1 de agosto de 2006
Las viviendas dentro de 30 años
Cuando se coge la gente el hipotecón, hacen unas matemáticas un poco raras: "yo ahora pago mucho más que tú de alquiler, pero dentro de 20 años pagaré menos y dentro de 30 años no pagaré nada, mientras que tú seguirás viviendo de alquiler". Esto no incluye el precio de las reformas que pudiesen hacer eventualmente a sus zulos. Pero lo mejor es que ninguno se para a pensar cómo serán de verdad las viviendas de la gente joven dentro de 30 años.

Seguro que ya habéis oído hablar de la domótica y demás. Dice, por ejemplo, Manuel Salguero en un artículo:
La seguridad doméstica se refinará hasta las más altas cotas. Actualmente, ya es posible, de hecho, instalar sistemas que permiten navegar a distancia por la propia casa, así como detectar la perturbación más insignificante que se produzca en el medio ambiente doméstico (fugas de gas, incendios, etc.). Estos sistemas estarán conectados, asimismo, a empresas de seguridad, capaces de responder a la mínima alarma que se produzca.

Adiós al cristal. Un sinnúmero de nuevos materiales de construcción sustituirán a los actuales. Estos materiales de diseño podrán adaptarse al clima, el entorno y las necesidades de los habitantes para crear un ambiente adaptado a las necesidades de cada hogar.

Actualmente, ya se trabaja en materiales nanoestructurados (diseñados a nivel molecular), nuevos polímeros, cerámicas, aleaciones con memoria (y, por lo tanto, indeformables).

Su objetivo: aumentar la resistencia, asegurar una vida más larga de los inmuebles, ahorrar energía y ser más ecológicos. Por ejemplo, ya existe un material llamado Alon (aluminio transparente) que es muy resistente a los impactos y, además, actúa como aislante de las radiaciones infrarrojas.

Sistemas de detección de presencia humana encenderán y apagarán las luces a nuestro paso por las diferentes estancias de la casa. Por mucho que queramos dejarnos encendido el equipo de música al salir, será imposible, ya que el sistema domótico estará programado para desconectarlo en nuestra ausencia.

Por último, un ordenador central controlará el funcionamiento de distribución de energía en todo el edificio, lo que hará más eficiente el uso de la energía.
Es decir, que las covachas de pladur del año 2006, con hipotecas aún en vigor, no sólo serán pequeñas, ruidosas e incómodas, sino más caras de mantener.

Sobre esto de la domótica hay también unos en el País Vasco que están investigando y que se llaman Ikerlan. Tienen un "Laboratorio para la experimentación de tecnologías domóticas y energéticas en la vivienda del futuro". De momento, las características de esas casas son así:
1. Comunicación de datos con el exterior y con las dos sedes de IKERLAN, cableado multimedia, cableado estructurado para vídeo, audio y datos en todas las habitaciones, que permite instalar puestos de trabajo y realizar monitorizaciones en comunicación con cualquiera de las dos sedes de IKERLAN.

2. Tres sistemas de distribución de frío y calor (suelo radiante, conductos de aire e instalación hidrónica para radiadores y/o fan-coils) para permitir pruebas de una amplia gama de sistemas de control y de generación de frío o calor.

3. Generación de energía mediante un campo fotovoltaico de 3 kW, un pequeño aerogenerador y una pila de combustible, todos ellos con conexión a la red eléctrica.

4. Sistema domótico para la gestión de los electrodomésticos, de las seguridades como fugas de agua, fugas de gas, etc., simulación de presencia y consumos, automatización de tareas, etc.

5. Sistema de ventilación regulado en función de la humedad relativa en la vivienda.
Esto es lo que está a la vuelta de la esquina. Otras cosas ya irán saliendo. Yo tengo la opinión de que el sector de la construcción se parecerá cada vez más al del automóvil. Es decir, los componentes estarán modularizados y habrá fábricas especializadas en cada uno de ellos. Luego se hará un ensamblaje rápido en el lugar de destino. La mayoría de esos componentes se fabricará en la China o en otros países industriales de mano de obra barata. Esas casas tendrán marca, se pagarán en cinco años y su ciclo de vida útil será de diez años o así, hasta que aparezcan nuevos avances tecnológicos que las dejen obsoletas.

También creo que los nuevos medios de transporte (el AVE parecerá una tortuga en 20 años) harán que la distancia entre donde trabajas y donde duermes pueda ser muy larga. Si hay teletrabajo, entonces esa distancia puede ser aún más larga. Si el centro de trabajo tiene dormitorios para pasar la semana, y el domicilio familiar se utiliza sólo en fin de semana, entonces podrás trabajar en Alemania y vivir en Alicante. Esto ya está ocurriendo con ejecutivos y gente de mucho nivel. Lo mismo que hace 50 años sólo los ricos podían tener un coche.

De hecho, en Amsterdam hay unos que apuestan por vivir donde se trabaja, aunque con ciertas comodidades: "control del clima inteligente, una cocina con una clasificación automática de la basura y un sistema de reutilización del agua de lluvia".

Y lo de la modularización ya es una realidad: "Al poderse ampliar, agregar habitaciones, redistribuirse fácilmente sin obras. Incluso se puede dividir o desagregar partes que a su vez se pueden vender o comprar. Se trata de una vivienda unifamiliar con jardín y huerto biológico familiar".

Así que a lo mejor tú vienes resistiendo las últimas tres décadas con tu hipoteca, con un sueldo que no ha crecido lo que te esperabas, ahí en el pisito, y te encuentras que a tu lado construyen algo así como el HSB Turning Torso (diseñado por el valenciano Calatrava).

Pero esto que he dicho hasta ahora no es nada. El verdadero cambio se prepara en el campo de la genética, combinada con la arquitectura y la informática. Sí, ya sé que suena raro, pero por ahí ya dicen unos que "Las viviendas del futuro serán seres vivos habitables". Es decir, la casa estaría viva, las paredes tendrían venas, las vigas se repararían a sí mismas como el tronco de un árbol.

Pero lo más acojonante es que las casas se construirán solas:
Así es como trabaja la ingeniería genética: el hombre manipula la información primaria del gen, y después la célula se crea ?sola? conforme a las instrucciones de la cadena genética. La intención es transponer este procedimiento, bien conocido en la genómica, a la arquitectura.

Estévez y sus colaboradores ya han inventado un prototipo de máquina capaz de desarrollar esas "construcciones genéticas" a un nivel básico. Ordenando la información a nivel molecular, se podría conseguir una arquitectura que no creciera en un entorno, sino que lo creara.

La "obra final" no existiría, en realidad siempre estaría desarrollándose, adaptándose a sus moradores, automatizando la variabilidad, al igual que hacen las cadenas genéticas de los seres humanos. O, como declara Mark Goulthorpe: "Queremos hacer realidad el viejo sueño de una arquitectura dinámica, capaz de responder físicamente a los estímulos de su entorno, al clima, a los sonidos y movimientos de las personas que viven ahí". Ese es el reto: abandonar el funcionalismo milenario y adentrarnos e las arquitecturas emocionales y psíquicas.
Se entiende que sería lo mismo que un árbol echando raíces, que en este caso serían cimientos. El tejado sería lo mismo que la piel de un elefante, los pomos de las puertas serían marfil del bueno. El proceso de construcción de una casa sería una cadena de actuaciones codificada en unos genes artificiales. Si de la información de una celulita se saca un ser humano en 9 meses, con un coste en mano de obra casi nulo, ¿por qué no iba a ser posible crear una estructura mucho más sencilla, como una casa, en un tiempo mucho menor y añadiendo unos simples nutrientes, que tal vez estarían ya en la misma tierra?

Cuando esto pasara, el precio de construcción de una casa sería el mismo que el de una semilla de pino. Cero.

¿Creeis que para entonces las celdas de San Chinarro tendrán buena salida?

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11 comentarios:

Jose Alberto:
Alberto, te veo muy pesimista.

Según tú... ¿Que hay que hacer...? ¿No comprar nada...? ¿Esperarse 30 años a comprar...? No termino de entender que es lo que propones. ¿Comprar o alquilar?

Eso es como aquel que se espera siempre a tener el mejor ordenador (coche, móvil, cámara, etc.) pero nunca se lo compra.

Yo tuve "suerte" porque compré el piso hace 12 años por 7.000.000 de ptas y ahora (según mercado) vale 18.000.000 (que como todo mercado es un valor fluctuante) y lo tengo casi pagado.
1 de agosto de 2006 a las 14:04.  

Jose:
Buenas,
Ante todo, quisiera felicitarte por tu blog, con el que suelo estar de acuerdo en la mayoría de ocasiones.

Y yendo al tema, no es por ser agorero, pero creo que en el país de los "negosioh" rápidos, esa tecnología domótica de la que hablas, sólo valdrá para diferenciar aún más a los pobres de los ricos, ya que valdrán como excusa para ser incluídas sólo en viviendas "exclusivas" (a las cuáles todos sabemos quiénes pueden acceder). Me vas a perdonar la comparación, pero no veo a un joven o inmigrante o ambas cosas a la vez controlando su calefacción desde la parada del bus. Mucho tendrían que cambiar las cosas en este país...

Pero eso no es todo. He visto coches funcionar... con zumo de plátano!! Es decir, que esa industria está mucho más avanzada de lo que imaginamos y sin embargo no alcanza, al menos por ahora, su esplendor comercial por los intereses de todas esas empresas que ahora mismo tenemos en mente... las petroleras. Pues si asocias este ejemplo al tuyo de la semilla de pino y las "construcciones genéticas", verás cómo, al menos en España, ese milagro es imposible. Demasiados intereses de gente que, quieras que no, aguanta nuestra economía: bancos y constructoras.

Así que en este país (donde la relación salarios/precio de vivienda es la peor de Europa, donde hay más cantidad de dinero "B", más nuevos ricos, menos clase media y más alta y baja, poca productividad, etc. etc .etc.), dudo mucho que de la mierda se saque oro. Y si se hace, ya sabes, nos coseran el culo a los pobres. Eso seguro.

No sé hasta qué punto aguantará ésto. Hasta dónde la gente se puede endeudar más, hasta dónde puede subir la vivienda o hasta cuándo aguantará mi empleo sin deslocalizarse. Pero lo que sí está claro es que no estamos haciendo los deberes, y cuando vengan los golpes, seremos la cabeza de ariete de Europa...

Un Saludo.
1 de agosto de 2006 a las 14:21.  

alberto:
Os veo yo pesimistas a vosotros, camaradas. Vamos a volver la vista atrás 30 años: estamos en 1976, acaba de morir Franco. En Madrid los coches aparcan donde quieren, en mi pueblo un Citroen 2 CV costaba lo mismo que un piso. Aún había muchas viviendas sin cuarto de baño. Recuerdo la casa de campo de mis tíos, en la que se cagaba en el corral. Lavarse los dientes y ducharse cada día era un lujo oriental. El aire acondicionado parecía algo mágico.

Aún recuerdo, como si fuese aquel personaje de cien años de soledad frente al pelotón de fusilamiento, la primera vez que mi padre me llevó a un banco a sentir el aire refrigerado.

Pero la evolución tecnológica de todo se ha acelerado aún más. Las redes, las nanotecnologías, la genética, todo eso está por desarrollarse. Vamos a vivir tiempos de grandes avances. Yo aún me acuerdo de cuando no tenía conexión a internet y me entretenía releyendo revistas viejas. Esto, afortunadamente, se ha terminado.

Creo que uno que se hipoteca treinta años con la intención de resistir allí a toda costa, es alguien sin fe en el progreso. Y, entonces, creo que el progreso le pasará por encima. Por ahí por Europa y USA hay gente que gasta sus energías mentales en otra cosa que en la especulación inmobiliaria, afortunadamente.

Y sí, yo creo que es mejor alquilar y así se puede estrenar piso muchas más veces en la vida, al tiempo que puede uno cambiar más de domicilio según le vayan dando ofertas de trabajo o simplemente se canse de su ciudad. En el nuevo mundo telemático e inalámbrico en el que nos vamos metiendo los hipotecados serán un nuevo lumpen, estarán viviendo contra su tiempo.

Y sobre lo que vale tu piso. Cuando lo hayas vendido, entonces sabrás cuánto valía.
1 de agosto de 2006 a las 15:14.  

baburu:
Me gusta el comentario de Jose Alberto: mientras que yo leo el artículo fascinado por semejantes avances, por hasta dónde puede llegar el ingenio humano (a veces para bien), por lo que estas casas pueden suponer para el confort de muchas personas... él sólo piensa en que su piso se ha revalorizado.

Luego dirán que los burbujistas están siempre dando la lata con el mismo tema.
1 de agosto de 2006 a las 16:14.  

Jose Alberto:
Primero he de decir que valoro tú opinión y la franqueza con la que expones tus opiniones, por eso te leo desde hace tiempo (desde multitextos)

Sobre la movilidad... ¿Tienes familia (hijos)? Pues yo si y quieras o no es un factor a tener en cuenta. Por supuesto que si hubiera que emigrar a otros sitios, se emigraría, pero... dados los avances (como tú apuntas) para muchos trabajos no es necesario estar físicamente cerca de "donde" (el donde perderá sentido ;)) trabajas.

Por supuesto que el día que vaya a vender mi vivienda sabre lo que vale EN ESE MOMENTO, ya lo digo en mi comentario previo, esto es un mercado, donde los precios fluctuan debido a miles de factores (unos con más peso que otros).

Por supuesto que lo de caro o barato depende del nivel de vida, de los sueldos, del resto de precios. Es decir, puede producirse una reducción de valor de la vivienda respecto al resto de productos.

Por cierto, y cambiando rádicalmente de tema. ¿Que opinas de lo que está ocurriendo en Cuba?

Un saludo, "camarada"
1 de agosto de 2006 a las 16:52.  

alberto:
Hombre, José Alberto, me alegro de que los que me leían en Multitextos aún sigan por aquí.

Sobre tu comentario, si dices que muy pronto el lugar de residencia será indiferente al puesto de trabajo, ten en cuenta antes que el precio de los pisos en las ciudades depende del precio del suelo, y el precio del suelo depende de la cercanía a los puestos de trabajo. El teletrabajo puede equivaler a un desplome del valor del suelo en las grandes ciudades. Pero esto parece que sería un proceso lento y previsible. El problema actual no es ese.

Y en cuanto a Castro, pues ¿qué quieres que te diga? Parece que está ya muriéndose. Hacía tiempo que había preparado al hermano como sucesor, pero el futuro de Cuba me parece incierto. Hay dos modelos posibles: Venezuela o Puerto Rico. Ya veremos lo que pasa.
1 de agosto de 2006 a las 17:04.  

Jose Alberto:
baburu, creo que no me has "pillado" el sentido de mi comentario.

No se de donde te has sacado que lo único que me importa es el tema de mi "revalorización" del mi vivienda. Como digo en el susodicho comentario, esto es un mercado y (en teoría) lo que hoy vale 100 mañana puede valer 20 (o 300, o 5)

Sobre el tema de los "avances", pues que a mi no me sorprende, suelo leer bastante sobre el tema domótica, pero creo que tardará bastante en adoptarse por tema de cultura, de beneficios, porque hasta ahora la gente lo compra "todo" aunque no tengan esas virguerías. Si en muchas viviendas de nueva construcción no hay ni videoportero...!!!!

Un saludo.
1 de agosto de 2006 a las 22:47.  

Anónimo:
Una de las cosas que más me están llamando la atención respecto a la burbuja es que uno de los argumentos que más se utiliza para justificar la compra es que la vivienda sube.

Bien, la gente compra porque mañana será más caro y tendrá más revalorización.

Aquí viene el silogismo peligroso... ¿Pero para qué? ¿Dentro de 20 o 30 años qué se supone que vas a hacer con ese dinero? El beneficio lo obtienes vendiendo, pero si no vendes, ese beneficio es ficticio (vamos, como las .com, que vendían millones de ingresos de publicidad... sin contenido en las páginas). Pero si la vivienda siempre sube, motivo principal de la compra, ¿qué vas a poder comprar con lo que ganes? Como mucho algo más pequeño, ¿o me equivoco mucho?

Pero claro, si la vivienda ha bajado... tu beneficio también ha desaparecido.

¿La gente piensa en eso en el momento de firmar por un piso?

A mi no me importaría hipotecarme... si encontrara el palacete de mis sueños a un precio "razonable"... no quiero regalos, quiero un precio justo. Pero no pienso hipotecarme por un "zulito" de 30 metros por más dinero del que cueste.

Creo que es un buen momento para alquilar. Uno de los curiosos argumentos contra el alquiler es que siempre sube... si, pero los 5 primeros años solo puede subir el IPC... oñio, lo mismo que la nómina.
2 de agosto de 2006 a las 10:45.  

Anónimo:
El AVE parecera una tortuga en 20 a*os...
El AVE aun no estar* acabado en 20 a*os, diras ! (Madrid-BCN, se entiende)
2 de agosto de 2006 a las 11:00.  

Anónimo:
Fíjate lo que decía MAFO en 2003...

http://www.cincodias.com/articulo/opinion/pinchazo/burbuja/construccion/cdsopiE00/20030927cdscdiopi_2/Tes/

Lo peor es que se sigue como antes, tres años después.
2 de agosto de 2006 a las 17:17.  

alberto:
Sí, acojonante el enlace anterior. Y tiene otras columnas así. Yo ya me las he guardado en mi disco duro por si las borran en Cinco Días (no me extrañaría nada). Creo que dan pie a un post entero. Tal vez mañana. Gracias por el enlace.
2 de agosto de 2006 a las 18:53.  



© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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