14 de febrero de 2007
Nuestras vidas mezcladas
Estoy leyendo una novela de Manuel Vicent que se llama Tranvía a la Malvarrosa. Es uno de esos libros de mi adolescencia, sólo que no lo leí en mi adolescencia y ahora debo hacerlo para examinar a los chavales. Es el consabido rosario de la Nueva Narrativa: que si me acuerdo de los olores, que si las putas llevaban liguero, que si el cura era un salido. No me ha sorprendido que no tenga línea argumental, ni que un mismo motivo vuelva una y otra vez, ni tan siquiera que apenas se emplee el diálogo. Me ha sorprendido la sensación de ambiente cansino y mortecino. Y no lo digo sólo por el mundo que recrea sino por la mirada del novelista, también cansina y mortecina.

Me ha sorprendido porque antes estas novelas abrían para mí un mundo distinto. Ahora parece que lo cierran. El mundo de antes de internet me da claustrofobia. Yo creo que ese es el principal motivo por el que ya no leo novelas. El mundo que reflejan es unidimensional. ¿Será verdad que vivimos vidas mezcladas?

Yo creo que, preocupados por llorar por el pisito y los mil euros, no nos hemos dado cuenta de la revolución social que hemos llevado a cabo. He dicho demasiadas veces que mi generación es un fracaso, y creo que me he equivocado. ¿Es un fracaso una generación que, a sus 30 años, ha transformado completa e irreversiblemente las relaciones humanas? ¿Una generación que ha operado una especie de nuevo renacimiento social y cultural en apenas diez años? Yo creo que no. Yo, por lo menos, no me cambio por mi padre, por mucha casa que se construyese y por mucho que estirase su salario. El conocimiento tiene un valor incalculable, y nosotros somos la generación del conocimiento. Nunca tantos supieron tanto, y nunca tantos se comunicaron entre sí con tanta rapidez y eficacia.

Si alguien se cree que internet está sólo en los ordenadores, se equivoca mucho. El ordenador es una herramienta, internet está en las calles y en las casas, en la gente que ahora se conoce y antes no, en la transformación de las costumbres sexuales, en los vuelos baratos, en la inutilidad actual de las universidades. Internet lo está barriendo todo de un modo silencioso, conciliador, amable, pragmático. Es nuestra revolución y la estamos haciendo a nuestra manera. Lo del 68 será una notita a pie de página al lado de lo nuestro en los libros de historia. No lo digo con megalomanía, simplemente hay que levantar la cabeza y darse cuenta. La realidad mental de todos nosotros se ha transformado radicalmente.

18:10:00 ---------------------  

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29 comentarios:

Anónimo:
Estoy de acuerdo
En muy poco tiempo el cambio ha sido enorme. Y ha cambiado la forma de relacionarnos, los negocios, ...y ha entrado de forma fulminante. Lo mejor es que nadie marca realmente el camino a seguir
Saludos
14 de febrero de 2007 a las 20:06.  

Anónimo:
añado que internet lo que está es en pañales, que todavia no nos damos cuenta de hasta qué punto destruirá un modo de vida/pensamiento obsoleto y torpe que arrastramos desde el siglo pasao (probable causa de nuestros lloros por el pisito) y basado en instituciones y jerarquias imposibles, cuyo unico fin parece ser propagar gilipolleces a gente que lo unico que quiere es vivir en paz.

he dicho...

pinche aqui para ver el futuro.
14 de febrero de 2007 a las 20:11.  

Anónimo:
Pues mira, precisamente ayer en la tv autonómica aragonesa, se debatió el papel de internet y el control de su acceso a los adolescentes. Todos los tertulianos convenian en lo revolucionario de internet, que es precisamente en que cada uno está creando ese espacio, interactuando a la vez con otros internautas. La recomendación de uno de ellos, era que el ordenador incluso, pasase a ocupar un lugar en el salón, que estuviera siempre presente, siempre abierto y controlado.
14 de febrero de 2007 a las 20:28.  

Mikelats:
Así es, la revolución que se está llevando a cabo es de las históricas y, por supuesto, de bastante mayor alcance que la del 68.

La gran duda ante la que nos enfrentamos es: ¿Seremos capaces de transformar el sistema político mediante esta nueva forma de comunicarnos?. ¿Podremos aplicar la democracia directa?.
14 de febrero de 2007 a las 21:25.  

Anónimo:
alguien se acuerda de la televisión? alguien la ve? yo el otro dia me deshice de ella, de la caja tonta, que lo es y manipuladora. Lo tiene claro el poder, Internet se les escapa de la manos, este mundo nos pertenece y lo hacemos a nuestra voluntad.

Aprended, programad y controlad, que la información fluya, moveos por este nueva terra ignota abierta a todos, Tierra de Libertad.
14 de febrero de 2007 a las 22:20.  

Anónimo:
Alguien definió la crisis como el estado resultante de lo viejo que se resiste a morir al tiempo que lo nuevo está aún inmaduro. Y a mi juicio, dicha definición se ajusta como anillo al dedo para describir la presente transición de la generación del tardofranquismo a la generación de los mileuristas.

Ahí está Internet y ahí están multitud de avances científicos y tecnológicos que afectan a nuestro día a día. Hace tres lustros, en 1992, mi primer año como estudiante de universidad, en España había que pedir, casi de rodillas, a Telefónica que te instalase una de sus líneas fijas. Hoy en día nos quejaremos con toda la razón del mundo de la pésima atención al cliente dada desde el 1004 - auténtico número de la bestia, olvídense del triple seis -, pero es que de aquella ni eso. Uno tenía que desplazarse a una de las escasas oficinas de Telefónica - había unas pocas por provincia - para solicitar la merced de que un par trenzado de hilos de cobre, recubiertos ambos por una fina capa de plástico aislante, llegase a tu casa y no se crean que a uno le atendían amablemente. La respuesta solía ser que ya verían y preguntar cuánto tardarían era una idea desafortunada. Ni siquiera tres lustros después, ya en el 2002 había millones de líneas de telefonía móvil y tres compañías proporcionando el servicio que eran capaces de dar en pocas horas el alta de una línea; tenían, además, redes de cientos de tiendas dispersadas por prácticamente toda la geografía nacional.

Sí, ahora tenemos más teléfonos móviles que fijos, podemos prescindir de los mass media gracias a Internet - y así sospechar, con sólidos indicios racionales, que hay una enorme burbuja inmobiliaria - y gracias a la globalización, consecuencia del auge tecnológico, podemos disfrutar de bienes y servicios de una calidad y precio tales que hace tres lustros nos parecerían casi de ciencia-ficción.

Pero al mismo tiempo que está por venir lo mejor que nos traerá la presente revolución tecnológica, en España nos aferramos a lo viejo... y no solo los más viejos. Queremos pasar toda la vida haciendo el mismo trabajo y en el mismo sitio - conocido por los eufemismos de "contrato indefinido" o "plaza de funcionario" - al tiempo que disfrutamos de una telefonía móvil virtualmente inexistente hace esos tres lustros o que compramos con fruición productos baratos hechos en - ahí va otro eufemismo - fábricas deslocalizadas.

Nanotecnología, ingeniería genética y ordenadores cuánticos son algunos de los grandes avances que dentro de unas décadas cambiarán nuestras vidas: por ejemplo, le diremos adiós al bypass ya que las arterias coronarias obstruidas por el colesterol serán desatascadas con unos microscópicos robots teledirigidos. A pesar de ello, nos afanamos en invertir en ladrillos en vez de esos robots que sanarán nuestros corazones y que darán a sus creadores astronómicos beneficios. La generación de nuestros padres, en el fondo consciente de sus limitaciones, se niega a pasar el testigo y fortifica sus posiciones: Pepito Relámpago era despedido de la fábrica de muebles por ser el más joven y por ende la indenmización menos cara. Nuestra generación, la mileurista, está aún inmadura y no creo que todavía sea consciente ni de su potencial ni de sus limitaciones: por ahora, juega al juego de sus padres. Y como hace miles de años escribió Sun Tzu, pelear en el campo de batalla elegido por el enemigo es darle una gran ventaja.
15 de febrero de 2007 a las 00:24.  

Félix:
Bien dicho Alberto. Solo imagínate por un momento lo que supondría que internet desapareciese de repente. Creo que podría ser un buen comienzo para tu próxima novela ;-)
15 de febrero de 2007 a las 09:30.  

Yop:
"Tienes a tu disposición todo el conocimiento humano a golpe de un solo click... y solamente se te ocurre buscar Britney Spears".

El tener acceso a la información no implica el conocerla.

Nunca tan pocos supieron tanto. Nunca tantos, pudiendo saber más, supieron tan poco.
15 de febrero de 2007 a las 09:50.  

Manu, the java real machine:
Poco se puede añadir... el 6º comentario lo dice casi todo, sumado a tu entrada...

Yo también empecé a estudiar en el 92, Informática... y en aquel entonces internet era apenas un eco.
Los más privilegiados, se conectaban desde casa a las BBS, incluso un amigo hizo el primer programa español para conexión a BBS (todo un éxito en el SIMO).

En apenas unos años, ya pudimos disfrutar de una leeeeenta conexión desde el centro de cálculo con terminales con X-Windows (cuando Windows 95 no sabía ni qué era eso)...

Luego todo se fué acelerando... los más técnicos empezábamos a conectarnos desde casa, con modems a 9600, para consultar nuestro correo electrónico (toda una novedad en aquel entonces)...

Si necesitabas buscar información, probabas suerte buscando en yahoo o altavista, y ya no dependías de encontrar un libro que te diese lo que necesitabas.

Es cierto... todo ha cambiado y mucho.

Pero creo que todavía no hemos terminado de asimilarlo... un ejemplo, lo que pasa entre los informáticos... un colectivo imprescindible hoy en día, pero totalmente des-unido y que no es consciente de su fuerza a la hora de negociar...

¿Os imaginais lo que podría suponer una huelga de informáticos?... ¿cuántos sistemas no quedarían inutilizados? ¿cuántas empresas no verían cómo su negocio se para?...

Pues eso, los que trabajamos en ello no lo vemos (o algunos no lo ven)...

Tenemos conocimientos, estamos mucho mejor preparados que nuestros padres o abuelos... tenemos los medios para estar comunicados y compartir nuestras ideas... pero como niños pequeños, todavía no hemos aprendido a utilizar esa fuerza...

Será cuestión de tiempo, que nos demos cuenta de ello... y entonces ya ni las mentiras de los gobiernos, que se mueven al son de las grandes empresas, podrán engañar a la gente...
15 de febrero de 2007 a las 10:07.  

Anónimo:
sobre el control parental:

muchos padres quieren que el ordenador controle lo que el niño ve...

cuando deberian ser ellos, los que descubran que ven sus hijos y no prohibirlo.. si no enterarse porque buscan ese contenido o que buscan en la vida.. enseñarles que es el bien y que es el mal

digo yo.. pero a lo mejor soy solo un loco mas
15 de febrero de 2007 a las 12:37.  

Maui:
¡Di que si!

Cuando era niña estaba muy triste porque no permitían el acceso a la biblioteca de mi pueblo hasta que cumpliera los 13 años.

Tenía que conformarme con leer los libros de mis padres y mis abuelos.

Por eso de niña (entre los 8 y los 13) leí muchos de los clásicos Anna Karenina, el Quijote, El Buscón, Juanita la Larga,...

Soñaba con vivir de mayor en una ciudad grande en la que hubiera grandes bibliotecas.

Si hubiera tenido una conexión a internet hubiera sido feliz.

A mis niños, cuando los tenga y les enseñe a leer, les conectaré lo antes posible.

Seguro que les encanta.
15 de febrero de 2007 a las 13:10.  

Anónimo:
Yo no estoy de acuerdo.

En líneas generales somos una generación de inmaduros emocionales, de autocompasivos soterrados y de egoístas redomados. No sólo del conocimiento se nutre una sociedad, y ésta en concreto, aparte de su capacidad para la comprensión tecnológica, ha perdido referentes, valores y en general objetivos.

Internet podrá ser una revolución pero cada vez nos estamos aislando más, mantenemos relaciones ficticias a través de cables, para no pringarnos demasiado o alcanzar esa maldita palabra que tanto nos horroriza: compromiso. Empezamos a parecernos a capsulas humanas, nos fagocitamos los unos a los otros en pequeñas dosis y con el conveniente protector externo para no resultar perceptibles a los organismos ajenos o a los propios; pero como buen medicamento tenemos efectos secundarios sobre el resto, de los cuales ni somos conscientes realmente, ni nos preocupa en exceso.

Una generación de autistas funcionales, de caretas electrónicas, de ombliguistas y hedonistas galopantes.

No sé qué tipo de mundo vamos a desarrollar con tales bases. Quizás uno aséptico en su terrible idosincracia; uno donde la empatía finalmente sea un impulso electromagnético y digitalizado que, como cómputo valorable, no resulte rentable.

Esa es la revolución que nos espera.

La de la máquina que finalmente se hizo humana.
15 de febrero de 2007 a las 14:36.  

ivan:
Manu, que cierto lo que dices de la fuerza que tendrian los informáticos si se unieran...
Riome de la huelga de "autobuseros".
15 de febrero de 2007 a las 16:29.  

Diana Rodríguez:
Tenés razón... por más que chillen y zapateen los editores, el tren sigue corriendo. Y tan rápido que parece el tren bala japonés!
Diana Rodriguez (de http://biblioticando.blogspot.com/)
15 de febrero de 2007 a las 17:44.  

Anónimo:
Como dijo alguién que sabía de que iba el rollo.

No, no, no me deis un ejercito, dadme a los 10 mejores programadores del mundo y pongo de rodillas a los Estados Unidos.
15 de febrero de 2007 a las 18:02.  

baburu:
No estoy de acuerdo. Esta generación de españoles es una fracasada, no nos egañemos. A nivel mundial, estamos siendo testigos de algo grande, pero no podemos consolarnos con esta idea, porque los españoles ni siquiera hemos impulsado esa revolución, tan sólo hemos aportado nuestro granito de arena, que no es más importante que el de nuestros congéneres en el resto del mundo. Ellos, además de haber disfrutado de esta revolución, tienen un sueldo digno, un horario digno, una vivienda digna, ...
15 de febrero de 2007 a las 19:13.  

alberto:
Creo que los problemas económicos de nuestra generación son los mismos en el resto de Occidente. Los norteamericanos se quejan también de que la clase media está en el precipicio, y no hablan de los cincuentones sino de la gente de nuestra edad. En Alemania, no digamos. Nos ha tocado vivir el fin de una época, con los traumas que eso conlleva. Creo que el sistema económico mundial acabará implosionando y dando lugar a otra cosa completamente distinta. Esa otra cosa nos tocará construirla a nosotros, y apuesto a que será un sistema económico menos competitivo y más armónico, sin cargar de tensión puntos concretos como grandes cuidades o valores bursátiles, sin recalentar tanto unas zonas concretas y sin crear burbujas. Un sistema más distribuido, más de red, y más justo. Sigo diciendo que la época que nos ha tocado vivir es más que interesante, lo que no hay que hacer es ver los toros desde la barrera de un pisito.
15 de febrero de 2007 a las 20:26.  

rpmi1640:
También es verdad que en cierta medida nos hace más sedentarios, más reacios a las relaciones interpersonales y más sedientos de gratificación instantánea. Cierra el portátil y habla con tu pareja, sal a dar un paseo o abre un buen libro. El mundo no se reduce a tu página de inicio, por mucha información que haya tras ella.
16 de febrero de 2007 a las 00:30.  

Anónimo:
Alberto:

Concuerdo con tu consideración (y es cierto que muchos libros no despiertan en mi la emoción de antaño) y, ni qué hablar de la "caja boba".

Sin embargo te hago notar que la "revolución" de Internet la hicieron tipos que hoy tienen 50 años y no 30 !! (esta, para que no te la creas).

Hablas de Steve Jobs, de Bill Gates, de Steve Bosniak ? (50). Hablas de los fundadores de Google o Yahoo ? (40).

Si me hablas de los de 30 años, digamos que son los "usuarios" de una revolución empezada 20 años antes por tipos geniales.

A no darse méritos que no son propios !!

:-)
16 de febrero de 2007 a las 07:46.  

alberto:
Ja ja, no amigo, no: la revolución de internet no la han hecho ni Jobs, ni Andressen, ni Wozniak, ni el tío que inventó los cables del teléfono, ni quien puso los enchufes de la luz, ni quien lanzó el primer sitio porno. La revolución de internet la hemos hecho quienes hemos rellenado la Red de cosas, de blogs, de foros, de comunidades virtuales y de millones de personas hablando por el messenger. Esto es lo que ha cambiado el mundo. Esto lo ha hecho y lo sigue haciendo mi generación, hasta el punto de que las generaciones más jóvenes van a nuestra rueda. Mira a ver cuántos años tienen los bloggers principales del mundo, o de España. Verás que internet es, sobre todo, una aventura generacional.
16 de febrero de 2007 a las 08:13.  

Manu, the java real machine:
En líneas generales somos una generación de inmaduros emocionales, de autocompasivos soterrados y de egoístas redomados. No sólo del conocimiento se nutre una sociedad, y ésta en concreto, aparte de su capacidad para la comprensión tecnológica, ha perdido referentes, valores y en general objetivos.

No estoy de acuerdo...

¿Es esta una generación de inmaduros y egoistas?... quizás... pero no por culpa de internet ni de 'asilarnos' del resto...

Todo lo contrario, y si no fíjate en el éxito de la web 2.0, precisamente porque nos acerca a personas que piensan como nosotros o a opiniones NO CONTROLADAS por los grandes grupos mediáticos...

Nuestro problema, es que somos una generación que hemos crecido bajo la sombra de la generación anterior...

Una generación que peleó por imponer sus criterios y que nos educó en ellos... haciéndonos dóciles y sumisos, cumplidores de las reglas que ellos mismos habían impuesto...

Nosotros no hemos tenido que pelear por nada, porque nuestros padres y mayores nos enseñaron a no pelear y seguir el camino que ellos nos marcaban bajo la premisa de 'es lo mejor para ti'...

Pero precisamente gracias a internet, hemos podido empezar a darnos cuenta de que no somos los únicos que nos sentimos 'vacios' o 'descontentos'.

Y gracias a internet, poco a poco, empezaremos a luchar por lo que creemos justo... y como ejemplo ahí tienes iniciativas como V de Vivienda...

Iván... pues sí... mucho listo de traje y Audi en la puerta sudaría tinta si un día decidiéramos parar... lo único malo es que todavía estamos muy desunidos...
16 de febrero de 2007 a las 11:01.  

El Sebas:
Ignorantes:
Cuál es el objetivo de una persona en la vida? Ser feliz, cada uno tiene su meta y sigue su camino pero lo que todos buscamos es la felicidad.
Qué os ha dado internet? Acceso a información, conocer gente de la otra parte del planeta, acceso a pornografía antes de las 12 de la noche,...
Y? Sois felices, estáis enamorados, tenéis muchos buenos amigos, os gustáis a vosotros mismos,...
No os dais cuenta que vamos hacia atrás y que Internet supone volvernos más estúpidos y manejables.
Os veis como grandes tipos al decir que no veis la tele pero podríais vivir sin internet?
Para ser felices se necesitan pocas cosas, todo aquel que necesita alcanzar niveles superiores de la pirámide lo hace buscando la felicidad, así que es un infeliz.
Yo vivo de alquiler, cobro 900 euros y soy feliz. Porque estoy a gusto conmigo mismo, porque tenga una novia que me quiere y porque no hay nada que quiera y no tenga (por el simple hecho que quiero muy pocas cosas y la mayoría de ellas no tiene precio).
Nuestra generación ha sido tan, pero tan pobre y ridícula, que nos creemos los dueños del mundo cuando no hemos hecho nada, absolutamente nada que haya contribuído a hacerlo mejor.
16 de febrero de 2007 a las 13:44.  

Suro K.:
Todas las generaciones habidas han creído que la suya era la protagonista de la revolución, cualquiera que fuera ésta.

En el caso de Internet, los verdaderos padres del invento llegaron mucho antes que tú. Después llegamos otros, que usamos su invento y desarrollamos los nuestros.

Mucho más tarde llegaste tú, que utilizaste tanto uno como otros. Te crees revolucionario por denigrar cuanto te antecede mientras los más jóvenes ya te están superando con creces en esas actividades tan "novedosas" que citas en tu ejemplo.

Para llenar la red "de cosas, de blogs, de comunidades virtuales y de millones de personas hablando por el messenger" basta con una panda de chavales de doce años.

Que digas que el Dostoievski de hoy es un blogger tiene cierta gracia, se te puede tomar por un Houellebecq de salón. Pero decir que las generaciones más jóvenes van a vuestra rueda es de juzgado de guardia ¡os adelantaron hace tanto!

Si optas por censurar mi respuesta, al menos contéstame a mi correo.
16 de febrero de 2007 a las 13:51.  

alberto:
No te contesto a ningún correo, te contesto aquí delante de todos porque eres un gilipollas que no sabe nada. "Mucho más tarde llegaste tú". Yo llegué en el 2000, cuando internet no era nada. Desde entonces, la gente se ha ido conectando y el mundo se ha ido transformando de una manera silenciosa, de una manera que tú, que eres un gilipollas, no eres capaz de percibir. Y en cuanto a los más jóvenes, ya he dicho antes que van a nuestra rueda. De hecho esa es la cosa que más me ha sorprendido, el hecho de que no hayan sido capaces de crear nada nuevo.

Pero en fin, como sólo eres un viejo gilipollita que lee a Houellebecq (yo ni lo hago ni lo pienso hacer) no voy ni a enviarte mails ni a gastar mucho tiempo aquí. No has entendido nada, dices que te basta para el messenger una panda de chavales de doce años. Esa panda multiplicada por millones da lugar a un cambio social, no sé si tienes formación cultural o eres sólo un técnico que no puedes analizar ningún proceso histórico, pero todo lo que has dicho no son más que gilipolleces propias de un mentecato.

¿Y ves? No hace falta censurar. Mejor insultarte.
16 de febrero de 2007 a las 20:47.  

rpmi1640:
Oye Alberto, que el chico en ningún momento te ha insultado, por tanto creo que los insultos no son de recibo.

Pues mira, resulta que yo me acuerdo de cuando descargaba las actualizaciones constantes de un primitivo explorador llamado Mosaic (también recuerdo otro llamado Cello) desde un departamento de investigación de la Universidad de Barcelona, allá por 1993. Recuerdo haber pensado que esto de los links era un alivio, porque antes tenía que descargar los ficheros de un banco de datos utilizando la línea de comando via ftp. Esto era en 1993, internet ya estaba dando los pasos iniciales, aunque todavía se tratase de una realidad infinitamente pequeña (y emocionante). El mismo año recuerdo haber viajado a Oxford y haber comprado uno de los primeros libros de HTML. A la vuelta recuerdo haber instalado con éxito mi primer servidor de web utilizando el Windows NT, que entonces acababa de salir, y que tenía la gracia de ejecutar programas en modo "service". Lo que te cuento no son batallitas, creo que aún no tengo edad para eso (tengo 36 años), pero simplemente quiero poner de relieve que no todo empezó en el 2000.

Sobre lo que dices de que las generaciones más jóvenes van a remolque de "nuestro" invento, a mi también me parece un juicio poco justo. Los creadores del youtube tienen 29 y 27 años respectivamente, por lo que son más jóvenes que tú. El concepto de youtube me parece genial. Y estoy seguro de que queda mucho más por venir.

Un saludo
16 de febrero de 2007 a las 21:59.  

Anónimo:
Por centrar el debate en lo que se refiere a las generaciones, creo que al hablar de la generación mileurista vs. nuestros padres, hablamos de España. Estados Unidos (Gates, Wozniak, Jobs) y el resto del mundo son otra historia, de modo que no creo que lo que está ocurriendo en España sea extrapolable.

Es más, la penetración de Internet en España es baja si la comparamos con los países más desarrollados y, a mi juicio, ello es debido en gran medida a que nuestros padres pasan de la red de redes.
17 de febrero de 2007 a las 04:38.  

Manu, the java real machine:
Sebas...

¿quién ha dicho que no vea la tele?... pues claro que la veo... y leo libros, igual que hacía antes... pero además de eso, también dispongo de internet, que me ayuda a encontrar información independiente e interesante.

Yo soy feliz porque disfruto de lo que tengo... no porque use internet...

Suro K.

Efectivamente internet comenzó hace mucho tiempo... pero internet no sería nada sin los millones de personas que la usa y contribuyen a ella...

Nuestra generación ha sido la que más ha aportado y más ha ayudado al despegue de internet... ya sea mediante la creación de contenidos, como la de programas para facilitar o mejorar su uso...

Individuos de todas las generaciones se han unido a aportar contenidos, pero ha sido nuestra generación la que se fijó en ella y la que la ha lanzado hacia arriba...

Nuestra generación es la que se metió de lleno en la informática y en la red de redes... y la que más sigue aportando.

Tan solo tienes que fijarte en el bajón que ha pegado el número de estudiantes de informática en los últimos años... las generaciones que nos siguen usarán internet, pero su interés no llega al seguir creando y buscando nuevas cosas...
19 de febrero de 2007 a las 10:03.  

El Sebas:
Pero mi duda sigue siendo: Para qué coño nos ha servido internet? Qué ha aportado al mundo?
Porque está bien descargar música, películas y libros, está bien lo de los mails y alivia poder encontrar en Google o la Wikipedia en 15 segundos esas dudas que de repente asaltan a uno.
Pero en el fondo ha aportado eso algo a la humanidad?
Y Alberto no te pongas así, no te tomes las cosas tan a pecho, no debes demostrarle nada a nadie, reconoce que tu vida, al igual que la mía y la de todos los que leen esto, no pasará a la historia.
19 de febrero de 2007 a las 11:02.  

alberto:
No se trata de pases a la historia. Si te fijas en su mensaje, este pertenecía a la generación de los pichitas cincuentones y venía aquí a despreciar todo lo que hemos hecho. Estos cerdos que sólo han hecho pisos y sólo valen para mangar no nos tienen que dar lección alguna, así de claro.
19 de febrero de 2007 a las 11:07.  



© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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