23 de enero de 2007
Los neodivorciados
Hace pocos días me contaron que otro compañero de colegio se ha divorciado ya. Proliferan por ahí historias de gente que estuvo saliendo siete años y luego se divorció a los tres meses, otros que se metieron en el hipotecón y antes de la entrega de llaves estaban ya vendiendo. Hay también muchas mujeres con el niño pequeño y solas. Hay también el drama ese que ya hemos contado aquí de las pensiones alimenticias y demás.

Pero yo no sabía realmente qué es lo que ocurre dentro de las casas, por qué se acaba todo tan rápido. Hay algo en la educación, en la psicología de nuestra generación, que nos hace poco aptos para el matrimonio. Yo diría que a algunos los hace completamente inútiles. El argumento egoísta sería decir que las mujeres están chulas, que discuten dentro de casa. Pero esto sería injusto, las historias que me han llegado no han sido así. El caso concreto de mi ex amigo huele muy raro: su madre se quejaba que de "no salían", decía que iba a verlos y les decía "salid por ahí a divertiros, haced algo". Y los dos ahí encerrados lúgubremente en su nueva casa. Como conozco a ese chico desde que nacimos, creo entender lo que ocurrió.

Son niños grandes, que crecieron creyendo que la inmadurez era genial. Han estado bajo el paraguas de los padres (un paraguas que en este caso era económicamente bastante amplio), han seguido la línea marcada y en un momento dado los han abandonado en su nuevo hogar. Las responsabilidades han caído como una losa: facturas, compras, horarios, limpieza, sexo. El sexo de soltero es lúdico, dionisíaco, el sexo de casado es funcionarial, rutinario, exigente. Sin sus padres, se sienten abandonados, están cagaditos, se les viene todo encima y de repente entran en depresión. Son como muebles allí en el salón. En un momento dado, sus mujeres los abandonan y ellos corren a casa de sus padres. Vuelven por fin a sonreír.

20:08:00 ---------------------  

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18 comentarios:

Maui:
Es perfectamente comprensible...

De no tener ninguna responsabilidad pasan a tenerlas todas.

Para mucha gente puede ser un shock.
23 de enero de 2007 a las 21:14.  

Carlos:
Hombre, se entiende.

Yo llevo fuera de casa desde los 14, y economicamente (casi) totalmente independiente desde los 22, y sé que si hubiese venido todo de golpe a esta edad, no lo hubiera aguantado y menos acompañado.
23 de enero de 2007 a las 22:14.  

Anónimo:
Yo nunca he entendido esa mania de esperar a tener la casa/piso para irse a vivir con la pareja. No conoces realmente a una persona hasta que convives con ella, hay muchos detalles de la vida diaria que uno no descubre hasta ese momento.
Lo mas triste es ver los castillos de nubes que se monta la gente. Se pasan meses (o incluso años!) preparando la partida, arreglando la vivienda para que este perfecta cuando por fin se trasladen. Como si fuese el momento culminante de su vida o la puerta que lleva a un mundo de felicidad infinita. Y ante estas expectativas tan irracionales la unica salida es la decepcion mas profunda.
23 de enero de 2007 a las 23:42.  

Anónimo:
Me considero uno de los afortunados. Abandoné el nido familiar con 19, me puse a estudiar y a trabajar para costearme los estudios y así hasta ahora. Está claro que siempre he valorado la independencia y la responsabilidad, pero esto es algo raro entre los de mi generación.

Cuando he estado en Europa, trabajando, me he dado cuenta de que lo que pasa en España es completamente anormal. Por ahí fuera cuando les cuentas que en España un buen porcentaje continua con la familia pasados los 30 años te miran incrédulos. Cómo vamos a tener una sociedad dinámica y productiva con inmaduros adolescentes de casí 40 años?. Así nos luce en todo, no sólo en las relaciones personales. Tíos y tías hechos y derechos, son tratados como adolescentes desde lo personal a lo profesional, y lo peor es que ellos mismos se ven así.
23 de enero de 2007 a las 23:44.  

Rigoletto:
Yo creo que está más relacionado con el cambio de la institución del matrimonio en la mentalidad de la gente. Ya no es para siempre y si algo falla se finiquita con total rapidez, buscamos relaciones perfectas.
23 de enero de 2007 a las 23:46.  

Anónimo:
es que no entiendo como hoy en dia..la gente espera a casarse con bodorrio,..y tener la casa completita, paa irse de una vez a vivier yb compartir todos los gastos de una vez y responsabilidades...no me extraña que suceda eso....yo me he ido de mi casa y ni siquiera lo comentaba...era algo tan suave y paulatino....que ni me enteré....y tal como me fui,volvi de la misma manera...y aki estoy igual que antes sin ningun trauma ni papel que firmar ni hipoteca conjunta ni nada!
24 de enero de 2007 a las 09:12.  

Ikke Leonhardt:
Yo croe que en gran medida se debe a que nuestra generación tiene el umbral de frustración muy bajo. La convivencia en pareja es jodida; requiere bastante sacrificio y ceder muchas veces (ambos).

En cambio estamos acostumbrados a la gratificación inmediata y a salirnos siempre con la nuestra, en especial los hijos únicos (de los cuales, en nuestra generación, hay a porrillo).
24 de enero de 2007 a las 09:32.  

John Constantine:
con mi dinero, que conste!), me independicé por completo y sin problemas (me lo hago yo todito todo:lavar, cocinar, planchar).Creo que en cuanto al tema doméstico, la gente se habitúa por que no tiene más remedio. O sea que no debería ser un factor importante, salvo casos de inútiles integrales -muy extremos-.

En mi opinión existen varios factores. Uno: la gente se casa "por que ya toca". O sease por que se llevan ya n años de noviazgo (n>=5) y , a ciertas edades, o bien te casas o bien lo dejas. Y claro, lo de dejarlo cuestav porque el kilo de "carne" está muy caro -tanto para ellos como para ellas, ojo- y a no ser que encuentre algo mejor, la gente no deja a su pareja por muy aburrida que sea la relación.
El pasado año ha habido en mi círculo más intimo !4! rupturas de parejas que llevaban un mínimo de 5 años juntas. Algunas de las rupturas eran inevitables. Y lo mejor de todo es que de las 4, tres lo han retomado al cabo de poquísimos meses. ¿Razones de la vuelta? Por lo que he visto, la imposibilidad de encontrar algo mejor.

Así que la gente se dice "Pues venga, vamos a casarnos, ¿no?". Y la gente se casa. Y si no ha habido convivencia previa, mal empezamos.
Otro factor es, aunque parezca estúpido, el por qué la gente está junta. Por que conozco muchísimos casos en que el, o ella , está con la otra persona no por que se gustaran o se enamoraran perdidamente. Sino, y es mas bien triste, "por que es lo que hay".Acojona mucho quedarse sólo, así que me lío con quien pueda -y con quien queda-, no con quien me guste. Y claro, estar con una persona que no te apasiona los fines de semana no es nada difícil, pero aguantarla 7 días a la semana, pues ay amigo.

Eso por no hablar que ahora las parejas no tienen la "obligación", como antes, que el matrimonio era "para toda la vida" de intentar arreglar las cosas. Ahora, si la cosa no funciona, separación y divorcio en un pis pas y se acabó. Eso sí, el bagaje de frustraciones, amargura, etc etc algunos/as no se lo quitan en toda la vida.

Pero, como decía antes, es que tanto fracaso es casi normal. A costa de ser un cerdo machista y políticamente incorrecto, los hombres a partir de los 30 tenemos muchas mas ventajas que las mujeres. Desde mis 34 años puedo decir que ser hombre y soltero -y sin pareja- no tiene excesivas desventajas. Siempre tienes gente con la que salir a divertirte, tipos con tu misma situación, cuando no son
las parejas que conoces que te llaman porque el rollo de salir en parejita ya lo tienen muy mascado. Pero -en mi opinión-, las chicas cuando llegan a los 30 sin pareja, les entra el pánico. Ven que todas sus amigas tienen novio, cuando no están casadas, y que se encontrarán sin gente para divertirse. De ahí que veamos a muchas chicas que han sido excesivamente exigentes acabar con el primer tipo que las pide salir.

A ver si repites posts con esta temática que divierten mucho...
24 de enero de 2007 a las 10:31.  

Maui:
Mi caso es parecido a los vuestros.

Me marché a los 18 de casa de mis padres para estudiar y luego empecé a trabajar para poder seguir estudiando y poder mantenerme por mí misma.

Luego me fui a Londres a vivir y allí me dí cuenta de que la situación en nuestro país es anormal.

Llevo ya once años fuera de casa de mis padres. He vivido en varias ciudades distintas. He conocido a mucha gente diferente. He vivido con gente maravillosa y con gente horrible. Llevo varios años viviendo con mi pareja. Hemos pasado por momentos buenos y malos, en muchos tipos de situaciones.

Nada de eso habría pasado si no hubiera decidido marcharme al cumplir los 18.

¿Hubiera sido más feliz si me hubiera quedado con mi padres?

Creo que nunca lo sabré; pero no me arrepiento de nada de lo que he hecho.

He vivido una vida bastante plena.

La tranquilidad personal que he adquirido, la seguridad de que puedo enfrentarme a cualquier cosa que me pueda pasar, quizá no la tendría si hubiera vivido otra vida. :)
24 de enero de 2007 a las 12:00.  

Hell Perraka:
En mi opinión un factor añadido es la equiparación ideológica del matrimonio al fascismo/franquismo.

El esquema familiar basado en el matrimonio ha pasado al imaginario colectivo como una especie de extensión dictatorial en los hogares y eso ha sido mamado por dos o tres generaciones, en buena medida gracias a los medios de comunicación de carácter progreta.

Y así nos va, la familia a tomar por culo y todos tan contentos en el mundo del "no compromiso" y los pájaros en la cabeza.
24 de enero de 2007 a las 12:25.  

Anónimo:
Pues yo creo que todo está mejorando.

La gente de nuestra generación no se toma la vida demasiado en serio.

Y nos hemos dado cuenta de una cosa que nuestros mayores sabían, pero que quedaba mal decirlo: pese a envejecer por fuera, casi todos seguimos siendo niños por dentro.

Hay que asumirlo y, más importante, DIFRUTARLO.
24 de enero de 2007 a las 13:43.  

alberto:
Sigue, sigue disfrutando. Ya os veo locos de felicidad y triunfando en todo lo que intentáis.
24 de enero de 2007 a las 14:43.  

Angel:
Yo creo que también influye lo siguiente: Mientras vives en casa de tus padres todo el dinero que ganas (si trabajas, claro) es para ti y puedes gastartelo en caprichos, juergas, viajes, vacaciones, etc, etc. Vives feliz y despreocupado.

Cuando te vas de casa y te enfrentas a las obligaciones que habeis comentado, y además tienes a las espaldas un hipotecón que no te deja ni para pipas, pues claro, te amargas. Ya no puedes llevar la vida de antes, no ves a tus amigos, te encierras en casa. Y no por la vida en pareja, sino porque no te lo puedes permitir.

Esa situacion necesariamente tiene que acabar reventando por algún sitio y supongo que el que lo paga es la persona que tienes más cerca. Una pena...
24 de enero de 2007 a las 15:09.  

Angel:
Totalmente de acuerdo en que esa costumbre tan española de no irse de casa hasta que no tienes piso propio y estas casado es totalmente absurda. Yo me he ido hace un año de casa (alquiler compartido con otro amigo) y muchos de mis amigos no lo entienden: que si estoy tirando el dinero, que no tiene ningun sentido, que si no estaba a gusto en casa de mis padres, etc.

Yo por mi parte prefiero acostumbrarme poco a poco a vivir solo, a las responsabilidades que eso conlleva, a los roces de la convivencia. Prefiero hacer esto mientras estoy cerca de mis padres, que no dentro de unos años verme solo en Alemania o EE.UU. y no tener ni puta idea de llevar una casa.
24 de enero de 2007 a las 15:15.  

Roger:
Todo tiene sus pros y sus contras. Hoy en día hay muchas más facilidades para disolver un matrimonio: los trámites burocráticos son mucho más ràpidos y la sociedad ya no estigmatiza a los divorciados. Dicho de otra forma, el divorcio se ha convertido en una salida que antes no existía o era muy dificultosa. Esto provoca que muchas parejas no luchen cuanto debieran, desencantados con la convivencia con su compañero/a al cabo de pocos meses o años, y acaben tirando por la solución a priori más sencilla. Aunque también es cierto que desencantados lo están muchos de ahora y muchos de antes, no teniendo los segundos otra opción que aguantar con la vida que su destino parecía haber escogido para ellos. Gente infeliz en su matrimonio la ha habido siempre, gente que ahora sí pueden optar a otra oportunidad, ya sea junto a otra persona o solos. Pero la gente infeliz con su vida, estén con quien estén, siempre será infeliz. Y de estos sí hay muchos por culpa de la educación que han recibido, de cómo se han criado. La vida en pareja puede ser, en ocasiones, dura (y muy dura), pero tirar la toalla a la primera de cambio no debería ser nunca una opción.
24 de enero de 2007 a las 18:32.  

Manu, the java real machine:
Lo cierto es que es incuestionable la inmadurez de una gran mayoría de miembros de nuestra generación y posteriores.

Adultos que se comportan como niños, porque llevan toda la vida bajo el ala protectora de sus padres. Que recuerren a estos para que les solucionen sus problemas, y que son incapaces de afrontar las responsabilidades de un adulto cualquiera.

Por un lado, muchos se casan sin convencimiento, solo porque 'hay que casarse' cuando uno lleva tiempo con su chic@ y tiene piso.
Por otra, son incapaces de entender que la convivencia no es como vivir en casa de papá y mamá, donde la ropa aparecía limpia y planchada en el armario, la cama hecha cada día al volver del trabajo... y donde podías 'pasar' de la novi@ para irte de farra con los amigos...

Si muchos de nuestros padres tuvieron que irse a la gran ciudad a buscarse la vida con 18 años, afrontando las responsabilidades del mundo adulto sin ayuda, comprándose un piso solos, sin ayuda... formando su propia familia y haciéndose cargo de ella...

La gente de hoy en día se pasa años en casa de sus padres, aislados de los problemas de la vida adulta, convenientemente filtrados por sus 'viejos', disfrutando de su nómina para sus caprichos personales...

Y cuando se van a convivir con otra persona, se encuentran con que los caprichos ya no pueden darse alegremente, que las tareas de casa hay que compartirlas, que hay muchas responsabilidades y surgen diferencias...

Y en lugar de trabajar por solucionar las cosas, ¿qué hacer?... pues lo más fácil, que es lo que llevan haciendo toda la vida, mandarlo todo a la mierda y se acabó...

Y si en algunos casos le unes el factor de una mujer que quiere manejar todos y cada uno de los aspectos de la vida de su pareja... pues peor aún.

Sinceramente, vaya generación de inútiles (en su mayoría)...
25 de enero de 2007 a las 12:23.  

El Sebas:
Hace cuatro años me independicé, piso compartido con estudiantes y fines de semana en casa, un año después me fui de Erasmus a Alemania y desde hace dos vivo con mi pareja.
Y sabéis qué? Cuando planeo cualquier cosa con mis amigos o nos vamos unos días juntos me da PENA ver que mal se apañan tíos de 26 años y que jodido será para ellos de repente, un día, casarse, dejar a los padres e irse a vivir con su mujer.
Por cierto Alberto: IGual es que ya es tarde pero el cambio de letra no me gusta, me duelen los ojos después de un rato.
25 de enero de 2007 a las 17:56.  

alberto:
Ya está la letra cambiada, a petición popular. Soy cabezón pero no tanto. Supongo que dependiendo de la cantidad de texto que leas la letra grande puede hacer que te acaben escociendo los ojos, sí.
25 de enero de 2007 a las 18:15.  



© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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