21 de febrero de 2003
Philip Greenspun y ArsDigita
¿Por qué se fue Philip Greenspun de ArsDigita? ¿Cómo fue degenerando desde una empresa modélica hasta una cafetera casi sin empleados que al final acabó cerrando? Todo se cuenta en el sitio de Eve Andersson, una de las socias fundadoras (y por aquel entonces novia de Greenspun).

El escrito es sincero y detallado, y muestra las fases por las que han pasado muchas empresas en internet, desde su modesta fundación, eufórico crecimiento y final desastre. En este caso la historia es aún más dolorosa, porque otras empresas tomaron el control y acabaron expulsando a los fundadores.

ArsDigita se funda en 1998, en el entorno del Instituto de Tecnología de Masachussets. Philip Greenspun, profesor de computación (especialista en grandes bases de datos) reúne a unos cuantos colaboradores y colegas y empiezan a aceptar pedidos sin tener ni tan siquiera oficinas físicas ni empleados como tales, que van a comisión sobre los proyectos. La empresa es rentable desde el primer día.

A finales de 1998 abren las primeras oficinas en un antiguo caserón victoriano en el centro de la ciudad. Los empleados empiezan a ser pagados con nóminas.

Los cinco empleados del 1 de enero de 1999 se transforman en 57 un año después. En marzo de 2000 ya son 110, tienen siete oficinas, un montón de dinero en el banco y unos 20 millones de dólares al año de beneficio neto. Las expectaticas, según la tendencia del mercado, eran que las cifras seguirían creciendo.

A finales de marzo de 2000 ArsDigita recibe 38 millones de dólares en una ampliación de capital por parte de General Atlantic Partners y Greylock, y Allen Shaheen toma el lugar de Greenspun como primer directivo (con el consentimiento de Greenspun, que quiere dedicarse más a programar, porque aún tiene más del 50% del capital).

En 2000 aún los beneficios fueron de 25 millones de dólares, pero empiezan a evidenciarse las estupideces en la gestión de los recién llegados: quieren abandonar los proyectos de código abierto, quieren incorporar Java, quieren vender software empaquetado...

El descontento de Greenspun es evidente, y surgen los roces con los directivos, que lo marginan de las reuniones e incluso lo intimidan para deje la gestión estratégica en sus manos. El 5 de abril de 2000 Greenspun hace uso de su mayoría en el capital y retoma el control de su compañía.

Seis días después, Allen Shaheen, Ern Blackwelder, General Atlantic, y Greylock presentan una demanda contra Greenspun por mala gestión.

Antes de ir a juicio, Greenspun se raja y llega a un acuerdo con sus socios: cobrará 7,6 millones de dólares por la mitad de su paquete de acciones, saldrá del consejo de administración, y promete no intentar retomar el control de la empresa. Greenspun sigue trabajando en ArsDigita, pero ya no manda nada.

A partir de ahí, durante la primera parte de 2001, los nuevos dueños van expulsando uno a uno a los fundadores. A Greenspun no se le echa directamente, pero se le margina y se le encomiendan tareas de segundo orden, hasta que decide dejar la empresa y volver a sus clases en el MIT.

Durante la segunda parte de 2001 y 2002 ArsDigita va soltando lastre hasta quedarse con 10 empleados y unas oficinas, y posteriormente echar miserablemente el cierre.

De toda esta historia me sorprenden dos cosas:

Greenspun, una vez que ha visto que los demás van a por él y sus socios, les vende la mitad de su paquete, dejándoles el control, antes de ir a un juicio que sería un paseo militar para él, porque la demanda era completamente inconsistente. ¿Cómo podrían haberle hecho daño mientras fuese el dueño de más del 50% de las acciones? Es fácil hablar ahora, pero tendría que haber ganado el juicio y cargarse a los forasteros.

Greenspun tiene 7,6 millones de dólares en el bolsillo, y los mismos socios con los que fundó ArsDigita, que están de su parte. ¿No es esa situación mucho mejor que cuando se fundó ArsDigita, cuando no se tenía casi dinero? La solución lógica sería haber vendido todo su paquete entero y el de sus socios, intentando sacar aún más dinero que esos 7,6 millones, y luego fundar otra empresa similar con otro nombre, aprovechar los contactos, la cartera de clientes y los códigos de su propiedad, para tumbar a su antigua empresa por la vía de la libre competencia. ¿Por qué Greenspun no fundó otra empresa y se marchó de ArsDigita?

16:35:00 ---------------------  

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"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
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y que los rostros pasan como el agua".
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