12 de octubre de 2003
Se acabó: están muertos
Durante algunos días ha estado incubándose dentro de mí una idea que justo ahora acaba de emerger a mi consciencia: los medios de comunicación están sentenciados a muerte.

Un año y medio como periodista, a pesar de no haber estudiado Ciencias de la Información, ha sido suficiente para darme cuenta de la forma que tiene de trabajar un medio de comunicación. Estoy hablando de la forma clásica, limpia. No hablo ahora de las corrupciones publicitarias ni de los controles del poder político. Hablo de la misión fundamental de un medio de comunicación: transmitir la información.

Un medio no puede servir para otra cosa que para eso: para ser medio entre las fuentes de información y los receptores. Por eso están muertos: las redes los han hecho inútiles. Las fuentes llegan directamente a los receptores.

Claro, todavía estamos en el principio del gran cambio. Son muy pocas las páginas web que hay en España para el número de habitantes, y los blogs apenas representan a una parte ínfima de la población. Pero la conexión total (100% de la población, 100% del tiempo) está a la vuelta de la esquina. ¿Qué va a pasar cuando la mayoría de los ciudadanos tengan web log? ¿Qué va a pasar cuando los departamentos de comunicación de las empresas aprendan a contactar directamente con los clientes?

Una empresa situada en la tensión entre productores y consumidores (eso es un medio de comunicación hoy en día) pierde su sentido. Es lo lógico, lo impone el mismo concepto de red: la descentralización era lo que se pretendía cuando se fundó la Red. Esa descentralización hace imposible un medio de comunicación como tal, puesto que sólo tiene razón de ser en cuanto núcleo caliente de la información.

La labor de reunir y resumir información puede que siga siendo útil para los ciudadanos, pero no con una estructura decimonónica e industrial, sino con líderes de opinión que reúnan audencias importantes a su alrededor. Muere el medio de comunicación pero no muere el periodista. Como experto en información, es el que mejor sabe nadar en ese mar. Si bien esa licenciatura en "ciencias de la información" que enseña un poquito de todo y un mucho de nada es tan inútil como comprar una entrada para tirarse al mar.

Todavía hay muchos a los que les cuesta creer que los que más saben de política no son los periodistas políticos sino los políticos; los que más saben de economía son los economistas; los que más saben de deportes son los deportistas. El periodista que va a poner el micrófono a un jugador del Madrid que tiene un blog está haciendo el tonto.

Pero algunos no saben a qué juegan
El problema es que en lugar de intentar entender el nuevo paradigma, los "pioneros" del periodismo digital se han dedicado a copiar a los periódicos de papel. Mientras los critican están plagiándoles los contenidos e incluso en el formato de las webs parecen imitar a las portadas de los periódicos.

Un periódico digital es un anacronismo y está abocado al fracaso. Han intentado imitar las estructuras del papel. Por eso cuando los oigo alegrarse por el éxito de los blogs no puedo evitar sonreír: creen que la soga que llevan al cuello es una corbata de seda. No pueden seguir copiando los contenidos de los periódicos grandes, y en cuanto a opinión y agilidad de actualización van a remolque de los blogs.

No existe un medio de comunicación en internet. Internet en sí misma es un medio de comunicación. Aquel corresponsal que nos decía lo que pasaba en otros países o el reportero que iba al Congreso van a dejar de existir: las cosas suceden delante de nuestras narices. La realidad siempre dejará huellas en la Red y ahí se encaminará quien quiera estar informado.

Hacia el entretenimiento
Por supuesto, me he dejado fuera una cosa: el porcentaje de consumidores de medios de masas que buscan información es muy pequeño. La gran mayoría buscan entretenimiento, no sólo los que leen revistas del corazón o diarios deportivos, incluso los que leen la prensa de información general. El periódico se hojea para entretenerse.

Las grandes empresas de comunicación se convertirán en productores de entretenimiento. Ya están empezando a tener esa función, pero todo se hará más evidente. Eso no significa el fin del formato papel, antes al contrario: el modelo de la revista Hola es el que más futuro tiene. No ofrece información sino una experiencia concreta, en la que el formato juega un papel tan importante como el contenido.

15:50:00 ---------------------  

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© A. Noguera

"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua".
Jorge Luis Borges


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