dos mil personas. El Carni había tenido ya muchas caídas y caminaba mal, le había gustado mucho el moto cross y hacía buenas etapas. Tenía una empresa de jardinería, mujer y dos hijos. En el Dakar del año siguiente se mató en una etapa y salió en todas las televisiones.

En una etapa que hicieron en la playa de Castellón estuve viéndolos pasar. Me impresionó uno que no estaba entre los favoritos, que se llamaba Marc Coma. Ir con una moto a más de cien por una playa, frenar, hacer un giro de 180 grados y volver para atrás no es una cuestión baladí. Había quien apoyaba un pie en la arena, había quien se caía, Roma pasó despacio, Coma pasó derrapando con la rueda trasera y cuando la delantera le hacía extraños aún abría más gas.

En la redacción había gente envidiosa que me intentaba putear. Los comerciales querían que me fuese de allí porque no me prestaba a su juego. Los "maquetos" no hacían lo que yo les decía porque me veían advenedizo (empecé de corrector). Lo cierto es que pienso que no caía bien a nadie, para qué nos vamos a engañar. Ahí veía yo lo que realmente es una pyme española, un cenagal de envidias y rencores con una ineficiencia y una caspa africanas.

Por citar un ejemplo, el tío que se sentaba enfrente de mí hacía reportajes de vela y golf, y pensaba que era el relevo natural para el puesto del motor. Cuando vio que me ponían a mí, no pudo soportarlo. Estuvo puteando y diciendo chorradas, hasta que un día me dijo: "¡te voy a hacer la vida imposible hasta que te tengas que marchar de aquí!". Estuve a punto de coger su ordenador portátil y partírselo en la cabeza, pero me levanté y decidí ir a quejarme al despacho del gerente. De camino me encontré en el suelo una pila de periódicos que eran la mierda de suplementos de vela y golf que hacía el inútil aquel. Tan calentito iba que le metí un patadón que ni Goikoetxea. Esto nunca lo hagáis: si hubiese sido una pila de bloques de cemento me hubiese hecho menos daño. El papel apilado es duro como la piedra. Aun así, los esparcí por todo el pasillo, aunque cuando puse el pie en el suelo pensé que me lo había roto por veinte sitios.

Lo cierto es que el suplemento de golf y vela no facturaba nada de publicidad, y yo sabía por boca del gerente que al final de su contrato temporal a mi amigo lo iban a botar. Ya cuando le dieron la noticia vino a recoger sus cosas y no me miraba, tenía la cara roja como un tomate. Yo esperaba una despedida más de hombres, pero la hizo de mariquita.

En el periódico económico yo seguía haciendo páginas. Empecé a escribir las contraportadas en plan Jesús Cacho, me acuerdo que hice una sobre el caso Enron por la que me felicitó el gerente. Seguía también entrevistando a informáticos y yendo a más saraos de las ferias comerciales.

Pasó otra Navidad y empezando 2003 yo estaba ya cansado de Business Class, de Mondeo, de cenas de gala, de faranduleo y de cobrar 800 euros. A mí el rollo ese de "comer lubina para llevar un cuscurro de pan a casa" me parece una mierda. También veo una tontería apuntarse a periodista porque te guste escribir. Cuando algo nos gusta, tal vez lo más indicado sea no realizarlo profesionalmente, no vaya a ser que lo aborrezcamos a base de hacerlo por obligación. A periodista se apunta uno porque le gusta cotillear, conocer gente, hacer una red de pseudoamigos de los que aprovecharse, encanallarse como un político para cobrar como un reponedor de supermercado, trabajar en domingo y librar el martes, incubar aires de grandeza cuando no se tiene el más mínimo futuro.

El problema mío con el periodismo era bastante simple: en ningún otro sitio me iban a querer porque se me consideraba un intruso, y eso lo sabía perfectamente el dueño de la pyme. Entonces, yo no tenía forma de desarrollarme profesionalmente, y de hecho las insinuaciones del gerente iban en la dirección de reconvertirme en comercial. En un viaje que hicimos en su coche a Santa Pola (porque le iban a entregar por fin su yate) le comenté que el negocio de la prensa de papel estaba acabado. Me habló de montar un periódico digital, pero su idea iba en la línea de los "digitales" madrileños estilo Jiménez Losantos. A mí no me gustaba aquello, lo veía deshonesto. En cuanto a su semanario económico, le dije que pusiera papel blanco de más calidad y fotos en color si quería que lo respetaran un poco. Me dijo a mí que me pondría de director, quitando a la coordinadora, y a ver si conseguíamos rentabilidad, porque en aquel momento no la tenía.

Pero luego pienso que tuvo una mayor lucidez, o alguien le aconsejó, y vi que empezaron a entrar tíos encorbatados a su despacho para tener largas reuniones. Yo no sabía de qué iba el tema, pero algo se estaba cociendo. A las pocas semanas, nos comunicó que había vendido los dos periódicos al Grupo Moll y que se largaba.

A partir de ahí, colocaron a un nuevo gerente y a un director nuevo en el semanario. Los acosos laborales hacia mí cesaron, porque estaban todos esperando a ver qué cabezas iban a rodar. También había alguno que ingenuamente pensaba que los sueldos iban a crecer como la espuma. En mi caso, me pillaron saturado de trabajo, no podía abastecer a dos periódicos. Al cabo de la semana producía más de trece páginas, entre pitos y flautas.

Recuerdo que saqué un reportaje titulado "Los rehenes de ONO" explicando los problemas que tenía la gente para darse de baja. En este caso creo que yo era un paleto más de esos que no saben lo que es un burofax. Para darse de baja de cualquier sitio, se manda burofax a la sede social de la empresa y se le corta el acceso al banco inmediatamente, sin necesidad de confirmar nada. A partir de ahí se quedarán quietecitos, porque si mueven proceso judicial lo perderán.

La cuestión es que el tío de ONO en Valencia pilló un gran rebote y el nuevo director dijo que esto lo vamos a arreglar con una entrevista/mamadita en su despacho. Se vino conmigo y la entrevista la hice yo. Pero en lugar de mamadita se encontró con muy incómodos datos que demostraban la dudosa solvencia de ONO, la insostenibilidad de sus faraónicas obras de fibra óptica y el estancamiento de su número de clientes. Yo no sé si ONO ahora mismo es una buena empresa o no, pero lo cierto es que el hombre se quedó con muy mala cara. Cuando salimos el director me dijo: "tú tienes muy mala leche". Pero se le veía contento. Aquel hombre sí que tenía un respeto por la profesión periodística, pero también tenía un Volvo de cuarta mano, peor que mi Focus.

Y éste no estaba tan mal como otros que había conocido, que con 50 años se dedicaban a preparar notitas de prensa para Marisquería Puig o Calzados Mogollón. La profesión estaba feminizada, y eso significa lo que sabéis que significa.

Entonces, tienes 26 años, estás en un negocio al que no le ves futuro, vives en una ciudad que detestas, cobras menos de la mitad que un profesor de instituto y te acuerdas de aquella frase de Hemingway: "el periodismo es una buena profesión si se sabe dejar a tiempo".

Y por todo lo anterior, me largué.

12:49:52 ---------------------  

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16 comentarios:

Fran:
Probar un coche nuevo y potente junto a tus colegas. Lo más de lo más. Disfrutarías como un enano.
28 de junio de 2010 a las 15:14.  

PMS de los CIV:
Eras el Paco Martinez Soria de los chafarderos indomables valencianos...
28 de junio de 2010 a las 16:11.  

Annie Bonny:
El otro día estaba en una cena y "de coña" dije que como no vendieran "El Padro" íbamos listos. En fin, que igual de "coñita" nada:

"Italia prepara la lista de bienes de su patrimonio que podrán ser vendidos

Se trata de un inventario en el que figuran conventos, museos y algunos espacios naturales, la mayoría de los cuales ya no se utilizan para su función original".

http://www.lavanguardia.es/cultura/noticias/20100628/53954019096/italia-prepara-la-lista-de-bienes-de-su-patrimonio-que-podran-ser-vendidos.html
28 de junio de 2010 a las 19:22.  

La Gallina Cocoguagua:
Pues aquí se podían enajenar varios Palacios Reales, con inquilinos y todo incluidos en el precio.

Alberto, ¿ para cuando una de historias de la puta mili ?.
28 de junio de 2010 a las 23:17.  

Anita:
Antes de nada, me voy a cambiar el nick porque ¡ hay que ver cúantas Anas Annas, Annies y ánades tenemos no? (risas )
Me lees los pensamientos reportero! llevaba días pensando ofrecerme de reportera- bloguera-novata en mi viaje a Grecia. Vuelo Domingo 9.30 MAD- ATH. Enlazo con ATH- Rodas donde me concentraré con Americanos, Italianos, Turcos y Griegos, y aunque hablaremos de lo nuestro, después de los Lunchs, es la primera vez que voy a discutir de Immunolgy en una Taberna Griega, todas las tardes, ¡ Os imaginais! creo que acabaré viendo macrófagos por todos lados. Enfín, me enteraré de cómo va el País (o los Paises) y sobretodo de cúal es-ya lo imagino- la visión proteccionista de los supersocios americanos, que por los apellidos, no son más que emigrantes Griegos- veremos de qué generación- que se montan su fiesta para sus coleguis mientras enseñan algo de lo que, of course, ya está publicado. Yo suelo hacer lo mismo, pero esta vez me la juego, me apetece un poco de emoción y enseñaré "algo" unpublished- entre otras cosas porque no me dió tiempo de publicarlo, todo sea dicho-.
Enfín, mi locura es que no compré viaje de vuelta. Pienso pasar por prima vez en mi vida una semana solita en la que me iré en un barco hsta Creta y me dejaré perder en el laberinto aquel Minoico, aprenderé sus trucos, me traeré todas las especias y coquetearé con los Griegos a los que aún les quede moral. Pero sobretodo,hablaré con la gente, con las manos, piés o lo que sea, empezando por una libreta en blanco donde apuntaré los nombres de las cosas que vaya preguntando. Claro, solo aquellas que me motivan: Nombres de pescados, verduras, quesos y ropajes.
Si me decís como va eso del Flirk o como se llame, colgaré las fotitos a mi regreso (si vuelvo...)
Estoy emocionada, así es que si quereis, mandaré mis reportajes, pero sólo durante la semana de Rodas - al vover de la Taverna- así quedarán más auténticos.
Lo acompañaré de música como suelo hacer, porque me gusta el toque. Ya sabes, abierta a todo tipo de censuras estoy. Sólo sugiero, con todo el respeto.
Aprovecho el tirón para decir que me encantó el artículo, te salió del alma, como las cosas buenas, parece poco editado, es decir, auténtico como las buenas cosas que se recuerdan. Si lo editaste, seguro que al menos no el mensaje, sólo algún acento de perfeccionista. Permíteme a mí la infidelidad de no hacerlo porque ya es muy tarde.
Saludos y feliz verano.
http://musicaparaminorias.blogspot.com/2008/09/evanthia-reboutsika-touch-of-spice.html
(queria poneros una que se llama Haspiko, que es preciosa.. de la banda sonora de "Un toque de Canela" película que también recomiendo, pero la tengo en mp3 y no se como pegarosla, enfín creo que podreis buscarla si os interesa. Es justo esa, la que va esta noche.
Besos
29 de junio de 2010 a las 00:47.  

Aragonés:
" Ahí veía yo lo que realmente es una pyme española, un cenagal de envidias y rencores con una ineficiencia y una caspa africanas."

Esta frase me ha encantado y me siento muy identificado. Aparte de tus flipadas al volante, es de lo mejor del post. Ahora, yo me pregunto, ¿no ocurre esto en tu puesto de trabajo actual?¿no pasa en grandes empresas? si algún forero nos puede iluminar...
29 de junio de 2010 a las 09:08.  

Anna:
Pues cambiatelo....yo no;
No es mi nick, es mi nombre real.
29 de junio de 2010 a las 11:45.  

Papel de water:
Estos articulos autobiograficos que publicas de vez en cuando no tienen precio. Y es que si los compilaras nos quedaria un "Lazarillo de Tormes" de nuestros tiempos. Una joyita literaria.

Y no te estoy tachando de picaro. Me refiero a que tus relatos explican muy bien la espanya moderna. Has pasado por todas las fases, la universidad, las yolovalguistas, el curro submileurista, el funcionario de secundaria...

En serio, deberias escribir ese libro.
29 de junio de 2010 a las 16:13.  

Lolita:
Completamente de acuerdo con papel de water, tienes mucho talento para escribir en primera persona y le das siempre un toque cínico-humorístico muy característico de nuestra generación.
30 de junio de 2010 a las 09:35.  

Joanot Martorell:
Si hubieses leído "Tinta Roja" de Alberto Funget (un escritor chileno) te darías cuenta de que ese tipo de naturaleza en el periodismo que describes no es ni exclusiva de este país, ni exclusiva del momento que viviste, sino que el periodismo ha sido en esencia siempre lo mismo: gente mal pagada porque en el fondo lo que le "paga" al periodista es el mundo de bajas pasiones que subyace a su profesion: trasnocheo, alcohol, comilona, lujo, puterío, alcahuetismo, amiguismo.
30 de junio de 2010 a las 15:47.  

El Basti:
Cualquier empresa es así, aquí y en China.

También debo añadir que tengo la impresión de que no eres un tipo con quien sea fácil trabajar. Pareces bastante prepotente, cuadriculado e intolerante.

¡Al menos esa es la impresión que me da!
Puede que tan solo sea la imagen pública que quieres dar por aquí.
1 de julio de 2010 a las 08:55.  

quio:
la entrada tiene tres o cuatro puntazos, desde mi punto de vista, claro:

- la feminización de las organizaciones como hándicap importante.
- la incapacidad de separar la vida profesional del pseudoamiguismo estúpido en España.
- las envidias y gente podrida en las pymes.

Es lo que me he encontrado en mi vida profesional y por eso me siento bastante identificado con lo que cuenta Alberto. Buena entrada.
1 de julio de 2010 a las 09:37.  

alberto : es exagerado este articulo de la Vanguardia ?:
http://www.lavanguardia.es/premium/epaper/20100701/53955790730.html
1 de julio de 2010 a las 09:58.  

Anónimo.:
Hola Alberto:

Se te sigue viendo la vena "periodistica" en las venas.

No lo interpretes mal, se ve tu capacidad de síntesis, resumen, y encuadre de las líneas fundamentales de la situación.

Si se une a tu gran capacidad de redacción, nos delitas con unos amenos relatos que leemos con un alto grado de empatía hacia ti.

¡ Que gran maestro han debido ganar algunos chicos, y que excepcional periosta han perdido muchísimos lectores !.

Pero éticamente, es mejor educar a unos pocos que "aborregar" a muchos con el "pan y circo".

Espero que disfrutes hoy de tu profesión, y que sigas "haciéndo pinitos" en tu blog y nos sigas deleitando a unos cuantos.

Aunque esto, sólo es mi opinión, y cualquiera podrá rebatirla, ¡ pero seguré siguéndote en el blog, como algunos otros asiduos!.

Adelante.
1 de julio de 2010 a las 10:07.  

jashondo:
http://www.lacartadelabolsa.com/index.php/leer/articulo/ecuador_presentara_al_banco_de_espana_sus_propuestas_ante_los_problemas_hip/
Repitan conmigo:
"En España no hay subprime" y luego "España es un estado de derecho y todos somos iguales ante la ley".
3 de julio de 2010 a las 09:21.  

Blaster:
Para especulacion academica,la del titulito de periodismo,que ya ha demostrado lo que vale...
6 de julio de 2010 a las 18:29.  



© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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